martes, 30 de junio de 2026

Anjana 2.0

A lo mejor esa necesidad que tú tienes de ir a un pueblo cabuérnigo a rescatar el último fragmento de una leyenda sobre anjanas

sería mejor si la reorientaras

hicieras un ejercicio de humildad, o de confianza, y y escucharas lo que hay: de qué modo los paisanos han reformulado la figura de la anjana y ahora se la encuentran saliendo de un zalcéu a orillas del río, cerca del campin, asustada por encontrarse contigo pero sonriente también, en esa línea de sombra tan (esta sí) propia de la anjana, buena si eres bueno, mala si eres malo

de ese modo ayudarías más, creo, a conservar la creencia, dando valor al mecanismo como los paisanos recrean su herencia

que es una forma de darles valor a ellos

(no son esos ignorantes de entonces

ni esos supuestos alienados de ahora)

si es que lo que persigues es eso.

La idea romántica de pérdida conduce al expolio

La idea romántica de pérdida (el ocaso de un mundo) conduce al expolio, en todos los órdenes, aunque sea bienintencionado: 

"salvar en el último minuto" algo que en realidad está en transformación, por eso ha llegado hasta nosotros, cercenando así su ciclo o proceso, quedándotelo tú (aunque no sea para ti) porque tú sí que lo sabes apreciar (ese pueblo tuyo tan bonito gracias a que se ha mantenido al margen del progreso porque son unos ignorantes, menos mal que tú pudiste salir y por eso ahora puedes volver para apreciarlo), por ejemplo, o grabar algo a alguien, a veces faltándole al respeto, sin pedirle permiso, apurado porque sientes que es la última oportunidad, alguien de quien luego te olvidas porque lo importante es ese algo que puedes reproducir siempre igual,

siempre igual

como si estuviera metido en ámbar.

La piedra con las huellas de manos y pies de San Andrés (tirada al río) en Viaña de Cabuérniga

En El Práu la Piedra de Viaña de Cabuérniga, por donde La Cuevona (donde dicen que se coló un perro y salió por La Juentona de Ruente), había una piedra con huellas de manos y pies (un par y un par) que decían eran de San Andrés. Cuando se arregló la carretera los obreros la tiraron al río, donde seguirá.

Estando San Andrés en la cruz (que era con forma de aspa, donde le ataron) Egeas le indultó, pero él no aceptó el indulto. Según el libro Passio sancti Andreae Apostoli compuesto en el s. IV, consultado en la wiki, "los guardias de Egeas intentaron desatarle pero al tocar la cruz y las cuerdas quedaban paralizados de pies y manos. Los seguidores de Andrés intentaron lo mismo y también quedaron paralizados." 

Esta creo que es la conexión entre las huellas de manos y pies de la piedra y San Andrés.

Yo no he visto la piedra. He preguntado a un vecino de Viaña y me ha dicho que él cree que son marcas naturales. La resignificación de esas marcas por parte de los vecinos es tan importante como si estuvieran talladas, en mi opinión.

lunes, 29 de junio de 2026

El Pintu

La terraza estaba llena de turistas. Sobre todo parejas jóvenes vestidas de corto y con colores claros. También estaba El Pintu ocupando una de las mesas pequeñas que están a la puerta de la antigua taberna, ahora restaurante de fama, en el pueblo de Valle. Nosotros bajábamos recién del monte, empapados y con las botas haciendo agua. Paramos a saludar. Vaya cabarrizu traemos, le dijimos. El Pintu es hablante patrimonial y habla fuerte. Yo sentía miraditas alrededor. Le preguntamos por los nudos de serpientes que se encuentran a orillas del río, por las huellas que dejó San Andrés en una piedra de camino a Viaña, de los tejados de madera de las cabañas de pastor... 

Seguía el cuchicheo en las mesas vecinas. Entonces El Pintu sacó su cartera y un mazo de papeles doblados de dentro. Eran trovas suyas. Las trovas se sacan (este es el verbo para las trovas) de casos anómalos, informó. Nos leyó una:


Trataba sobre respeto.

Gladiolu nel pernal de Bustabláu, cabecera del ríu Barcinillas u Lamiña



sábado, 27 de junio de 2026

Dia de lluvia

En el claustro de la Catedral de Santander. 

Los mendigos pedían junto a la puerta exterior del claustro, pero los días que hacía muy malo se les permitía pedir dentro. El trapo en el suelo probablemente fuera para limpiarse los pies de barro antes de entrar.

Definitivamente, este era un día de lluvia en Santander.

viernes, 26 de junio de 2026

Premio a libro sobre rehabilitación de arquitectura tradicional vasca

Este libro sobre rehabilitación de caseríos vascos, aquí, ha recibido el Premio Nacional de Edición Universitaria a la Mejor Monografía en Ciencias, Ingeniería y Arquitectura.

Importante la consideración del caserío en su entorno. Si se rehabilita, tiene que ser con la mirada puesta en lo que le rodea. Eso no excluye la incorporación de soluciones a nuevas necesidades. Mucho que aprender.

La diana

Del otro lado de la acera una pareja que no parecía sentimental, por la edad pero no solo, parada al sol con algo en los brazos él, quizá una mascota, y ella con un carrito de la compra todavía de la mano, diciendo él que el problema era del amor o de amador, no oí bien

pero quizá fueran lo mismo.

jueves, 25 de junio de 2026

La uve

La Valsemana es un paso que conecta la cuenca media del Saja con la media del Nansa. Es un paso perpendicular a la línea de cumbres, es decir, paralelo a la línea de costa. Subes un pernal (en Cabuérniga) y bajas un toral (lo mismo, pero en el Nansa). Es uno de esos pasos transversales a los que apenas se les presta o ha prestado atención, me refiero, historiográficamente.

Yo mismo lo he utilizado para ir desde Selores a Tudanca.

Los paisanos dicen que el topónimo Valsemana es por la frecuencia con que era utilizado, una vez por semana. Pero Alberto González, autor del Diccionario Etimológico de la Toponimia Mayor de Cantabria, dice (creo recordar) que este topónimo procede de la planta llamada balsamina. Yo lo acepté sin darle más vueltas, porque respeto mucho a este autor y lo otro, efectivamente, parece una etimología popular más, así que pasé a escribirlo con be.

Pero hete aquí que mi abuelo resulta que utilizaba La Valsemana para ir al mercado semanal de Potes, de referencia entonces. Iba y volvía por La Valsemana, efectivamente, una vez por semana. De resultas, yo no puedo más que ser fiel a mis orígenes y volver a escribirlo con uve.

NG Badoa - Negu Gorriak

 

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