martes, 31 de agosto de 2021

"La obsesión de Rossetti" de Ramón Saizarbitoria, fragmento

"La magia que la presencia del pasado desprende en algunas ciudades. La cultura de hacer pervivir las cosas. Por el contrario, nosotros lo tiramos todo, sin el menor reparo. Imposible pisar el mismo adoquín que pisó tu abuelo o pasar la mano por el mismo pasamano, pues los cambiamos cada año. Es la cultura de la pobreza. Las cocinas de los pobres se renuevan con más frecuencia que las de los ricos, probablemente porque quienes tienen dinero hacen las cosas para que perduren, sólidas. Nosotros, en cambio, no alcanzamos lo bueno y nos conformamos con lo nuevo."

De "La obsesión de Rossetti", dentro de Guárdame bajo tierra (Erein, 2014) de Ramón Saizarbitoria, p. 170.

lunes, 30 de agosto de 2021

La reconstrucción de la fachada de la Casa de Salud Valdecilla, no

Me parece un despropósito tratar de reconstruir la fachada original de la Casa de Salud Valdecilla, cuyos sillares se encuentran enterrados en la Punta Parayas desde hace décadas, muchos reutilizados en tapias de los alrededores (y el reloj en Polientes), en terrenos del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, como algunos (desde fuera del hospital, lógicamente) pretenden.

Hay historiadores aficionados, o sea, hay personas interesadas por la historia sin ser historiadores (incluso sin necesidad de estar interesados en la historia, como pasó con la estatua que se repuso a la entrada del hospital bajo presión de un familiar del escultor, aunque esta circunstancia, la del parentesco entre autor y promotor no fue declarada ni por uno ni por otro) que están moviendo ficha y presionando para que se reconstruya, y: (1) no es posible (o sí pero pasando por alto tantas faltas que ni siquiera podría considerarse la fachada original); (2) no es viable (o no debiera); y (3) tampoco es deseable (su supuesta representatividad no es objetiva, por lo que tan legítimo es creer que simboliza no sé qué que solo puede ser simbolizado por un montón de piedras, y mala cosa es eso, como que no son más que, efectivamente, un montón de piedras).

La primera piedra de la Casa de Salud Valdecilla está desaparecida. Hay foto del acto, pero la piedra no aparece. A la par el marqués plantó un pino (probablemente traído del Pardo, como los del Palacio de La Magdalena, dada la admiración que el marqués profesaba al rey) que incluso recibía su nombre. Se taló. Bueno sería coger uno de los pinos que nacen en el túmulo de las piedras enterradas en Punta Parayas y plantarlo en el jardín del hospital por ejemplo al lado del escudo que remataba la fachada, que sí se conserva: la representatividad de este árbol sería tan subjetiva como la de la fachada original, si es que queremos creer que ésta existe todavía, es decir, sería igual de subjetiva e igual de válida, e inmensamente más asequible desde todos los puntos de vista.

Dos paleopaisajes de viñedo cántabros (uno en Santoña y otro en Prellezo)

(1)

En El Dueso de Santoña, casa gótica (marcador: el arco apuntado):



Nos estamos moviendo en un contexto territorial denso, con mucha potencia.

Bancales reforzados con piedra seca, en ocasiones paredes que alcanzan los tres metros:


Se aprecia que cuando se puede los bancales se apoyan en afloramientos de roca madre:


Hay una pieza aún en uso:


Pero en su mayoría están abandonados o reutilizados para otros fines, sobre todo prados:


Acceso entre bancales:


Detalle de paredes:



(2)

En Prellezo, la casa de tipología más antigua que hemos encontrado: 




Bancales en la desembocadura del Rió (con acento en la /-o/), que nace en La Cueva del Roju (topónimo de cuando la guerra), desde Berellín:



Esta pieza recibe el nombre de Las Cuartas, topónimo que se relaciona con "cuartu", "cuarterón", etc., y que remite a las parcelas, a los bancales.

