sábado, 15 de agosto de 2026

Libro sobre la romería de San Roque en Bustablado


Ayer doné a la Biblioteca Municipal de Santander este librito de la periodista cántabra Concha Crespo Reguero especialmente interesante por la descripción que hace de la romería de San Roque en el pueblo de Bustablado. Está dedicado por la autora. La fiesta es mañana. El librito tendrán que procesarlo, así que no estará disponible hasta dentro de un tiempo.

Recomiendo asistir a La Rueda de San Roque, aquí y aquí.

viernes, 14 de agosto de 2026

Retorno

Vamos a adelantar a un camión que transporta troncos de eucalipto. Se agitan ramitas verdes que sobresalen como de un muñeco despeluchado. Abro la ventanilla pero puede más la polución.

jueves, 30 de julio de 2026

Café para llevar

Me pidió para un café y le dije que no. Le invitó una señora que estaba sentada detrás. Se lo pidió para llevar. Al cabo de un rato levanté la vista y vi que estaba utilizando el vaso para pedir a la puerta.

martes, 28 de julio de 2026

Las aguas termales y la mirada periférica de Vivi

Estuvimos anoche un rato con Vivi, su pareja y una amiga en Sol. Raquel y yo también estábamos con una amiga. Ellos hoy iban a ir a las pozas que están debajo del puente de La Hermida. Nos invitaron pero tengo que terminar una entrevista que quiero que salga el uno y ya voy mal de tiempo. Estuvimos hablando de la falla que atraviesa longitudinalmente Cantabria. Les contamos que nosotros vamos a ir a Galicia en agosto y que nos encanta ir en busca de burgas, que son surgencias de aguas termales que hay en los ríos. Las más conocidas están cerca de los pueblos, incluso hay una en el casco urbano de Ourense, pero también hay burgas remotas. Buscarlas es toda una experiencia. Raro que no se conozca más. Entonces Vivi nos hizo ver que en Cantabria también las debía haber pero que se privatizaron: así La Hermida, Las Caldas, Puente Viesgo, etc. No había caído en la cuenta. Vivi tiene una mirada periférica que siempre aporta mucho.

Utilidad del "palu pintu"

Hay un tramo entre los municipios de Ruente y Cabuérniga por el que hay que ir por el arcén. Yo en ese tramo pongo el palu pintu del lado de la carretera, para protegerme, como cuando voy al monte, que lo llevo para lo mismo.

No son piezas de museo

Estaba a primera hora de la mañana del sábado pasado delante de una casona un tanto deteriorada pero todavía imponente, admirándola, cuando de repente empezó a sonar un despertador dentro y me corté.

domingo, 26 de julio de 2026

Sentimiento montañés

Ellas estaban sentadas debajo de un castaño y nosotros buscando dónde. Paramos a echar una parlaa. Una de las dos estaba en la residencia, la otra era su hermana y estaba de visita. Pregunté a la señora internada si la atendían bien, si hacían actividades, si estaba contenta y respondió a todo que sí. Preguntas típicas, respuestas concisas y resignadas. Una conversación de compromiso. Entonces ella, montañesa como es, añadió repentinamente: lo peor es la murria.

¿El qué?

La murria que siento dentro.

No sé si serán "bellares"

En los seles, que son los espacios ganaderos asignados a las distintas cabañas (a su vez asociadas a pueblos) en el monte, están la cabaña del pastor (más sarruján y becerreru) y los bellares, que son los circulitos de piedra (hemos visto también árboles huecos) donde se mete a los bellos o vacas recién paridas. Se hace para cuidar a los bellos de los lobos y para asegurar que las madres vuelvan al sel de noche, tanto por protección como para cogerles un poco de leche.

Un bellar claro lo hay en Rubra Reonda (este topónimo tiene muchas variantes, yo creo que todas interpretaciones más o menos actuales que tiran hacia robleda aunque no podría asegurar que el origen sea este) o Braña Reonda, al lado de Joces:


El otro día subí con Veceru a Rumazu, encima de Cropia:


Y encontramos varias construcciones pequeñas ovaladas que quizá también lo sean:





No puedo confirmar que lo sean. Pero en este caso seguro que hay alguien en Barcenillas que sabe decirme. Son, como decía, ovalados y muy estrechos. Si acaso el animal cabría muy justo. Dado que no tienen acceso, quizá sean tan estrechos para que el animal no se pueda tumbar y se pueda meter y sacar con facilidad, pero no lo sé.

