No es retirar la condición humana a las víctimas, es que tenga que haber víctimas, el verdadero mal, dicho de otro modo, no es que pasen a ser considerados animales, es que haya animales a los que se vea bien matar.
Estoy pensando en los ciervos volanderos y los curas que animaban a exterminarlos. Yo mismo iba con un palo en bici y pasaba de noche por debajo de la farola que había en el barrio de La Junta para matarlos.
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