Este otro antiguo viñedo se llama Las Cruces:



La última foto está tomada de camino a La Mina, a este, desde donde también se ve otra viña esta vez a oeste, que se defiende como puede, igual que el resto, del gallego:


Un vecino nos dijo que los pueblos de Prellezo, Luey y Pechón tenían muchas viñas. Las de Luey y Pechón no las conocemos. También que los bancales de Prellezo, a diferencia de los de Santoña, no están reforzados con piedra seca, salvo excepciones. Pudimos comprobar que efectivamente son de tierra.

Los paleopaisajes de viñedo de Santoña y Prellezo (éste incluido en el PROT, aunque no identificado como tal, de hecho las fotos del PROT, que parecen tomadas desde la ventana del restaurante del pueblo, ni siquiera recogen estos aterrazamientos) debieran protegerse. También el paleopaisaje de viñedo de Cueto, en Santander.

domingo, 29 de agosto de 2021

Las moras

Por dentro, apartados

cogiendo moras

extiendo la mano

para que coja y ella

en lugar de coger

deja las suyas

para que coja y yo

cierro la mano

con el rayo más largo de sol

- al mediodía, la vida -

dentro.

El tiempu que trespón


Es ritratu jechu ena mies de Cabuérniga, ena primovera.

El potru ya debió medrar y andará libri en Sejos.

U cumíu.

viernes, 27 de agosto de 2021

"Los muestros requejos" de Jose Antonio Artze entrepitáu por Mikel Laboa

Amu

los muestros requejos

cuandu la ñebla

los escuendi;

cuandu no soy pa veer

qué es lu que oculta.


Pus enestoncis espienzo a ervelar

lu guardáu.


Aquellos requejos

que comezan

a remanecer dentru de mí.

Dos posibles "cubertorias" más

Coterón es una elevación que está marcando la divisoria entre Carmona y Sopeña a la altura de La Collaa (de Carmona o Valle, dependiendo de la dirección que se siga).

Sus coordenadas UTM son:
X: 392.842,55
Y: 4.788.922,19

Esta divisoria es muy interesante. Discurre en perpendicular al Escudu hasta alcanzar a éste, cuando ya no parte Carmona de Sopeña sino de Ruente. Incorpora jisos (solos e integrados en morios - a la altura de Pudrigueru -, con tallas - casi en la cima del Escudu - y sin ellas) y montones de piedra (en Teranucu, que quizá sea un túmulo o haya sido en origen un chozu de pastor), amén de distintos relieves, como pueda ser Coterón, o características del terreno significativas, aquí. Hoy esta divisoria está remarcada por un estacado.

Coterón se ve asomar desde la mies de Cabuérniga entre Rozalén (Valle) y La Cruz (Sopeña). Tengo pendiente esa foto.

En Coterón hay los restos de una construcción que aprovecha el castru o afloramiento de roca madre. Cerca se levantan los restos de un sel, así que pudiera tratarse de los restos de un chozu, aunque lo normal es que el sel tenga el chozu asociado al moriu, y éste no es el caso.


Otro refugio parecido lo encontramos del otro lado del Escudu, subiendo la cambera de los moros, casi arriba:


No soy capaz de dar con las coordenadas, perdonad.

La siguiente foto está tomada desde la vertical para que se aprecie el ángulo casi perfecto que hacen las paredes. No parece una obra hecha al descuido.


En esta ocasión no hay sel.

Sobre la piedra que hace de cubierta, tallas:


Cabe señalar que un poco más abajo hay una construcción de grandes dimensiones (nada que ver con estos refugios) al pie del camino, comida por la maleza. Yo creo que ha sido excavada (no sé si decir expoliada) porque hay zanjas abiertas. Ignoro qué será pero casa seguro que no, ni (me atrevería a decir) chozu, cabaña (aquél de tipología más antigua que éste) invernal: yo lo apuesto todo a punto de control sobre el paso.

En Tramburríos, de camino a Sejos, encontramos en su día otro refugio parecido a éstos de Coterón y la cambera de los moros, aquí.

Los tres refugios están en posiciones extraordinariamente dominantes. ¿Qué son? ¿Cubertorias de pastores u otra cosa?

jueves, 26 de agosto de 2021

U.H.P.

