sábado, 30 de mayo de 2015

Manual de joyería

"Joyas halladas", último texto de Rafael Pérez Llano, aquí.

viernes, 29 de mayo de 2015

Lo antiguo no tiene por qué ser más nuestro que lo reciente

En San Julián de los Prados
a las puertas de Oviedo
prerrománico asturiano
unas pinturas raras
pompeyanas
¿raras
porque se perdió su tradición pictórica
su programa iconográfico
o porque nunca fue aceptado
y no tuvo continuidad?

Con esta iglesia
Alfonso II
quería legitimar su corona
como heredera del reino visigodo
ante diplomáticos
obispos
abades
dignatarios.

Quizá los vecinos nunca sintieron
estas pinturas
como algo propio
quizá es por eso que no las detectamos
en su entorno.

No porque se haya perdido
su tradición
sino porque nunca existió.

Los murales de San Julián de los Prados
alrededor

pero nunca dentro.

jueves, 28 de mayo de 2015

Manuel de la Escalera, la editorial AKAL y la Biblioteca Central de Cantabria

La editorial AKAL, aquí, ha tenido el acierto de recuperar Muerte después de Reyes de Manuel de la Escalera. He tenido la fortuna de leerlo hace tiempo en la edición semiclandestina de hace cuarenta años y es impresionante.

Manuel de la Escalera fue un hombre de vanguardia (escultor en París, ateneísta, secretario de las revistas Carmen y Lola dirigidas por Gerardo Diego, camarógrafo en las trincheras republicanas del frente norte, etc.) que cumplió veintiún años de cárcel. Muerte después de Reyes es un librito escrito clandestinamente a la espera de ser fusilado. Es, y lo digo muy en serio, uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Más que recomendable.

Manuel de la Escalera acabó muriendo con una mano delante y otra detrás en la residencia de ancianos de Cazoña.

La librería Carmichael Alonso, aquí, vende una primera edición de la antología que dio carta de naturaleza a la Generación del 27 dedicada por Gerardo Diego, el antólogo, a Manuel de la Escalera. Tiene el siguiente matasellos: "Colonia Penitenciaria del Dueso - Escuela" y manuscrito: "Autorizado, el Maestro Oficial José M. Llorente". Este ejemplar es incomprensible que no esté en la Biblioteca Central de Cantabria (BCC), más sabiendo que la BCC fue utilizada como cárcel para presos políticos. Esta biblioteca debería tener una exposición permanente (cuenta con siete vitrinas que lo están pidiendo a gritos) dedicada a escritores represaliados. En la BCC estuvo preso, por ejemplo, el Dr. Madrazo. Yo creo que se lo debemos a todos ellos.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Semillero

Intensa carga de contenidos en la bitácora de la exposición "Valdecilla: La Semilla (1929-1939)", Semillero, disponible aquí.

lunes, 25 de mayo de 2015

Camadas, raíces, a la mesa, cuervos y águilas

(1)

Un tío mío de San Vicente de la Barquera decía que los mejores jilgueros no son los de mayo sino los de agosto pero mi cuñada Catalina dice que su abuela, que es de Liébana, sostiene que los gatos agostinos, es decir, los de la segunda camada, son peores que los de la primera.

No sé con qué versión quedarme.

(2)

El sábado por la mañana estuvo mi madre contándome de las plantas de Sopeña.

Que un helecho viene del Saja pero que el otro es nacido en casa. El del río duda si es helecha. La escoba nació sola. Ésta bajó de la peña. Cómo ha crecido el acebo. Es de un día de la madre. El tejo hay que podarlo que se abre mucho. Hay tres cajigos que han salido solos. Los trasplantaremos. A la higuera hay que quitarle las puntas para que no pierda fuerza. A este otro árbol, que a lo mejor es un arbusto, hay que pelarlo por abajo y dejar que crezca como un paraguas a la altura de mi hermano, que es el más alto de todos. El aráu hay que quitarlo de la pared porque así la va a acabar tirando al no dejar pasar el viento y también porque hace feo. A mi abuelo le hubiera gustado poner un alambre de lado a lado de la puerta para que trepara por él el rosal. Hay que ponerlo. Y plantar un rosal al otro lado, para asegurar. Sobra ese montón de antozañu que estamos haciendo ahí. Ese otro rosal sale de detrás de la socarrena, el pobre. Esas monedas de judas de ahí, las tenemos que descascarillar cuando salgan, que quedan como pergamino, son de un día que Manuela se puso pesada y le dije que íbamos a plantar las mañas para que salieran flores. Para la próxima vez que volvamos va a estar todo rosa.

