"Desde su sitio, clavado como una estatua, alargó su brazo derecho y señaló a los otros, que estaban como impresionados por la escena. Les gritó con todas sus fuerzas:
- ¡Eh!... ¡Eh!...
Cuando le pareció que su llamada había surtido el efecto necesario, terminó su grito:
- ¡Eh, hombres vulgares! ¡Os silbo!
Y metiéndose dos dedos en la boca lanzó unos silbidos que rajaron la noche como una tela de seda. Después desapareció junto a los muros oscuros del Monte de Piedad. Huyó enormemente triste, ignorando para siempre el comentario de los dos compañeros de oficina."
El efecto provocado es parecido al que logra Tanizaki.

1 comentario:
No me gustan las traducciones del japonés que no sean actuales porque estoy casi seguro de que se han vertido al castellano desde el francés o inglés, no directamente desde el japonés, y desconfío. En este sentido está haciendo una magnífica labor la editorial Satori (libros magníficos también en Gallo Nero y otras editoriales). Pero sí me gustan estas ediciones de la colección Formentor porque son contemporáneas de la "nouveau roman" francesa: hay cierta afinidad entre lo que me gusta de la literatura japonesa más conocida entre nosotros (Tanizaki, Kawabata, etc.) y esta corriente literaria francesa, así que traducciones al castellano desde traducciones francesas de esta época que sean de esta literatura japonesa (no tradujeron de otra) no me disgustan.
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