En casa de Selores (Cabuérniga):



Otro caso parecido, esta vez en Molledo, aquí (punto 17).

miércoles, 25 de agosto de 2021

Trailer - Documental "La batalla del viento"

La Flor

Al único juego de cartas que sé jugar es a la brisca y porque me enseñó mi abuela bastiana. Es un juego común a otros países. No así la flor, parece. La flor es un juego de cartas autóctono cántabro. 

El otro día entramos a una taberna de Canales a pedir y pregunté por las marcas en una mesa, que si eran de jugar al mus, a lo que un vecino me respondió que no, que allí a lo que se jugaba era a la flor.

Lo pregunté porque las marcas me recordaron a una de esas flores de cuatro pétalos tan comunes entre nosotros, casi tanto como las hexapétalas. Así en una puerta de portal próxima a la Plaza de la Esperanza de Santander, por ejemplo. También en portalada de Comillas, ermita de Renedo, etc.

Las marcas que deja este juego se parecen a una flor de cuatro pétalos; una flor de cuatro pétalos tal y como la representamos nosotros. Si las marcas lo parecen quizá también la disposición de los propios jugadores o el modo como se echan las cartas. No lo puedo asegurar porque no sé jugar, pero lo lógico es que sea así.

Es probable que este juego se llame la flor sencillamente porque a nuestros paisanos se lo parece.

martes, 24 de agosto de 2021

El aforo de las playas de Santander

El otro día estuvimos con un chico que trabaja en el control de aforo de las playas de Santander. Nos dijo que el fin de semana pasado había sido horrible, que la gente se colaba y que la playa estaba a reventar, así que llamaron a la policía local para pedirles que se dejaran ver. Para su sorpresa la policía local de Santander les dijo que para eso no les llamaran, que en ese tema no se iban a meter. El chico lo contaba asustado.

Pudiera parecer que no hay nadie al volante, pero no, me temo que es algo peor.

Posible solución al enigma de los agujeritos en "cabidos" y "morenales"

Muchas veces nos hemos preguntado por los agujeritos que suelen aparecer en los cabidos (palabra santanderina) de Cueto, por ejemplo aquí (punto 1) o aquí (punto 3).

Los hemos vuelto a encontrar en varios morenales (palabra montañesa) de Ibio. No son los típicos agujeros preparados para recibir los palancos, son más pequeños y redondos. 

En uno de estos morenales de Ibio hemos encontrado restos de una vara de avellano que no sabemos a qué responden, aunque todo parece indicar que formaban parte de un setu, de lo que cabe inferir que estos agujeritos servían para sujetar setos que a su vez cerraban la finca. 

Fotos del morenal con restos de setu:




No sabemos si los agujeritos santanderinos servían para lo mismo, aunque es probable que sí. De todas formas hay que tener en cuenta que en Cueto, a diferencia de Ibio, estas piedras con agujeritos no son morenales sino cabidos, lo cual tiene sus implicaciones. Sobre todo que los cabidos como primero son concebidos es no como accesos, a diferencia de los morenales (cuya etimología los emparenta con muro o por mejor decir con moriu), sino como hitos, por ejemplo aquí, lo que no quita para que esos hitos hayan podido sumirse en la pared de piedra levantada más tarde o para que los cabidos hayan servido como soporte de la misma o como soporte de viñas, por ejemplo aquí, o incluso para que en su día efectivamente estos cabidos hayan servido, como en Ibio, para cerrar y abrir el acceso a la finca, aunque ya sabemos que las fincas de Cueto, conocidas como viñas, aquí, no tenían puerta, sino que se entraba y salía tirando y levantando la pared generalmente por el mismo sitio, aquí, sitio que cabe la posibilidad fuera marcado por cabidos, aunque tampoco lo sabemos, ni tan siquiera si todas las fincas de Cueto funcionaban así o si solo las que estuvieron destinadas en su día a viñedo.