El caso es que esta forma se parece a la de la construcción rara que vimos en Jelgar, también ovalada, aunque con paredes mucho más altas.

sábado, 25 de julio de 2026

Dos "joyones"

Se dice que las anjanas de Lamiña tenían peces en hoyas con agua. Se les atribuye, pues, alguna forma de piscicultura.

Encontramos dos entre Rumazu y Cropia:



Están pegadas. Sus coordenadas:

X: 398.159,70
Y: 4.786.885,55

Hay más hoyas de este tipo por la zona, por ejemplo aquí. No sé qué serán (los paisanos tampoco, por eso ellos, con más urgencia por encontrar una explicación que yo, por tenerlo más cerca, recurren a las anjanas como referente mítico de un horizonte -porque nunca se alcanza, porque no existe: solo si lo persigues ((en vano)) o si crees en él ((en vano también))-, un horizonte mítico, decía, que ayuda a explicarlo todo). Siempre que preguntas por alguna, te dicen que es un joyón.

viernes, 24 de julio de 2026

El agua de lluvia

Un día de lluvia en Sopeña de Cabuérniga. Se trata de una hilera o corraliega de casas bajas o llanas (en la actualidad dos son cuadras, una sigue siendo casa, aunque acondicionada, y hay otra, la de la esquina, recrecida). En la de la derecha hay goteraas pero a la izquierda no, a la izquierda estas han sido sustituidas por un canalón. En el desagüe, una palangana recogiendo el agua de lluvia.

El agua de lluvia dicen que es buena para el pelo (lo deja suave) y para ablandar los garbanzos.

jueves, 23 de julio de 2026

Nos hemos comprado una caja de tizas




El Puente de Piedra


En ese vértice de la foto se encuentra el Puente de Piedra, que en los mapas aparece como de Barcenillas. Su nombre contrasta con otros como La Pontaya, también en Sopeña, que yo ya conocí como puente colgante, desaparecido tras su progresiva ruina (que a nadie interesó), aquí, pero que en origen debió ser un tronco o sucesión de troncos (de donde mi abuela rescató a una de mis tías en una riada, cogiéndola en volandas cuando ya se la llevaba la corriente).

El Puente de Piedra está en clara relación con El Paredón que defiende Barcenillas de las crecidas del río Saja, aquí.

Había un santucu asociado, desaparecido cuando las obras de ampliación de la carretera realizadas en tiempos de Hormaechea.

Cuando trajeron la nueva talla de la Virgen del Carmen, tras la guerra sería, los vecinos la fueron a recibir a este puente, aquí.

miércoles, 22 de julio de 2026

Caminos y piedras

No son caminos empedrados o encachaos sino caminos abiertos en garmas donde las piedras se acondicionan o acaldan, parece:


Entre los invernales de Cropia y Coja, en la cuenca del río Barcenillas o Lamiña (depende del pueblo donde preguntes, aunque en los mapas aparece como Barcenillas).

Mirada al pasado

Tiene tantos años que ve la mies mal, la ve monótona. Echa en falta el maíz y las alubias, que en casa llamábamos fisanes. Lo digo en pasado porque ahora decimos alubias y la mies no nos parece que esté mal.

Los pasos

Apenas se puede mover. En casa con bastones y en la calle en silla de ruedas. Sale poco y menos de la ciudad. Pedimos un taxi adaptado para ir a Terán. 

En La Castañera quiere dar unos pasos. ¿Te quieres agarrar? No, me basta con los bastones, dice. Entonces la oigo murmurar:

Qué gusto este suelo, la hierba.

martes, 21 de julio de 2026

"Goteraas"

Estábamos en una de las mesas de fuera de la taberna de Valle rodeados de turistas. Quizá nosotros también lo fuéramos, mal visto. Adentro había tres personas acodadas en la barra hablando en cántabro. Lo siento por los que digan que no existe. Será porque no han tenido la suerte de escucharlo, a diferencia de nosotros.

