Había obras en el último tramo de la C/ Jiménez Díaz, tocando casi con la C/ Cisneros. La caravana era larga. Llegaba hasta el empalme de la C/ Alonso. Yo subía por ahí para ver el escaparate de la librería Antuñano. Se oye entonces una sirena de barco. Los coches atascados se ponen a pitar.
De forma parecida nació el canto.
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