viernes, 20 de febrero de 2026

De frente por el pasillo de la menos uno

Que aquí no va a quedar nadie está claro. Que tarde o temprano nadie se acordará de nosotros, también. Ni de lo que hicimos. Por eso me da igual y es verdad que el miruellu estaba cantando el martes en el alero de mi pabellón 

y que lo ha hecho primero aquí que en casa 

y también,

venían los tres por el pasillo de la menos uno, la niña en medio riendo calzaba playeras que emitían destellos, la madre a su lado miraba de reojo al niño con gorra. Iban felices, me pareció. Les sonreí al cruzarnos.

jueves, 19 de febrero de 2026

Los jilgueros de la alameda primera

Paso bajo los árboles de arriba de la alameda primera y están los jilgueros cantando no sé si porque han vuelto o no, que están siempre y lo que pasa es que hoy voy un poco tarde y ha amanecido.

¿Por qué nos gusta la miel que raspa?

Hace tiempo leí no recuerdo dónde que las lenguas del norte de Europa tienen sonidos guturales porque estos les sirven para darse calor. Nosotros conservamos la aspiración de la hache procedente de la efe inicial latina, un vestigio prerromano, puede que por la misma razón. 

Hablando con un apicultor que no vende miel, sino enjambres de abeja negra ibérica (en la Cordillera Cantábrica desde antes de la última glaciación), he sabido que el gusto montañés por la miel que raspa no es "natural" sino "cultural". Por qué no por la misma razón que la hache aspirada: para darnos calor.

martes, 17 de febrero de 2026

El revuelo

Después de la manifestación nos fuimos los amigos a tomar una al bar que hay en la planta de arriba del Mercado de la Esperanza. Abre solo por las mañanas. Era sábado a última hora. Había un revuelo de gente rebuscando entre las cajas de comida pasada. También de gorriones.

lunes, 16 de febrero de 2026

"Por qué cantan los pájaros" (Ediciones El Salmón, 2025) de Jacques Delamain, fragmento

"En una recortadura de la orilla se extiende, en suave pendiente, el abrevadero, punto vital que para sus fieles parece rodeado de cierto misterio. Todos los pájaros de los alrededores lo conocen, pero raramente lo abordan de golpe, como si sintiesen que en el breve instante en que estarán posados en la tierra desnuda, sin la protección de las hojas o de las hierbas, se expondrán a excepcionales peligros. Cuanto más resplandeciente es el ropaje del visitante, tanto mayor es la reserva con que se aproxima. Una oropéndola silba largo rato en los chopos antes de decidirse a bajar a ese espejo fluido que, reflejando su belleza, va a hacerla todavía más visible."

De Por qué cantan los pájaros (Ediciones El Salmón, 2025) de Jacques Delamain en traducción de Diego Victoria, p. 77.

En relación, aquí.

La manutención

Fue en la quietud del semáforo de la C/ Burgos que alcanzamos a escuchar parte de la conversación que mantenía la familia que teníamos detrás. Eran muchos. Una voz de mujer estaba contando que su señora le daba de comer siempre de táper.

Sospechaba que fueran sobras.

domingo, 15 de febrero de 2026

La caza de la oropéndola

Le pregunté entonces por la historia de la oropéndola. Me la ha contado más veces pero siempre se me olvida.

Resulta que a mi tío Lolo le habían dicho que había un pájaro amarillo raro en Palombera y mi tío, al que le gustaba cazar toda clase de pájaros pero sobre todo verdecillos, se lo dijo a mi padre para ir juntos a por él. A mi padre le enseñó a cazar con liga un tío suyo asturiano al que le gustaban los pardillos. Se los llevaba para América. Le gustaban también los jilgueros, como a mi padre, pero mientras casi todos los jilgueros se morían durante el trayecto, los pardillos aguantaban.

La liga se hace con acebo. Es gris con puntines negros que son de este árbol. Se unta el tallo de una hierba y se posa donde el pájaro vaya a beber. La liga se quita después con tierra. Se vendía en Jesús de Monasterio. Ahora hay algo de móviles.

Subieron en coche con un bocadillo y pusieron trampas en un bebedero que hay subiendo Palombera, casi arriba, a la derecha.

Lo cazaron. Era un pájaro fuerte. Su canto no era melodioso, dice. Fuerte también. Pero cantaba poco. No duró el verano.

La naturaleza del oso

Ante lugares como Práu l´Osu, al pie de la carretera de Cabuérniga, me pregunto si el oso es un animal de natural montañero o si es el humano el que lo ha obligado a desplazarse a lugares recónditos de la montaña (Gullén en Palombera, por ejemplo).

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