En fin, probablemente estos agujeritos tanto en cabidos como en morenales sirvieran en origen para lo mismo: de sujeción a setos empleados para cerrar fincas. Hoy ya no se ven setos cerrando fincas ni en Cueto ni en Ibio.

lunes, 23 de agosto de 2021

Etimología de Oyambre, propuesta

Oyambre es muy probable que proceda de hoya más sufijo /-ambre/ presente en, por ejemplo, dentambre, "dentadura", o joracambre, "sucesión de agujeros (como los de los zapatos o los del morenal para los palancos en los cierres de fincas, por ejemplo). Efectivamente, toda la zona está llena de hoyas. De ser así habría que escribirlo *Hoyambre.

Para más sobre etimología de Oyambre, aquí.

Las vacas



Tres niños jugando a las vacas. Uno era Cachorra y otro Leona.

viernes, 20 de agosto de 2021

La desvergüenza

Ante el escándalo que supone la muerte constante de pacientes por COVID en un contexto desposeído de medidas de control por culpa en última instancia de los hosteleros, El Diario Montañés, afín a los que le compran páginas de publicidad, ha empezado a titular "X muertos con COVID" (el subrayado es mío), para que la relación entre enfermedad y muerte parezca algo circunstancial.

Estamos llegando a unos límites de desvergüenza intolerables.

"¡A la mar!" de Lauaxeta, fragmentu

"Esnugu ena proba del barcu, pilotu d´altura,

sucu los maris por hueras escunucías.

¡Abaldonái tou en tierra! - mos prisigui´l piligru.

Mos alampamos por alcontrar nuevas tierras,

de las muestras glárimas está jecha la basa que tresponemos.

Buscái nuevos horizontis

                                        ondi seamos p´alendar."

De "¡A la mar!", poema de Lauaxeta, aquí y aquí.

jueves, 19 de agosto de 2021

Julián Díaz, qu´esti´n gloria

Juéi Julián Díaz, el Sarruján de Carmona, de quin diprindí que dendi La Cuncilla se véi la nochi y el día a un tiempu.

Ha fallicíu esta semana.

Las gulundrinas col su pechu mancháu de sangri subin y abajan de la tierra al cielu, del cielu a la tierra polas rientis del airi.

miércoles, 18 de agosto de 2021

Los centros de interpretación del CIMA y la piedra en seco

He recibido y firmado una petición pública para defender la red de centros de interpretación del CIMA del propio CIMA, quizá mejor decir de sus actuales responsables.

Pero aun estando a favor de sus trabajadores, cabe hacer una crítica y no menor: 

Estando el otro día en la Dirección General de Cultura me entero de que la arquitectura tradicional de piedra en seco ha sido declarada patrimonio mundial por la UNESCO. Es una buena noticia, pero que esta declaración sea internacional no implica que toda la piedra en seco sea patrimonial, solo aquellas manifestaciones incluidas en tal declaración. Para hacerlo más fácil, las distintas manifestaciones se han recogido en circunscripciones territoriales, cada país las suyas. Por lo que respecta a España, lo es la piedra en seco de Galicia o Asturias, entre otras Comunidades Autónomas, pero no la de Cantabria, a pesar de contar con manifestaciones tan relevantes como los morios montañeses (amenazados por la Ley del Asfalto), las viñas cuetanas (también amenazadas) o los chozos de pastor (amenazados por el fin de la ganadería de palo y pastor).

El centro de interpretación de La Puente del Valle (CIMA) está dedicado precisamente a la piedra en seco. ¿Qué ha hecho este centro ante esta enorme oportunidad? Nada o menos que nada, pues vendiendo que tenemos piedra en seco, que ésta no haya sido reconocida por la UNESCO hace creer que ha sido así porque no lo merece, cuando en realidad es porque no se ha hecho nada. No quiero con esto restar culpa a la Dirección General de Cultura, simplemente aclarar que los centros de interpretación del CIMA es verdad que tienen que repensarse, y este tema tan mal resuelto es prueba de ello, no pueden acomodarse aludiendo a su pretendido éxito (que no es tal y a la vista está), pero es cierto también que tienen que repensarse para bien, no aprovechar para reducirlos a una mera meta volante para turistas, como pretenden sus responsables.

El portal, afuera

En mi casa al "cuarto del peregrino" (nadie lo llama así, fuera de los libros) o cuartu del portal (forma esta sí patrimonial) se le llama cuartu de juera. Lo he sabido hace poco.

En vasco "portal" se dice atari, con la raíz at, "afuera".

Queda por estudiar el carácter intersticial del portal, el balcón o correor, el corral, etc.

El decaimiento del estado de alarma y Marcano

En la noche del jueves al viernes decae el estado de alarma aun siendo todos conscientes de que sigue siendo necesario, y decae porque el Gobierno de Cantabria no va a pedir su prórroga a los jueces, y no lo va a hacer porque los jueces a instancias de los hosteleros han echado abajo el semáforo COVID al no incluir en sus cálculos a los turistas, y como dentro del Gobierno de Cantabria ha sido Marcano el único que ha dicho que él sí lo puede calcular, aun en contra del criterio del propio ICANE, el Gobierno de Cantabria está esperando a que Marcano calcule y comparta esos datos, y como no lo ha hecho, el estado de alarma decae esta semana.

martes, 17 de agosto de 2021

Diferencia entre "murir" (personas) y "morrer" (animales), posible herencia prerromana

Sabido es que para las personas empleamos murir y para los animales morrer. Siempre lo tomé como un ejemplo de diglosia temprana diferente a por ejemplo isquila (viva) / quisquilla (cocinada), que puede tomarse como reciente, de hecho data de los últimos años, los primeros del turismo atroz. Me parecía claro que murir era fruto de la influencia castellana y que morrer, siendo también romance, era una forma más nuestra y que por eso mismo había perdido terreno frente al empuje del castellano, quedando recluida en un contexto animal, no humano. Más aquí.

Pero pongo a continuación cita de Mikel Azurmendi:

"[E]s útil señalar que nunca se puede utilizar en euskara el término hil, erahil, morir o matar, al referirse a la bestia salvaje a la que se caza y se da muerte; sólo se debe utilizar garbitu, limpiar, y a menudo akatu, acabar. Sólo el humano junto con la abeja y el ganado doméstico mueren (hil). Hay regiones en las que este último tampoco se dice que muere (hil), sino que se pierde (galdu)."

Está tomada del libro titulado El fuego de los símbolos: Artificios sagrados del imaginario en la cultura vasca tradicional (Baroja, 1988), p. 81.

Más sobre hil, aquí.

Siguiendo a Mikel Azurmendi podríamos decir que el cántabro prerromano pudo haber diferenciado entre persona y animal de forma equivalente al vasco actual (lengua prerromana), y que al pasarse al romance el cántabro haría por conservar esta distinción prerromana entre persona y animal eligiendo murir para las primeras y morrer para los segundos. 

No quiero decir con esto que deseche la primera opción, solo que me faltaba información. Ahora puedo elegir; o no. 

El cántabro no es complicado ni enrevesado, si nos lo parece es porque partimos de coordenadas que le son ajenas, éste es el principal aprendizaje: que para entenderlo cabalmente es necesario respetar el mundo conceptual que le es propio.

sábado, 14 de agosto de 2021

Haiku de Kobayashi Issa (1763-1827)

Al Fuji subis

andanducu - peru subis,

caracol.


Kobayashi Issa (1763-1827)

1492

Colón partió en busca de las Indias con tres naves: La Pinta, La Niña (los dos son apodos) y La Santa María (apodada La Gallega), las dos primeras carabelas y la tercera una nao del norte, de mayor embergadura.

Asegura la tradición que la Santa María, a cuyo mando se encontraba el cántabro Juan de la Cosa, fue construida con madera de Monte Canales, en Silió.

En Silió hay una casa coetánea de la Conquista de América, aquí. Las dos vigas del portalón tienen marcas de haber sido mayas. En el pueblo se sabe que tienen unos cien años. Sin embargo, del poste se dice que es el original.

La Santa María embarrancó en la isla La Española en diciembre de 1492, reutilizándose su madera, la del Monte Canales de Silió, para construir Fuerte Navidad, primer asentamiento de los conquistadores en el Nuevo Mundo.

