jueves, 26 de abril de 2012

Beatniks

"Bitas" son en Carmona pedacitos de algo, de madera, piedra o cristal, de algo que se ha roto. ¿Tendrá que ver con el latido, "beat", inglés?

domingo, 15 de abril de 2012

Rebús

La nueva vicina d´abaju que me habla de sú cucina, mí tía Amaliuca que llama Cierro de Los Ángeles al Cerro de Los Ángeles de Getafe y echa un curcuño al bulsillu de mí pantalón, mí amigu Chus que diz de un cunucíu común que es un repuliscu... algunos quedamos, pocos, pero quedamos.

Sobanos

He alcontráu por causolidá un libru impresionante: Gentes y pueblos del valle de Soba, del añu 2008, editáu pol Aytu. de Soba.

Daque perlas:

"También recuerdo bien [Gerardo Sarabia, d´Astrana], cuando por abril cantaba el cuco, por abril el cuco ha de venir, y decíamos que ya había llegado el zapatero de los chicos, porque entonces nos quitábamos las alpargatas y todo el verano andábamos descalzos en todas las montañas por ahí, iba descalzo. Y después en el tiempo de las castañas, allá por octubre, yo con los pies desorcinaba las castañas, o sea aplastar el erizo de la castaña, que aquí lo llamamos orcino, para sacar el fruto, y no me pinchaba, tenía yo por debajo un callo como una suela de alparagata. No había otra cosa".

"Mi nombre es Feli Trápaga Gutiérrez [de Bustancillés] y a los once años ya subía a la cabaña de mi padre en el Calambrujo y en el Castillu, bueno aquí se le cononce más por el Castíu, una cabaña casi rupestre excavada en la pared de La Peña. (...) A mí me tocaba subir los lunes a la cabaña hasta el viernes que bajaba a casa, desde marzo a diciembre, ya luego hacíamos la "muda" y no volvía a subir de nuevo hasta marzo. Y así desde los once años hasta los diecinueve que marché para casarme. (...) Y bueno, para comunicarme con casa tenía un caracol (...). No es una caracola, la llamamos caracol, con este bicho tenía que soplarlo todos los días a las doce para saber en casa que todo estaba bien (...) para saber cuándo eran las doce yo tenía un reloj de hombre de mi padre, de esos de cadena, y cuando en casa me tenían que indicar que bajara (...) si no había niebla, extendían una sábana en el prado para que yo la viera, arreglaba las vacas por las noches y bajaba".

Arrecuegi testimonios de la hija d´un antiguu vozaineru, de panaeros, jerreros, ect. Volu recumiendo vivamente.

domingo, 1 de abril de 2012

Noches ciegas

La Estrella Miguera era La Polar, según el erudito local, la estrella de los pastores. Lo he intentado comprobar, pero no he podido, nadie la llama ya así, si es que alguna vez lo hizo.

El cielo antes era como un apero, se agotaba en su uso. Desaparecido el uso, desaparece también el nombre.

Migas de pan blanco, las estrellas.

El nombre ahora es otro y las estrellas son lo que de ellas dicen los que predicen el futuro cuando pongo la tele en las noches ciegas.

Malos augurios

La primer caja de libros que abro tre-la mudanza y el primeru que apaez: A Story of Deception, d´Alÿs, editáu pola TATE en 2006.

Prendáu

Me lo dicía anochi Alfredo de sú ex:

Paez una macona de lu culona que es y está siempre espeluzniá y visti melanes y tien los pies planos...

...y amás es asina de chiquiturcia:
i,
cumo yo.