Supongo que la tal piedra presentara alguna marca.
Me recuerda a las huellas en las piedras que dejaba la Virgen cuando descansaba subiendo a la ermita del Moral, aquí.
Este ascenso de la Virgen puede conectar con este vecindario mitológico de dioses cansados, montados en mulas o con rasgos animales (Sileno orejas de caballo) caminando sin destino por el monte, perfil que vino a corregir, sin salirse del patrón (sincretismo), la Virgen con un destino claro.
El cristianismo como puesta en orden.
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