Toma, llévatelas y ponlas en agua.

(3)

Hemos puesto una mesa grande en la huerta para comer, todos a la sombra menos Raquel, a qué fuera, pregunto, porque fuera no es lo mismo que al sol, mira tú, y es cierto, un gorrión asoma con un insecto en el pico desde el alero.

Tiro un par de migas de pan. Al final las encuentra Luga y se las come.

El gorrión sigue asomado extrañado.

(4)

Grazna una pareja de cuervos en la peña que nos da sombra por la tarde. La peña es La Cruz.

A finales del s. XIX se puso una cruz en la cumbre en cumplimiento de una promesa hecha por los que sobrevivieron a una epidemia (los que no sobrevivieron se libraron de cumplir nada) imagino que de cólera, aunque hace poco me dijeron que la cruz viene de más atrás, pero no se sabe de cuánto más. Que además en la guerra se tiró para después levantar otra. Que ésta de ahora no se sabe si es de cuando pusieron el repetidor o la misma de después de la guerra.

En Navidad ponen un árbol. Este año creo que no encendieron las luces.

Yo creo que antes que La Cruz era La Peña.

El barrio de Culapeña contiene ese prefijo "cu-" que yo no dudaría asociar con la preposición "hacia". El topónimo se podría traducir algo así como "hacia la peña" o "que colinda con la peña". También lo llaman "de Triana" porque suele haber bronca. O había. Ahora apenas queda nadie.

No sé cómo se llamaría La Peña antes.

Hay una fuente pegada al camino conocida como Jongaya. Quizá la conozcáis por El Sarruján de Jongaya, que es uno de los apodos que utilizaba Manuel Llano. Este topónimo está compuesto por dos elementos: el primero es una antigua derivación montañesa del latín FONS, fuente; el segundo es de significado desconocido. Quizá La Peña fuera conocida antes como Gaya. No lo sé, es una idea que lanzo al aire.

Los cuervos viven más de cien años. Un vecino del pueblo encontró una vez uno y se lo quedó. Apareció en Vídeos de primera. Fijaos si son años. Le sobrevivirá.

La pareja no deja de graznar.

De pequeños en verano jugábamos a Tres Marinos en el Mar que básicamente es un juego destinado a aprender los límites del pueblo. Había que tener cuidado de no sobrepasarlos. Este juego se empieza gritando "Tres Marinos en el Mar" a lo que se responde "Y otros tres en busca van", parecido a los tropos medievales ("¿A quién buscáis?" desde el altar "A Jesús de Nazaret" desde el coro, en el diálogo titulado Quem queritis).

Del monte supe antes de subir por el oído, por el graznido de los cuervos.

De las cuestas en zig zag, que mal los eucaliptos, si prende echa tierra, no prende, de noche no hay grillos, eso abajo, un corzo, el que vea al zorro paga, pues entonces no he visto al de antes, cambera o pista, rodadas antiguas, esto era un sel y ahora es un pinar que era de tu abuelo hasta que se perdió la escritura y ahora el pinar está perdido, como el sel y un lobo.

Del lobo se sabe antes de verlo. El cuerpo lo presiente. Del lobo se sabe por el escalofrío que provoca, por el miedo.

Los cuervos viven más de cien años.

Ya.

La pareja de cuervos esta mañana me seguía avisando.

No es más que un presentimiento.

(5)

En la Calle Alta hay un bosquete sobre todo de eucalipto. Allí anidaba una pareja de lo que yo creo eran águilas. Andaban siempre a vueltas con las gaviotas. Han desbrozado el bosquete para la obra del ascensor y las águilas ya no están.

Dios en la tierra es un león. En los cielos es un águila. Nos lo dijo una vecina de Cervatos. Raquel me dice que el águila se asocia al bautismo.

En la catedral de Santander se encuentra la primera representación de Castilla y León. Todavía no se había estandarizado la posición de cada elemento: si el león arriba, abajo o a un lado o si el castillo con una, dos o tres torres.

