lunes, 22 de junio de 2026

Reparto de tareas

Entre los raperos un verso es una barra y una estrofa un cacho.

Las limpiadoras se tienen repartidos los pasillos del hospital por estrofas, es decir, por cachos.

Me recuerda a las trovas tradicionales, las de autoría colectiva, donde las estrofas servían para coordinar la composición (una vez estuvieran asimiladas las formas).

Mi encuentro con Enrique Vila-Matas

No sé si vale decir que una vez me crucé con el escritor Enrique Vila-Matas en las escaleras de la Biblioteca Nacional, él subiendo y yo bajando, entrando y saliendo, él con unas playeras blancas impolutas y yo no lo recuerdo ni tampoco a qué había ido.

Mi "unidad de recuerdo"

Leo rápido. La "unidad de recuerdo" no es el capítulo, ni mucho menos el párrafo, sino el libro completo. Por eso los atesoro.

domingo, 21 de junio de 2026

El plátano de la esquina de la bolera de Sopeña

En este árbol de la bolera de Sopeña es donde colgábamos al Judas, le prendíamos fuego y le apedreábamos mientras le lanzábamos insultos. Una vez nos grabó Jesús García Preciado con la tele pero no funcionaba el audio. Días más tarde nos convocó en su casa del pueblo para doblarnos a nosotros mismos con una grabadora. Me acuerdo de Tin, que había utilizado una palabrota que luego no podía reproducir al micrófono sin morirse de la risa: ¡juputa! También de Culis (porque era el más cool: le gustaba jugar al baloncesto en el aro que habíamos puesto en otro árbol de la bolera: teníamos que tener cuidado con las raíces y los rebotes) y de otros, lo pasamos bien aquel día. Mi padre tiene fotos pero no las quiero poner aquí porque sabéis que no me gusta subir fotos en las que salga gente ni poner nombres completos, tampoco el mío.

Al fondo se ve la casa de Don Marcelo, que es como él quería que le llamasen, Marcelo para el pueblo. Puso un busto suyo a la entrada de su casa. Desapareció. El pedestal todavía está tirado por ahí cerca. Las palmeras no se han visto afectadas por el picudo rojo, todavía.

Creo que es también en este árbol donde se quemaron las imágenes de la iglesia durante la guerra. En este o en el de al lado, que está más en la esquina. Haría falta preguntarlo antes de que se olvidara.

sábado, 20 de junio de 2026

El primer paisaje

Mar de nubes encima del Escudo de Cabuérniga:


A estas nubes se las llama bollu. Igual que a la espuma que sale cuando hierves la leche en un cazo y se te va.

La foto está tomada entrando al valle desde Santa Lucía, desde el coche. Otra vista del mismo día, esta vez andando por la mies mirando hacia Sopeña (la casa que se ve en primer término la ha hecho un paisano haciendo caso a lo que sabe, por eso le ha salido una casa tan bonita y compenetrada con el entorno):


A estas nubes mi madre las llamó melenas. Supongo que haya una relación subterránea con las melenas de la pareja.

Se trata de un fenómeno persistente.

El Escudo se llama así precisamente por esto que estáis viendo. Es una de las fronteras más claras de La Montaña (me recuerda a la frontera de humo que se levanta frente al lobo en Joces, Bustabláu y otros seles de la cabecera del río Barcenillas). El Escudo o L´Escudu funciona como parapeto frente a las nubes que entran por el mar. No creo que este topónimo tenga una explicación bélica, aunque nunca se sabe.

Vuelvo a la carretera primera, otra vista, esta vez buscando el límite del mar de nubes:


Ahora viene el redoble de tambor.

En la vertical del Picu Castillu, cerca del paso de una vertiente a otra, cerca también de donde se cortan las nubes, hay un petroglifo neolítico que representa se dice que una serpiente. Se puede ver en el libro Después de Altamira, disponible en la web del Centro de Estudios Montañeses. Echadle un ojo. Raquel y yo creemos que en realidad se trata de una vista de la niebla cayendo. Una vista desde ese mismo punto donde un pastor, uno de los primeros, antepasado de los vaqueros cabuérnigos, la dejó grabada en una lastra hace unos cinco mil años. Se suma un animal aparentemente sorprendido. De estar en lo cierto, nos encontraríamos ante el primer paisaje.

Sé que suena fuerte pero estoy convencido de lo que digo. No es científico. Es lo que Raquel y yo vemos. No vemos una serpiente. Vemos un paisaje tomado por la niebla. Ojalá en el futuro haya medios para poder comprobarlo.

El olor a hierba segada y la primera foto

Cuando huele así me acuerdo de la primera foto que me hicieron. Lo dice volviendo a casa por la mies. Es tiempo de siega. Hay lombillos tirando líneas en los praos. Fue delante de la casa que teníamos, continúa, en un retaluco de prao que había. Estaba mi padre segando y yo con dos amigas ayudándole. Mi madre nos había preparado bocadillos de chorizo. A ese día me recuerda este olor. Me hicieron entonces la primera foto, que yo recuerde, aclara. Quién la tendrá.

Luego ese prao mi padre se lo dio a una familia que era tan pobre que no le alcanzaba ni para los pisos de protección de Cabezón, dice. Hicieron una casa pequeña y ahí se fueron a vivir todos.

El prao es ahora una urbanización. No sé qué habrá sido de ellos.

viernes, 19 de junio de 2026

Se le han aclarado los ojos

Ahora que está empezando 

a perder la cabeza

el abuelo ha dejado al descubierto

un secreto

y es que habla con los pájaros.

Silbo y me responden

era lo que él quería creer

cuando estaba bien

que se decían cosas

(la serpiente, la nube

el nogal, la hierba olorosa)

pero ahora ha olvidado que era él

solo, él el que lo quería creer así

(he visto a la serpiente en la ribera

esa nube trae los carrillos inflados

cuidado con la sombra del nogal

qué olor mas rico a hierba segada

¿verdad?)

en el coro del amanecer, en casa

asomado o en el camino, una voz

más.

Ahora silba sin saber por qué

y es ahora que lo hace así

cuando se comunica - verdaderamente -

con ellos: los pájaros

cantando porque sí

él silbando (las nubes pasan

como pasa todo)

por lo mismo.

El vil metal

Sobre la condición de obrero mixto

El primer día de clase le preguntaron el nombre y a renglón seguido dónde trabajaba su padre: en la fábrica, dijo ella: será de peón, replicó la monja. Calló. Era muy niña. No lo ha olvidado. La siguiente fue su amiga. En el monte, contestó ella. Aquí las risas fueron generalizadas. Pero su amiga no se preocupó de aclarar que era en el Monte de Piedad, donde su padre era directivo.

La clave está en a quién das la oportunidad de hacerte daño.

jueves, 18 de junio de 2026

Si no me equivoco

Lo que VOX plantea, y es un ejemplo fácil para que se entienda bien, es que Lamine Yamal es punta de lanza en la selección española no porque sea el mejor, sino porque, siendo muy bueno, impidió que otros españoles "nacionales" le superaran valiéndose de privilegios que le fueron concedidos por su condición marginal (los aún más radicales dirán que estos privilegios se los dio el gobierno socialista para ganar su voto).

Pero yo no sé de fútbol y la política me tiene hastiado. Aun así, creo que no voy desencaminado.

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