Concha, última persona nacida en el pueblo cabuérnigo de Llendemozó, que ella llama Llandemozó, asegura que el cambio climático es real. Pone ejemplos de casa, de sus flores. Apenas sale ya.
¿Y a qué se debe el cambio climático? ¿Es un proceso natural o algo tendremos que ver nosotros?, le preguntamos. Concha tiene claro que somos nosotros los culpables. Porque ella lo percibe, este cambio, como negativo, por eso lo de culpables.
En Cabuérniga todo tiene su tiempu, su momento. El vientu de las castañas, por ejemplo, anuncia la llegada del tardíu, del otoño. Para Concha estos tiempos, estos plazos, se están incumpliendo, se está rompiendo el orden natural de las cosas. Por ejemplo, la flores se suceden en los frutales pero de ellas no se obtiene fruto alguno.
Cuando subieron a la luna, ¿qué harían allá?, se pregunta.
La foto está tomada en la antigua venta de Tajahierro, hoy en ruinas.

1 comentario:
La antigua venta de Tajahierro es ya un solar.
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