El primer asentamiento americano hermanado con una casa cántabra en pie. Los mismos que eligieron los árboles para el cuadru de la casa eligieron los árboles para armar la nao. La quilla de la nao, la viga caballar de la casa.

viernes, 13 de agosto de 2021

El mamarracho

Los jueces (quiero creer que solo desinformados) tumban a instancias de los hosteleros el semáforo COVID dejándonos completamente desprotegidos frente a la pandemia porque dicen que hay que tener en cuenta a los turistas en los cálculos, algo que no comparte Salud Pública y que además es imposible medir en el momento según el ICANE, y en lugar de arrimar el hombro va y sale Marcano diciendo que él sí que puede (una mamarrachada), que basta con preguntar a una docena de alcaldes (otra mamarrachada) y que son más de un millón doscientos mil (otra más), y se queda tan pancho.

Este verano de 2021 está suponiendo un punto de inflexión.

Los pensamientos del suelo

Salió a hablar con nosotros y de unas flores que había en su corral nos dijo que eran pensamientos, que los tenía en una maceta del portalón pero que se los llevó el viento, los pájaros y que ahora le salían en el suelo.

Son de hibiernu, peru esti veranu está hiciendo malu - aclaró. El día seguía cubierto. Las formas de las nubes no eran de animales sino de manadas.

Entraban a Mozagro.

La señora era clara: las ideas se le trasparentaban en los ojos - la tez también clara, como el pelo - antes de restallar en el cielo del paladar y lanzarlas como relámpagos. Hablaba haciéndose visera con la mano: 

a los pensamientos 

- hace una pausa y se hace el silencio - 

a los pensamientos

los ajuega la primovera

la lluvia de primovera.


jueves, 12 de agosto de 2021

Haiku de Jorge Luis Borges (1899-1986)

¿Es un imperiu

esa luz que muer

o una coca de luz?


(Haiku de Borges, 1899-1956)

Ruta por la Sierra del Escudo

Las tardes sin el vecino

Le conocimos hará cinco años. Llamamos a su puerta de Herrera de Ibio y nos abrió en albarcas. Nos enseñó amablemente su casa.

Tiene el cuadru más claro que hemos visto hasta ahora. Un espacio diáfano con apenas un cajón de madera posado, la vivienda.

Por la cuadra se sube al pajar, con bocarón, y de éste se pasa al soberáu, sin acceso desde el exterior, que no es más que la parte de arriba del cajón, es decir, de la vivienda. Poco a poco hemos ido aprendiendo que las fachadas de las casas más antiguas que conocemos o sabemos reconocer se resuelven así, con solo tres vanos recogidos armónicamente en un lienzo de sillería (que no cubre necesariamente toda la fachada): acceso a la vivienda (a veces con ventanu asociado), la cuadra y el pajar.

Esta casa era especial porque conservaba una línea de dientes de sierra pintada marcando el perfil superior del lienzo de sillería, aquí.

Volvimos ayer.

Volvimos a llamar a su puerta pero esta vez no abrió nadie. Una vecina que pasaba nos dijo que había fallecido.

Se llamaba Chuchi Herrera.

Solía pasar la tarde sentado al lado del poste del portalón.

Los dientes de sierra de la fachada ya no están, los han borrado.

miércoles, 11 de agosto de 2021

Estado de ánimo

Anoche soñé que miraba tras unos cristales un paisaje con un cielo cubierto de niebla que se iba desgarrando a medida que caía al suelo, que no alcanzaba a ver de tan oscuro. Tenía la certeza, en el sueño, de que era yo por dentro. Pero lo que más me preocupaba, lo recuerdo, es que lo estaba mirando desde afuera, tras de los cristales.

Es una tontería, no sé ni por qué lo pongo.

"Marcos" de Mazcuerras

En el portalón de una casa renacentista del barrio La Cotera de Mazcuerras hay un poste preparado para potrear la madera y un pequeño marcu del pueblo para los cuernos del ganado debajo de una herradura de la suerte.