En Cervatos y otras iglesias románicas de Cantabria lo que abundan no son leones ni castillos, sino águilas.

viernes, 22 de mayo de 2015

El último arponero en la revista Ballena Blanca

Más que recomendable el reportaje sobre el último arponero español que publica Ballena Blanca, aquí. Ésta es una revista que sirve para dar salida a reportajes de periodistas medioambientales que apenas tienen eco en otros medios. Es necesario apoyar iniciativas así. En Santander se puede comprar, al menos, en La Vorágine. No es barata, pero merece la pena.

martes, 19 de mayo de 2015

Achisbando pola ventana

Muchu labarintu pa ber entregáu ya l´hespital, se me jaz.

El Diario Montañés y los vascos, algunos vascos

Ayer había un montón de payasos pintados de naranja en Vitoria. No eran de Ciudadanos. Estaban montando un show a favor de tres personas reclamadas por la Justicia. Al final dieron con ellos, pero no sin pataletas. Mejor así que no que se den a la fuga y acaben con una pistola al cinto. El caso es que ayer El Diario Montañés digital dio esta noticia como la principal de la tarde acompañada de una foto más que tendenciosa... a favor de los payasos de naranja. La podéis ver aquí. No es la primera vez que este periódico hace algo así. En algo se tiene que notar la procedencia de su capital.

Uno de los capos abertzales decía ayer en su cuenta de twitter que qué vergüenza los periódicos, que no están cubriendo la noticia. Su crítica no nos afecta a nosotros, lectores inconscientes de El Diario Montañés.

lunes, 18 de mayo de 2015

Memoria

Este domingo he comprado El Mundo para leer la carta que ha dirigido la hija del matrimonio que ETA asesinó en La Albericia a la persona que apretó el botón e hizo explotar la bomba. Ella era compañera de instituto de mi hermano y yo de su hermano.

El terrorista arrepentido ni se acuerda del nombre de sus padres ni nunca se ha preocupado de qué fue de los dos chavales que dejó huérfanos.

La hija ni olvida ni perdona, y hace bien. Yo tampoco lo haría en su lugar, ni lo hago en el mío.

domingo, 17 de mayo de 2015

Cómo estamos

Ayer antes de la hora de comer en la barra de un bar de la zona de Lamarga llega un señor que contento comprueba que hay un montón de platos con tapas de las que ponen por la zona, un poco de jamón york con ketchup en un pico de pan de sándwich, pan frito con aceite, patatas con cebolla y así y corriendo arrima dos o tres platos antes de que llegue su pareja, tan desgastada como él, a la que dice con emoción: "¡mira!"

Mirad, todos los que apartáis la vista.

Colores

Ayer iba a no sé dónde por mitad del Pasaje de Peña, que estaba cerrado al tráfico, y lo estaba porque había una chiquillería pintando los murales.

Por fin lo veía, cómo los pintan.

Ocurre cada cuatro años o así.

Un niño subido a los hombros de su padre con un pincel para alcanzar, un profesor imagino que de arte esbozando el dibujo con un carboncillo y al lado un niño ya tiznado imitándole, otro mezclando colores, un grupo de niñas dando palmas para animarse.... un espectáculo.

Por la noche abro el periódico digital y lo que veo es a Íñigo de la Serna con un pincel, agachado, pintando rodeado de niños.

Sí, no cabe duda, estos murales los pintan cada cuatro años.

sábado, 16 de mayo de 2015

Prioridades

En lo que ha tardado en llegar un autobús a la parada del Ayuntamiento han pasado cinco camionetos con propaganda de partidos políticos.

martes, 12 de mayo de 2015

Facturas de comilonas de Revilla, Agudo & Co.

Me ha llegado el enlace a una página, aquí, con copias de facturas de comilonas de Revilla, Agudo & Co. pagadas con dinero público y estoy flipando.

Si no tenéis estómago no la abráis.

domingo, 10 de mayo de 2015

Esvástica en torre medieval, el puzzle de Cervatos y reivindicación de la que puede ser la biblioteca más antigua de Cantabria, coro pirograbado del s. XVI podrido, hallazgo de inscripción fundacional de iglesia románica, una iglesia románica que parece una casa llana, y dinteles y palomares de Valdeolea

(1)

Foto de cruz junto a esvástica en uno de los esquinales de la torre medieval de San Martín de Hoyos:


La cruz está en la segunda hilera empezando por arriba y la esvástica en la tercera, en ambos casos a la izquierda. Se ve mal, lo siento. En persona, no hay lugar a dudas. Acercaos, merece la pena.