Estaban hablando de sus cosas, no me entretuve en escucharles con atención. Nosotros manteníamos nuestra propia conversación, además que a nosotros, aun siendo raro, por desgracia, y cada vez más, no nos pilla tan de sorpresa. El caso es que algo estaban hablando del vecindario y uno de ellos dijo: de las goteraas pa juera, que hagan lo que quieran; de las goteraas pa dentru, ya es otru cantar.

Ya hemos apuntado en otras ocasiones que el límite de la casa no son las paredes, sino la cortina de agua que cae del alero.

La foto está hecha en Lamiña.

domingo, 19 de julio de 2026

La Canalona de Cabuérniga

Tudis

Yo nunca me había puesto (sic) en un autobús. Fue gracias a aquella mujer, Sor Gertrudis, Tudis la llamábamos, que me llevó a Fresneda a poner una inyección. Si no, yo de qué. No lo olvidaré nunca, dice. 

Nos hemos encontrado en el camino que sigue el río Barcenillas, por la parte llana, ella de vuelta al pueblo, yo en dirección contraria. La he parado yo. No es la primera vez. Ya nos vamos conociendo. Va todas las mañanas que hace bueno hasta La Piedrona y vuelta. A sus 86 años, tien méritu (sic), dice. Se ayuda de bastones de deporte. No se pone sombrero pese al sol por vergüenza. Tampoco yo me lo pongo por aquí que hay tanta gente subiendo a las cascadas de Úrsula. Más arriba que no haya nadie, lo haré.

Aquella mujer era un amparu (sic) para el pueblo, sigue. Cuando estábamos en el patio del colegio, que hoy es la residencia de Terán, y la veíamos, salíamos corriendo donde ella. Hacía así con un delantal grande que tenía y nos acogía a todos.

Venían a verla desde muy lejos. Cuando no, iba ella. Debía ser enfermera. El médico le prohibió atender a la gente. Fue una pérdida, termina.

viernes, 17 de julio de 2026

Dentro de una casa montañesa

No es poca la luz, sino una luz suave.

En Jelgar, y 3

Lo más fácil es pensar que Jelgar era garma, como siguen siendo los alrededores, que los paisanos retiraron piedra de donde más fácil era, o donde el terreno era más accesible, para obtener braña (confirmamos, pues, que las brañas no serían pastizales prestados por la naturaleza, o al menos no en todos los casos, sino también pastizales sonsacados a la fuerza) y que en el proceso, que no es nuevo, por ejemplo aquí, los protagonistas acondicionaron el montón de piedras que iban retirando, por ser la parte más protegida o que quedaba más en alto, para cabaña, bellar, etc.

Por ser la más fácil, también es la explicación más plausible.

Pero es que hay mucho tinglado el que hay ahí. Hoy es bosque, ayer fue helechal (es lo que significa Jelgar), antes de ayer complejo pastoril (raro, quizá por su antigüedad, que todavía no sabemos interpretar bien, o por su tipología, obtenido a la contra de una garma, que tampoco sabemos interpretar bien) y todavía antes pudo ser otra cosa (que quizá explique la rareza de este emplazamiento). El problema es que mañana deje de ser, víctima de una tala, un incendio...

Cuando digo raro es probable que se deba interpretar como extraordinario, es decir, algo conocido (está por ver) pero resuelto de manera excepcional. Si es que no se trata de algo desconocido.

Y es que no es fácil encontrar una explicación, hasta donde llegamos: una finca cerrada de forma tan contundente con un complejo pastoril de estas características (si lo es) dentro. Sí que nos han contado que los antiguos círculos de piedra con cabaña que abundan en estos montes son fincas cuyo pastor se ocupaba de que las vacas no entraran a pacer, las llamadas dejesas, aquí. Una solución a medio camino del comunalismo medieval y la privatización moderna, que no tuvo éxito y se extinguió o que derivó en los invernales, todavía no se ha estudiado. Pero lo que hay en Jelgar no parece que responda cien por cien a esta lógica. O sí, pero que represente un estadio no identificado hasta ahora. No sabemos. Ni nosotros ni, en el fondo, nadie, ni siquiera los ancianos cabuérnigos. Por eso que estos recurran a los mitos (y nosotros está por ver: probablemente a la desidia, como suele).