Más sobre marcos para cuernos, aquí (punto 7).

Queda pendiente saber si estos pequeños marcos en los cuernos se ponían para no dañar al ganado (lo cual supondría no poner los de los cuartos traseros, mucho más lesivos) o si para que, caso de morir la res en el monte y se encontrara descarnada, se pudiera saber de quién era o cuál era su procedencia, incluso para que el pastor pudiera bajar los cuernos marcados como prueba.

El jierru del pueblo, en este caso para los cuartos traseros, más grande:
 

Otro jierru, aquí.

Marcu del padre del vecino con el que estuvimos hablando y debajo el del pueblo en un piquete:


Nos contó que las zumbas son para las yeguas y que suenan más suaves (sic) que los piquetes de las vacas porque suelen tener el manjuelu (sic) de cuerno o de caña de oveja o cabra mientras que el de los piquetes es de hierro. Enlaza con lo que nos dijeron en Liébana, aquí. También se suele argumentar que las zumbas tienen un sonido más envolvente porque son más cerradas, como un tubo pero sin serlo del todo. Son dos explicaciones complementarias.

No sé cuál es la diferencia entre piquete y midianu. Una vecina de Correpocu nos dijo una vez que los piquetes suenan mejor. Pedro Buenaga decía que los piquetes son los campanos de las vacas que van al monte y los midianos los de las "vacas fuertes" (sic), aquí. A las "vacas fuertes" este vecino de Mazcuerras las llama "madres" (sic) o "guías" (sic).

martes, 10 de agosto de 2021

El pelo

Fuimos a buscarlas a la salida de la residencia donde habían ido a ver a su hermano, las dos en los asientos traseros, y salió el tema del pelo.

Las dos son rubias, la mayor color oro viejo. A la mayor la llamaban "la rubia" pero antes (antes de la guerra) "la roja". El último aclarado lo hacían con agua de manzanilla. Ponían el pelo a secar al sol en la baranda del balcón.

Vinagre o limón para suavizarlo.

Se recogía el agua de las goteraas o del goteral, que de las dos formas se dice, con baldes. Era la mejor, mejor que la de la reguera. Por entonces no había agua corriente. El agua de lluvia dejaba el pelo muy fino, además de la ropa más blanca.

lunes, 9 de agosto de 2021

Perspectiva

Revilla parece que está en las alturas observándolo todo pero en realidad está en las nubes y no se entera de nada.

Casa cántabra renacentista con pinturas

La casa tiene nombre propio: "Chocolate". Está en el barrio La Pobladura de Mazcuerras. La etimología del barrio podría ser el latín POPULUS, de donde pueblo (en Cantabria apenas se utiliza la palabra aldea, de etimología árabe), lo que estaría señalando el germen del núcleo de población, o el latín POPULARI, "devastar", es decir, preparar la tierra para ser cultivada (hermanada con "rotura") y por extensión prepararla para ser habitada. Otros casos aquí. De Mazcuerras ya hemos apuntado que es probable que resulte del encuentro entre montañés maza, "elevación chata", y el plural de cuerre, "cierro de piedra levantado sin poner mucha atención".

La casa está en el extremo, lo que ya sabemos que la convierte en una de las mejores de la hilera. Precisamente por serlo pudo quedarse al margen de los cambios operados en el resto (cuartu de juera, balcón, etc.), quizá no tanto por falta de dinero como por falta de necesidad de los propietarios: no mejoraron su casa porque ya cubría sus necesidades, al contrario que las otras casas de la hilera, algunas de las cuales fueron desarrollándose hasta llegar a las masas amorfas que son en la actualidad (y no porque la necesidad o el progreso conduzcan irremediablemente a la degeneración, sino por falta de proyecto común o por mero cambio de expectativas: donde antes eran colectivas ahora se circunscriben al individuo o donde antes se perseguía el bien común ahora el enriquecimiento personal, lo que hace, en suma, perder el hilo del progreso y dar por buenas soluciones descastadas - y qué complicado es este debate, porque por qué ha de ser raíz una casa señorial de hace quinientos años y no la necesidad humilde que hace lo que puede con lo que tiene, por ejemplo).