(2)

En Cervatos hay una antigua biblioteca encastrada en la pared, nada más entrar, a la izquierda. Conserva las puertas y dentro los restos de un mural que representa el cielo estrellado. Este mural es muy parecido al del espacio anexo al claustro de la Colegiata de San Martín de Elines. Esta biblioteca no está documentada. El mural se está perdiendo. La madera está pudriéndose.


Puede que esta biblioteca aproveche un antiguo vano cegado de camino al coro, que, según parece, es un elemento que se puso en alto durante el mil quinientos o mil seiscientos, lo cual serviría para datar la biblioteca. El mural reafirmaría la hipótesis de una biblioteca moderna, aunque nada impide creer que sea heredera de otra anterior.

Hay una antigua tumba en el ábside perteneciente a un hijo de Doña Urraca. Nos dijo una vecina que el topónimo Cervatos se explica por los ciervos que venía la corona y su séquito a cazar. Uno de los hijos de esta reina pudo morir cazando, argumentan. Sea como fuere, la lápida de la tumba no es la original. La auténtica está en un almacén de El Astillero. Los vecinos la quieren. Habría que devolvérsela.


La pila bautismal de la colegiata es romana. Está reutilizada. No se sabe qué era en origen.

 
En la pila de Cervatos hay una inscripción que nadie se ha preocupado de transcribir.
 

La columna que sostiene el coro también es romana. Los coros en alto ya hemos dicho que aparecen entre el mil quinientos y el mil seiscientos.

(2)

En la ermita de San Miguel, en Olea, aquí, encontramos un coro con inscripción parece que pirograbada con fecha de mediados del s. XVI. Un vecino nos la tradujo parcialmente. El maestro que hizo el coro de madera era de Pámanes.


Lo único que hemos visto parecido, aquí.

A cada poco, una estrella de seis puntas tallada y probablemente coloreada en origen de rojo.


La madera se está pudriendo. Urge restauración. Tened en cuenta que además de ser un elemento único este coro permite fechar la aparición de este elemento, el coro en alto, que, casualmente, coincide con la aparición de los balcones en las casas montañesas. Además, esta ermita fue declarada BIC hace décadas. El cuidado de todos sus elementos es de suyo.

En una esquina vimos una campana extraña que nos dijo un vecino que aprovechaba una bomba de la guerra que no había explotado. Destaca una cruz cuadrada muy interesante y por fuera lo que no se sabe si es un ángel o un águila (Dios en los cielos es un águila). En Cervatos abundan las águilas.



Bajo el ábside hay un sótano extraño que se puede ver por fuera. Según parece esta ermita conservaba un ara votiva de época romana dedicada a "los dioses y diosas de la asamblea de los dioses", quizá asociada a este sótano, pero parece que ya no está. Fue pieza del mes del Aula de Patrimonio de la UC, aquí.

En la puerta nos dijo el vecino que ponían de pequeños los dientes que se les caían, en la repisa. Se hace sencillo relacionar los dientes con el ajedrezado románico. Le preguntamos al vecino al respecto y nos dijo que no sabía, que él no ponía los dientes de pequeño ahí por el ajedrezado sino porque se venía haciendo así desde siempre.


En nuestro folklore estoy convencido que todavía residen muchas claves explicativas de esta época. De hecho, en el ábside de Cervatos había una representación de una mujer con dos culebras mamándole los pechos. Había porque alguien lo machacó. Al parecer esta escena simboliza la lujuria. En Cantabria sabemos mucho de serpientes mamadoras, por ejemplo aquí.

Esta ermita está entera encalada por dentro. Raquel y yo estamos convencidos de que esconde murales góticos, si no anteriores.

(3)

En Cervatos se conserva una inscripción que recoge la fecha de fundación del templo.


En la iglesia de Santa Olalla (esa forma asturleonesa de Eulalia es preciosa), también en Olea, y románica, hay otra inscripción que parece de la misma época. Ésta no está documentada.

Es probable que la iglesia de Santa Olalla se recompusiera en torno al s. XV y los sillares de la portada se reubicaran. El sillar con la inscripción fundacional acabó aquí, a los pies del ábside, comido por la hierba. Al menos parece que está en buen estado de conservación.

 
En esta iglesia están las pinturas murales góticas más potentes de Cantabria, que no pudimos ver.
 
(4)
 
¿Una casa montañesa fase cero?


No, una iglesia románica.


Se trata de la anterior, la de Santa Olalla en La Loma (Valdeolea). Es probable que el acceso a esta iglesia no sea románico. En todo caso, ejemplos como éste nos hacen dudar de lo acertado que es fijar la fase cero de nuestras casas en el gótico. La función protectora de los esquinales la vemos en las portadas románicas, por ejemplo. Foto tomada en la iglesia románica de San Martín de Hoyos:


(5)

Las construcciones de todo el sur de Cantabria están vueltas hacia adentro, están ensimismadas. Abundan las portaladas. En éstas, sorprenden los dinteles, verdaderamente monumentales. Esta foto está tomada en La Loma (Olea):


Al fondo se aprecia un reloj de sol. Debajo, palomar:


Atentos a la cubrición de lastras, como en las cabañas brenizas pasiegas. Los palomares son muy abundantes, lo mismo que las colmenas, denominadas dujos, encastradas en las paredes.

Por último, un mojón con dos agujerines que me recuerdan a los encontrados en varias piedras de gran porte de la mies de Cueto y que un lector proponía relacionar con alguna técnica extractiva desconocida (para mí).

viernes, 8 de mayo de 2015

Somos en lo que nos rodea: lo que resulta cuando me dejo llevar y hago lo que se supone que tengo que hacer

Me ofende infinito formar parte en calidad de experto de una comisión institucional dedicada a poner en órbita la Red de Bibliotecas Municipales de Santander y que el PP de Santander en su programa electoral se pase las conclusiones de dicha comisión, insisto, de carácter técnico, por el arco del triunfo.

Pretender desalojar la sede principal de la biblioteca municipal para ampliar el MAS (foto reciente del museo aquí) y recluirla [...texto autocensurado].

El MAS, su responsable, la ciudad toda que le des, te la va a llenar de lo mismo.

Que si hay que estar al nivel del Centro Botín. ¿Pero qué nivel? ¿Alguien sabe [...texto autocensurado].

Un mirador para mirar lo que tapa, por cierto.

Seguro que al actual responsable del MAS [...texto autocensurado].

Que si el Archivo Lafuente. Por favor, ya quisiera este proyecto privado tener una mínima parte [...texto autocensurado].

El Ayuntamiento maneja un documento técnico que recoge [...texto autocensurado]. ¿Por qué no lo respeta?

Me sorprende que el actual Alcalde de Santander crea que anunciar obras faraónicas, irracionales, venda. Lo peor es que a lo mejor está en lo cierto.

Dice mi madre [...texto autocensurado].

miércoles, 6 de mayo de 2015

Si vas a zambullirte en la mar mejor ponte una tirita en esa herida

Iba ayer solo al mitin de Podemos, andando, y a la altura de la grúa de piedra me cruzo con dos hombres con los bártulos de pesca a cuestas que se iban diciendo, como recriminándoselo el uno al otro:

- Está la bahía vacía.
- No queda nada.

Estaba la marea alta. A lo mejor era eso, que el agua era demasiada.

Pero a más agua, más peces, ¿no? ¿O no era así?

No, no hay de todo mucho, siempre.

Que sea así, que todo esté sujeto a la consunción, no tiene por qué ser malo.

Y no me refiero a los peces de la bahía.

El nivel del mar era el de los cimientos del club náutico, que parecía flotar. O hundirse.

Pedro Casares

Dice Pedro Casares en la publicidad que ya me han metido por segunda vez en el buzón, y las que te rondaré (a esta gente parece que no se le gasta el dinero nunca), "quiero hacer una ciudad para las personas..." y que "a través de estas líneas quiero que me conozcas y también que conozcas las ideas que tengo para hacer de Santander una ciudad para las personas".

Este chico es el candidato socialista a la alcaldía de Santander.

No ha entendido nada, me temo.

¡Pero emplea aunque sea una vez la primera persona del plural, hombre!

El otro día me invitó un médico a comer en un restaurante de lujo a las afueras de Santander. Allí estaba Agudo, el presidente del PSOE en Cantabria, en la mesa de al lado. Tenía que haber aprovechado para decírselo: "¡El plural, hombre, el plural!" Y luego haberle deseado buen provecho. El bogavante tiene una digestión muy pesada.

martes, 5 de mayo de 2015

Podemos, hoy

Hoy a las 19 h. en el Palacio de Festivales, Íñigo Errejón y José Ramón Blanco.

Allí nos vemos.

Queda

En el Mercado de México de Santander el otro día tomando un café con Rafa, de Cappuccino Estudio de Comunicación, el camarero dijo tres veces "en cuanti" por "en cuanto".

El domingo tomando una caña al mediodía en un bar de la última transversal de Castilla / Hermida, también en Santander, una vecina empleó en varias ocasiones ese neutro de materia tan radical que es "mucha dinero" y "mucha tiempo".

En Santander todavía queda, mejor dicho, Santander todavía queda.

domingo, 3 de mayo de 2015

Nana santanderina, pájaros tradicionales, cocina vasca, reinas y actrices, y el futuro de los libros

(1)

Estamos sentados Raquel y yo tomando una caña en uno de los barrios duros de Santander, que los hay (sí).

Al lado dos señoras que parecen hermanas. Están con un niño de unos tres o cuatro años que seguramente sea el nieto de una de ellas. No sé en qué momento, porque no estaba a ellas, sino a nuestras cosas, se ponen las dos señoras a cantar. Parece una nana.

Sí, lo es: le están hablando al niño de estrellas, de la luna...

Se dan cuenta de que estamos callados, escuchando, y ellas también callan. Le espeta una de ellas al crío: "Bueno, ya está bien, como no te calles te pego".

Qué suerte haber podido escuchar una nana tradicional santanderina, aunque solo fuera por un momento.

(2)

En un comentario de entradas más atrás Apa nos decía lo siguiente:

"Los pájaros que yo haya podido pintar ya no tenían nada de aire tradicional. Los que si lo tenían y vi esbozar o grabar estaban de lado, ejecutados de pocos trazos muy sencillos, como las palomas que dibujaba Alberti."

Hace años sacamos un libro que llevaba en portada un pájaro como el que indica Apa tomado de un vaso de cuerno campurriano. El libro está disponible aquí.

(3)

Diz Ramón Saizarbitoria en Guárdame bajo tierra, recién reeditáu por Erein, que la cucina vasca era güenu pola calidá de los ingredientes y que n´autualidá, esapaecíos éstos (ni pescáu ni carni ni verdura...), la cucina vasca sigui siendo güenu por ber síu pa sustituir ingredientis por elaboracionis que no se han esapartáu de la tradición.

(4)

Ena feria del libru una cría pringunta al padre que si las señoras que salin ena cubierta del últimu libru de Peñafiel son actricis y el padre ritrúcali que no, que son reinas.

La cría amira y sal echando una currindía, sin importali si sí o si no.

(5)

Aquí una defensa más del libro en papel.

Estamos Raquel y yo últimamente muy interesados en el racionalismo arquitectónico santanderino. Nos estamos incluso planteando hacer algo al respecto. En absoluto en papel. Nos estamos planteando, ahora que estamos empezando a dar vueltas al asunto y es hora de imaginar, hacer una página web donde encontrar una galería de imágenes, donde poder descargar itinerarios, una página web con una base de datos, con entrevistas, planos tridimensionales, etc.

Que los autores empiecen a pensar en clave electrónica es el primer paso. El segundo y definitivo será cuando los lectores o consumidores o receptores ya no confíen en el papel y busquen directamente en internet. Incluso llegará el día en que no es que desconfíen del papel, es que ya ni siquiera se acuerden de él.

sábado, 2 de mayo de 2015

Castaña de Castañeda, Tanizaki, la hoyuca, uñas y Los Pinares

(1)

Publica Castañeda, que, para quien no lo sepa, es ex responsable de El Diario Montañés y actual presidente del Ateneo de Santander (el de derechas, que al de izquierdas lo liquidaron), en su cuenta de twitter, a la que he llegado desde la de Diegu San Gabriel, lo siguiente: "Hoy se cumplen 70 años del suicidio de Hitler. Días antes Mussolini fue fusilado. El fin de los fascismo genocidas... sólo quedo [sic] Stalin."

¿Y Franco?

Este hombre, ¿de dónde coño ha salido?

Ah, sí, que ya lo dije: de El Diario Montañés.