Hace tiempo conocimos a una vecina de Lamiña muy mayor que nos contó una leyenda sobre anjanas. Según esta señora, las anjanas de Lamiña vivían no digo en Jelgar mismo pero sí cerca, según sus propias indicaciones, aquí. No me extrañaría que esta construcción de Jelgar fuera tan antigua que hubiera perdido la conexión con los paisanos y tan rara que le hubieran buscando explicación en un horizonte mítico habitado por anjanas.

Por todo, creo que Jelgar merece al menos una visita profesional que ayude a identificar qué hay ahí.

jueves, 16 de julio de 2026

Cántabro "polu" y vasco "polita"

Cántabros polu, "lozano", apolizar, "acariciar", repuliscu, "resabiado", etc., probablemente provengan del latín POLITUS, "limpio, pulido", con lo cual, por una parte, se desvincularían del topónimo cántabro Pola, aquí, y, por otra, emparentarían etimológicamente con el vasco polita, "bonita": me lo confirma la IA y hago caso.

"Los boys" (Mondadori, 1996) de Junot Díaz, recomendación


Los boys (Mondadori, 1996), primer libro del denostado Junot Díaz. Trata sobre la primera oleada de dominicanos en EE.UU., a la que el autor pertenece. Un tema muy de actualidad en España. No es novela, son relatos aunque todos estén enhebrados por un mismo hilo conductor, una misma familia, sobre todo el hijo pequeño. Son ese tipo de textos en los que el lector va uniendo puntos hasta que al final descubre (no siempre, también es cierto) la maravilla que acaba de leer.

En Jelgar, 2

Encuentro una construcción enorme compuesta por una especie de "plataforma" en un extremo y un "espigón" en el opuesto.

Lo primero que se ve:


Cimientos de la "plataforma":


A la "plataforma" se accede por lo que parecen unos "escalones" (la siguiente foto está tomada desde la "plataforma"):


Arriba hay un pequeño espacio libre o "plazoleta" donde ha crecido un roble enorme, además de una "hoya" (que apenas se aprecia en las fotos) y una construcción de piedra seca subcircular sin acceso y paredes altas que voy a identificar, aunque no me lo parezca del todo, como "bellar". La "plazoleta" está separada de la "hoya" y el "bellar" por una pared semicircular.

Desde la "plazoleta":


Desde el "bellar":


A la espalda de esta última foto hay una pared y adosados a ella, dentro de la "plataforma", lo que parecen varias celdillas o no sé si una sucesión de "cabañas de pastor", aunque me cuesta creerlo. Más se me parecen, si acaso, a las celdillas que hay en Cua Lindera, en Barcenillas, aquí. No pongo fotos porque no se ve bien.

Detalle del "bellar":


La parte del "bellar" desde abajo:


Tomando como referencia esta última foto, sale lo que parece un "espigón" hacia la izquierda:


Otra vista del "espigón":


El remate del "espigón":


Si acaso, solo he visto algo parecido en un claro de bosque que se abre al lado de Braña Cabuérniga, en Monte Aa. Este enclave de Monte Aa lo leí en su momento como una estación de serrones, pero a ciegas.

Abriendo el foco, creo que esta construcción se integra en una antigua finca de paredes enormes (estas ya no tan raras):


La finca parece tener un acceso de aprox. 20 metros de ancho (esto vuelve a ser raro) y morenales que son montones de piedra:



Quizá no se pueda hablar ya de acceso, tan ancho, sino de integración con una finca aledaña, que, de todas maneras, no supe reconocer. El bosque es antiguo, se cierra mucho. Pero más es lo que encontré.

