Pero no por cualquier sitio, sino siguiendo el espinazo del pernal, que cada vez se hacía más estrecho: a un lado la garganta por la que gorjeaba el río, oculto en las profundidades, y del otro la niebla que avanzaba en columnas.
Poco a poco el bosque se iba haciendo más ralo. Era de sorprender lo numeroso de los árboles alcanzados por rayos. Nos sorprendía y también asustaba, porque los truenos no hacían más que retumbar encima de nosotros. Las hierbas altas vencidas bajo el peso de la lluvia. Las flores hechas gurruños.
Entonces nos pareció descubrir una senda de hierba aplastada. Como horas antes habíamos oído perros por esta zona, pensamos que podían haber sido ellos, o los dueños, que los estaban entrenando para la caza. Seguimos el camino leve como sobre las aguas. Nuestra pretensión era conectar con la pista que se adivinaba a lo lejos.
En los peores tramos levantábamos con el palo la hierba que estaba aplastando la lluvia y allí estaba esa otra capa pisada.
Pero de camino encontramos una cama de animal grande vacía.
Luego otra.
¿De quién sería el camino, de qué? ¿De animal, de persona, de paisano o de turista, de animal salvaje o doméstico? ¿De quién, de qué?
Seguimos bajando. Se veía que el pernal iba a acabar de forma abrupta. Pero destacando contra el fondo había un árbol. Fuimos hacia él y efectivamente, estaba marcando el paso a la pista. Seguramente a este árbol nadie lo había plantado aunque sí apostaría a que estaba ahí porque nadie lo había talado. Es todo así aquí.
"Finalmente, han sido descubiertas herramientas primitivas que fueron abandonadas por humanos hace cientos de miles de años. Las más antiguas resultan tan primitivas que los científicos no están seguros de si fueron construidas por humanos o si estos se aprovecharon de cosas que habían adquirido la forma de herramienta por la acción accidental del viento y del agua. Todos estos utensilios primitivos son llamados eolitos (piedras del alba)". Del libro "Las palabras y los mitos" (Fiordo, 2026, original de 1961) de Isaac Asimov, pp. 29-30.
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