(2)

Aquí podéis leer un artículo interesante, aunque un poco flipadín, sobre la relación de la arquitectura tradicional japonesa con la penumbra, nada nuevo, un ejemplo más de la recepción del conocido Elogio de la sombra de Tanizaki entre nosotros, los occidentales.

Destaco el siguiente párrafo:

"Aunque no todo en las viviendas japonesas es ocultar, cubrir y esconder en la oscuridad, según Tanizaki. La penumbra posee cualidades que despiertan en los objetos cotidianos fulgores particulares, de naturaleza contraria a los brillos de los objetos apreciados en Occidente, cuyos destellos metálicos no encuentran acomodo en esta atmósfera singular."

Me trae a la memoria con qué orgullo me señalaba un paisano cabuérnigo los matices de la pared de la escalera a la luz del ventano que se abría en la fachada de su casa montañesa recién comprada, aún sin electricidad. "Fíjate qué guapu jaz, cómu raya la luz en esta parée".

Otros párrafos notables por lo que sugieren en relación con nuestra arquitectura montañesa:

"La comprensión general de la arquitectura está siempre referida al envoltorio, a la fachada que constituye el límite de la construcción. Son frecuentes los análisis puramente formales que dificultan la comprensión unitaria de la obra, ya que una reflexión centrada esencialmente en el análisis exterior de los volúmenes que componen un edificio es incompleta. Es imposible entender las reflexiones que subyacen en las operaciones arquitectónicas llevadas a cabo por el arquitecto sin tener en cuenta el espacio interior y las «fachadas interiores» de esos volúmenes que nos proporcionan una imagen real y completa de la arquitectura. No hay otra manera de aprehender una operación arquitectónica en toda su magnitud que abandonando el dominio de la luz —el exterior— para adentrarse en el de la sombra —el interior—; abandonar el análisis circunscrito al exterior de la arquitectura, positivista e inmediato, para pasar a «experimentar» desde el interior ese espacio."

Pensad en la disociación que hemos comentado tantas veces aquí entre el alma de madera de la casa montañesa (el cuadru) y el envoltorio o piel de piedra.

(...)

"Es por tanto difícil rechazar que la sombra tiene un papel preponderante en la compresión espacial de la arquitectura, por mucho que nos hayamos esforzado en negarlo. Y eso que hemos desconfiado siempre de las penumbras, delegando en el progreso la tarea de eliminar progresivamente con sus avances científicos esos reductos de ignorancia de la vida cotidiana, temerosos de lo que se esconde —y que por tanto no se puede controlar—. El progreso material y científico del siglo XIX fue en una dirección clara: combatir los temores irracionales que anidaban en la oscuridad, haciéndolos desparecer mediante brillantes bombillas y fulgurantes neones. Pelear por conquistar cada reducto de irracionalidad e ignorancia, lo que en términos espaciales se traduce en una desaparición de las sombras en la arquitectura, sacrificadas salvo honrosas excepciones en los altares de una modernidad luminosa."

No puedo dejar de relacionar este párrafo con el ventanu de la fachada o del jastial que no está pensado para asomarse, sino para iluminar la escalera, o la relación de los espejos con la casa (espejos en el portal, en el balcón).

 (...)

 "[E]n Oriente se ha elaborado tradicionalmente una arquitectura en sentido contrario, donde predominan las extensas cubiertas de teja y los atrevidos aleros que se proyectan con decisión más allá del perímetro de la construcción. Ambos elementos —cubierta y aleros— protegen el interior de la luz directa, proyectando una sombra profunda y vasta que esconde la construcción. «Si el tejado japonés es un parasol, el occidental no es más que un tocado». Mientras que en nuestras latitudes los tejados suelen ocupar un espacio circunscrito a la planta del edificio y cumplen apenas una función de coronación y protección contra la intemperie, desprovista en principio de un ideal trascendente, en la arquitectura japonesa tradicional el tejado tiene como primera función delimitar un espacio sombrío en el que poder disponer la casa."

Este último párrafo me recuerda el papel de los portales en nuestras casas montañesas. Todavía son muchas las que los conservan, los originales, los que no han sido colonizados por cuartos del portal o sumidos por las casas al adelantar la fachada.

Todo está en relación con todo, bien como sinónimo o bien como antónimo.

(3)

En un comentario hecho en una entrada anterior se decía que en Cabuérniga los chicos, hasta los años cuarenta del pasado siglo, solían llevar un corte de pelo hoy desaparecido que consistía en raparse la cabeza de la mitad hacia atrás.

