jueves, 1 de octubre de 2026

Dos conversaciones

Acabo de mantener una larga e interesantísima conversación con el médico Antonio Pérez-Martínez. De vuelta, me ha tocado ir un trecho de pasillo detrás de una camilla: el camillero iba de cara a la paciente (no todos quieren hacerlo) dándole conversación para calmarla. Un gusto las dos.

Dando lecciones

Esto era un emigrante que, de blanco y con la camisa por dentro y un ramo de flores en el regazo (una mano agarrando el talle y la otra como si sostuviera una cabeza rizosa), entraba en un portal muy pobre, pobre de Santander y un santanderino que iba cojeando y desastrado que se para para decirle algo y el de las flores sonríe pero de lado, de sonrisa y cuerpo, como no queriendo parar, pero esperando a que le abrieran la puerta, algo le dice el de Santander, gesticulando mucho, que cuando paso junto a ellos remata "¡buena suerte!", como si él supiera

- echa a andar traqueteando -

o yo

que me salgo de la acera para adelantarles y casi me pilla un coche.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

En el semáforo

Llego al semáforo de Mies del Valle, del lado de la alameda, y esquivo a una pareja joven abrazada que está esperando. Ella va con chándal blanco y visera del mismo color. Él con chándal negro y capucha. Los pantalones de él son cortos porque la quiere menos, pienso. Se pone verde, está oscureciendo, frenan las luces de un coche que no veo porque las propias luces me lo tapan y en el haz de luz advierto gotas caer. Está empezando a llover y yo con la ropa en el tendal. Además, llevo tres libros de bolsillo en la mano y se me van a mojar. Vuelvo a mirar y está ella sola. Será que él no estaba esperando, solo ella, y lo que hacían era despedirse. 

O que él efectivamente la quería menos.

martes, 29 de septiembre de 2026

Gerardo Diego, escritor fascista según la IA

Pregunté a la IA de Google si Gerardo Diego era un escritor fascista y respondió que sí no porque pudiera haber seguido haciendo vida normal (es decir, la IA no pone la etiqueta de fascista a los escritores que pudieron quedarse, probablemente, como mínimo, con el brazo en alto: es muy laxa), sino porque habiendo podido hacer vida normal, aun dentro de las constricciones propias de una dictadura, decidió ponerse a favor del régimen de Franco siempre que tuvo ocasión (pese a ser laxa, hay cosas por las que la IA no pasa). Es un matiz muy certero.

Luego pregunté si ese posicionamiento fascista del escritor podía haberle reportado beneficios, tanto económicos como de otro tipo, y de nuevo la IA fue tajante al decir que sí.

Entre personas da apuro admitir según qué cosas, pero la IA va a derecho.

lunes, 28 de septiembre de 2026

Dos libros de Pamela Moore

Chocolates for breakfast y Palomas en San Marcos de Pamela Moore. Libros duros. En la línea de Buenos días, tristeza de Sagan. Los de la escritora norteamericana nunca llegaron a publicarse en España, creo.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Mírame

Hay dos corrientes en los museos: o explicar mucho o poco. Esta última opción es más británica. Yo prefiero la primera. Si entro y me tengo que exprimir el coco para entender algo, suelo irme. No se puede pedir tanto (yo que algo sé me rebelo: los que no, se sienten menguar, se achican). Me parece vanidoso (si me quieres entender ponte a mi altura, a la que ellos creen que están: pero no quiero, mira, si es que la reconozco, que no tengo por qué).

Últimamente veo que en las carátulas de los discos se están explicando las cosas bien y en contexto. Es un adelanto. Eso creo que pasa porque los discos están de regreso y vuelven con la lección aprendida.

También lo detecto en las novelas. Los textos de las cubiertas últimos suelen ser explicativos. No en cierta corriente galáctica que no hay quien entienda, ni explique, será porque están conectados con los dioses: los autores, que no lo que escriben. En estos no, pero en los más se explica el argumento, sin desvelar nada importante. Para facilitar la compra y de rebote el arranque de la lectura, que a veces es arduo meterte (no debería ser necesario sufrir).

Pienso en lo anterior mientras escribo otra cosa distinta a esta que ahora me pongo a escribir. Las comas: no sé si meto demasiadas, dudo porque al ponerlas estoy influyendo no sé si en exceso en la cadencia, en la respiración. Quizá ganaría no poniendo tantas, o evitando ponerlas en función de mi respiración (de asmático), y dejar al lector que sea él el que paute el texto. Por ejemplo, en una entrada reciente, cuando escribo: "Yo llego siempre el primero, o procuro". No sé si hubiera sido mejor escribir simplemente: "Yo llego el primero o procuro". La segunda opción creo que es la más acertada gramaticalmente pero en la primera soy más yo, la frase lleva incorporada mi respiración. ¿Será demasiado? ¿Para qué tanto? Esta misma reflexión, ¿para qué?

No sé cómo lo resolverá la IA. Pero seguro que ella no va a dudar, a diferencia de mí. De hecho, textos como este será imposible que sean generados por la IA precisamente porque esta carece de dudas. Esa es una diferencia. Seguro que puede acabar por fingirla, la duda, pero solo si se lo pidieran y por apariencia. Como yo, a fin de cuentas, que escribo esto solo para dármelas,

como esos artistas pagados de sí mismos que en realidad solo están diciendo: 

mírame.

    



                                                                             (estoy aquí)

viernes, 25 de septiembre de 2026

Documental sobre los "jisos" del Monte Hijedo, hoy en la BCC

 

Limpieza fallida de las aceras de Santander (esto no)

El Ayuntamiento de Santander ha puesto en marcha un "plan de refuerzo" de la limpieza de las calles, incluida la "limpieza intensiva de aceras", que ha empezado en las calles Jiménez Díaz y Perines y que ha empezado mal. Las máquinas dejan un reguero sin limpiar, una mancha oscura todo a lo largo de las fachadas de las casas que queda horrible. No se puede echar la culpa a los vecinos, todavía.

Es normal que las cosas salgan mal, más en la administración pública y sobre todo al principio de cualquier iniciativa, pero me animo a denunciar este fiasco de la "limpieza intensiva de aceras" emprendida por el ayuntamiento primero porque, visto lo visto, temo no se vaya a corregir y segundo porque tenemos una alcaldesa que anda "tapando bocas" a los vecinos, lo cual quita las ganas de ser indulgente.



Detalle de los Jardines de Piquío (esto sí)


jueves, 24 de septiembre de 2026

La clave de la tasa turística (que llegará, pero mal)

La clave de la tasa turística no es ponerla sin más, es decidir y luego explicar a dónde va a ir el dinero recaudado, por ejemplo a la instalación de aire acondicionado en las escuelas, como están haciendo en Barcelona y ha copiado Nueva York.

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