El cajigal balumba de lo irremediable a lo inesperáu.

sábado, 28 de agosto de 2010

Echando cuentas

A veces hablaba de Irene. A partir de esta madrugada, no. Me encomiendo a San Seacabó.

Voy a tomar un poco la luna. ¿Las doce y media marca el blog? Qué va, pero si son como las tres.

A lo mejor los cambios se deben no a que evolucionemos, sino a que todo está desajustado y no acaba de encajar, ni tan siquiera los engranajes de los relojes.

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