Es probable que esta hilera proceda de una casa sola de partida que seguramente respondiera a la matriz que ya conocemos: casa y cuadra abajo / secadero (soberáu, posteriormente salona) y pajar arriba, respectivamente. En términos generales, estas casas de origen (el estadio más antiguo que conocemos, dentro de las que se conservan o sabemos reconocer) fueron segregándose (de la casa y el soberáu una casa y de la cuadra y el pajar otra, en su desarrollo básico) al tiempo que se le fueron agregando otras en los laterales, dando lugar a una hilera. Tampoco hemos de desdeñar la posibilidad de que se construyeran hileras de una sola vez (por ejemplo nos parece que es así en el barrio La Cotera del propio Mazcuerras).

En esta hilera de La Pobladura de Mazcuerras parece claro que la casa de origen fue desarrollándose hacia la derecha, es decir, del lado de lo que fue en origen la cuadra y pajar. Según una vecina la fachada con la puerta de la cuadra y el bocarón del pajar estaba sumida en la cuadra de al lado, pero ya no.


Perdonad que retome una idea apuntada párrafos atrás: al lado de la casa se conserva lo que seguramente fuera la llosa. Está por ver cómo se relacionaba la llosa con la huerta / huerto (la primera más potente que el segundo haciendo cumplir la norma montañesa por la que el femenino es comparativamente mejor que el masculino, aquélla colindando con la mies y éste enfrente de la casa). ¿Precedente de la huerta / huerto, precedente del jardín? Sea como fuere, la llosa es una de las razones por las que las del extremo son las casas más codiciadas.


Volvamos a la fachada de la casa:


Dientes de sierra rojos siguiendo la línea del arco:


En relación con los dientes de sierra, aquí.

Encima del arco, una línea roja y lo que parecen ondas del mismo color:


Y encima, frisando la fachada, prácticamente en contacto con el tejado, una línea de dientes de sierra coronados por cruces o lo que también se puede interpretar como un encadenamiento de montes del calvario (es interesante esta hipotética cristianización de los dientes de sierra), todo en rojo:



Las cruces acabarán siendo el elemento iconográfico predominante: en puertas, ventanas, poyos a la entrada de las casas, etc.

Parece que las juntas entre las dovelas del arco están selladas con una masilla que estuvo en origen pintada de negro y rojo, como rayos. No sabemos si las dovelas estuvieron encaladas o si algo más de la fachada lo estuvo.

Esta casa en origen debía ser impactante. Cuesta imaginarse las casas cántabras de hace quinientos años pintadas como astros, como soles.

Cómo no, la casa está en obras y las pinturas en peligro.

Otra con restos que parecen apuntar en la misma dirección en Herrera de Ibio, aquí. Están relativamente cerca. No conocemos más.

Por la dimensión y disposición de las dovelas del arco la casa es renacentista. Las pinturas lógicamente también lo serían aunque parecen remitir a una tradición anterior.

¿De qué tradición estamos hablando? ¿Son un tipo de pinturas asociadas a un tipo de casa? ¿Cuál es su origen? ¿Quedan más casas así por descubrir?

domingo, 8 de agosto de 2021

De un anónimu japonés

Ciruelu de la mí llosa

si nu gulviera yo

la primovera gulverá.

Tú, florez.

Presagio

Cigüeñas volando al ras de los maizales de Mazcuerras bajo la lluvia de agosto. Pasan rozándonos. Durante la guerra venían huyendo de las bombas. Ahora no sé de qué están huyendo. De nosotros, supongo.

viernes, 6 de agosto de 2021

Dos

Mi abuela se casó dos veces.

Era de un valle alto.

Las mujeres se levantaban la falda y se sentaban en la tierra para saber si estaba lista para la siembra.

Mi abuela llevaba la cuenta de todos, también de los que se le habían muerto.

Siempre subiendo.

El camino discurre en uno de sus primeros tramos entre dos laderas. En el encuentro de ambas, salvando la brecha, piedras.



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