Este corte de pelo parece que se explica por los piojos. Por evitarles, me refiero. Y es que uno de sus sitios favoritos es la hoyuca de la nuca (como el de la de las cabarras o garrapatas es el sobaco o las ingles, por ejemplo, o el de los loros el hombro y el del gato de Raquel y mío nuestro regazo).

Mi abuela por lo visto insistía a mi madre en que nos secara bien el pelo por la hoyuca porque es por ahí por donde entran los catarros. Mi padre dice que los catarros de toda la vida entran por los pies, que ya lo decían los romanos. También decían que no se puede tomar el sol ni bañarse en los meses con erre. Yo por si las moscas no dejo de secarme el pelo por la hoyuca. Y de guardarme del sol, cuando pega, y de bañarme en el mar, cuando hace frío, y de ir descalzo. Bueno, cuando me ducho sí que me descalzo.

Me ducho con la alcachofa en la mano, no la dejo nunca arriba. Suelo enchufarme agua caliente a la hoyuca, nada más que por gusto.

Coordenadas vitales.

(4)

Estaba esta mañana leyendo El Mundo mientras tomaba el café, las noticias relacionadas con la dimisión de Monedero, concretamente, cuando me he fijado en las uñas; en las mías. Hace una semana que me las corté, para una inauguración. Las tengo largas otra vez, y desiguales. Y yo que creía habérmelas cortado bien, al ras.

No importa, todo es así.

(5)

Anoche nos fuimos a cenar un bocata de rabas madrileño a Los Pinares de El Sardinero para celebrar el primero de mayo. No pudimos ir a comer porque los dos estábamos liados, ella estudiando y yo trabajando. Es aquí, en Los Pinares, donde se celebraba la fiesta obrera hasta que cayó la ciudad en el verano del 37.

Una de las pocas fotos que se conservan de Matilde Zapata, bibliotecaria y periodista asesinada por los franquistas, está tomada aquí. Creo recordar que sale con Matilde de la Torre, otra de nuestras grandes e igualmente olvidada.

Nos sentamos en unas piedras ancladas al suelo con hierros. Solos. Pasa una banda de chavales que vuelven de hacer botellón. ¿O de coger higos? (Se tropieza y cae uno). No, de beber, de beber, seguro. Un par de críos con sus padres rezagados que nos esquivan sutilmente.

Es como una plaza cubierta vegetal.

En Campoo a los caminos cubiertos por vegetación los llaman dosal.

Los pinos de La Magdalena están traídos de El Pardo. Éstos no.

Mi padre veraneaba de pequeño aquí. Es de El Alta.

Los pinos están alineados. Hay vacíos porque hay pinos que ya no están. Estuvimos buscando el punto de referencia que tomó el que los plantó. Están alineados, pero respecto a qué, es la pregunta. ¿A la caída de la ladera? ¿Al mar? ¿A una casa que presidía el pinar y que ya no está? No dimos con la respuesta.

Cogimos el coche y volvimos a casa.

Se nos olvidó beber agua de la fuente de Cacho.

Por cierto, ahora que el Racing de Santander se ha salvado, parece, ¿los racinguistas van a dejar de darnos el coñazo o ya nunca?

Llegamos a casa y caímos en la cuenta de cuál es el punto de referencia de los pinos: nosotros.

viernes, 1 de mayo de 2015

Una ciudad que promete

Viniendo esta tarde al trabajo, hoy, día del trabajador (muy apropiado), me he cruzado en el parque de Lamarga con una niña que iba estrenando bicicleta. Estaba toda emocionada, dando gritos, medio cayéndose, sin soltar el manillar, a zancadas, sin apenas pedalear. La bicicleta era de un rosa empalidecido. El óxido había tomado la barra del manillar. Las soldaduras del cuadro estaban negras. El padre iba detrás. "No corras, ven, no corras", le decía. Se le veía también emocionado. Imagino que le hayan guardado a la niña la bici hasta hoy, para poder estrenarla con su padre en el parque.

Cuando nos cruzamos, el padre agachó la cabeza.

Tocado.

Publica la prensa de hoy que nuestro alcalde porque le hemos votado va a reformar el Sardinero para que parezca más bonito.

Y para que las niñas puedan estrenar en él sus bicicletas oxidadas.