Más allá del molusco, que en cántabro llamamos llampa y en gallego lámparo, de etimología latina, el gallego lapa parece tener un origen prerromano. Quizá guarde relación con esa familia de topónimos cántabros tipo "trapa" (uno en el entorno de Monte Aa, por ejemplo) que no sé a qué responden pero sospecho tengan que ver con piedras llamativas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario