El cajigal balumba de lo irremediable a lo inesperáu.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Pasajeros

Si no estuviera muerto, juraría que ayer viajé en el autobús junto a Saramago (los mismos ojos caídos, las mismas cejas despeluchadas, el labio de arriba como un telón, el de abajo como la concha de los apuntadores), si no estuviera muerto (él).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El hecho de que Saramago haya muerto, ¿te impide viajar con él?

Serrón dijo...

Sí.

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