¿Qué será?

miércoles, 15 de julio de 2026

Paralelismo de Maggie O´Farrell y Begoña Caamaño

El planteamiento de la novela Hamnet (Libros del Asteroide, 2021; primera en inglés de 2020) de Maggie O´Farrell se puede comparar, siguiendo el fantástico artículo de Emma Pedreira, aquí, con las dos únicas novelas de Begoña Caamaño: Circe o el placer del azul (Mar Maior, 2026; primera en gallego de 2009) y Morgana en Esmelle (Mar Maior, 2026; primera en gallego de 2012).

En Jelgar, 1

Me meto por un bosquete siguiendo un camino de animales. En la pista nunca se encuentra nada. Hay que salirse. 

Restos de una cabaña de pastor entre raíces de árboles antiguos. Un claro tomado por los helechos. Encuentro una pared que por tramos se levanta contra una garma. Sigo el perímetro. Se desvanece, me pierdo. Llego al otro lado. Toda esta otra parte está taponada por una inmensa garma. Detecto un camino:


Las piedras han sido apartadas, no puede ser solo de animales.

El roble parece estar señalando el paso del lado de allá. Lo sigo un poco. Este camino va al encuentro de la antigua cambera que conduce a Joces y cuya huella todavía se adivina en el terreno:


Vuelvo:


Me interno de nuevo en el bosquete. Aquí hay algo.

lunes, 13 de julio de 2026

El primer molino eólico cántabro

Los de los eólicos son tan majos que el primer molino que pusieron se preocuparon que fuera encima de un campamento romano para señalarlo.

El círculo

Un amigo nos invitó a comer a su casa. No recuerdo si antes o después fuimos a dar un paseo hasta el yacimiento de una antigua ermita rodeada de pastos de altura donde, según nos dijo, habían salido cosas interesantes, por ejemplo monedas (imprescindibles para datar el yacimiento, de ahí su importancia, no por su valor económico) o restos de búcaros para flores. 

Pero lo más llamativo, quizá por no haberlo sabido ver hasta ahora, fue lo que apareció fuera, tanto en el soportal, de alguna manera un espacio de transición, como sobre todo a resguardo de una de las paredes laterales, donde incluso encontraron restos de antiguas hogueras.

Este emplazamiento se explica como un lugar de encuentro o reunión de pastores, remarcó nuestro amigo. Es en lugares como este, no de paso sino de estancia, donde se aquilató una cultura pastoril desarrollada todo a lo largo de la Cordillera Cantábrica, desde las brañas vaqueiras hasta las cabañas pasiegas.

Es en torno a hogueras como esta donde se aprendió a hacer cibillas, a levantar cuerres o a tallar un palu pintu, ejemplificó. Hasta ahora nos habíamos quedado con el desarrollo vertical, siguiendo el discurrir de los ríos, el valle como unidad de análisis, el Nansa o Cabuérniga, por ejemplo, pero estamos empezando a reconocer un corredor horizontal de carácter pastoril previo.

A mediados de la semana pasada fuimos mi tía, mi madre y yo en taxi a ver a otra tía al valle. Salimos todos juntos a La Castañera. Buscamos un banco bajo algún árbol pero como ninguno nos gustó, nos sentamos en la pared que rodea la iglesia, por la parte de la puerta, que está más baja. Conocemos el sitio. No es la primera vez que vamos. Nos pusimos en círculo y sacamos las viandas: quesitos para poder masticar bien, un poco de chorizo, unas rosquillas, agua. Hablamos de esto y de aquello.

El alimento del alma

Suele estar en un banco del barrio. Normalmente solo. A veces, quieto que ni pestañea; otras, moviéndose de sentado como un péndulo. Debe dormir en el centro de acogida de Candina. Alguna vez le he viso subir por la cuesta de los toros a primera hora. Carga el móvil en una lavandería que hay cerca. Cuando tiene que ir al baño compra una lata en el súper y pide la llave. El banco es de los pocos que quedan. Uno lo quitaron porque impedía que un bar pusiera terraza. Otros dos por él. Se ve que los vecinos no lo querían delante del portal. Había un árbol al lado del banco pero los camiones que paran a descargar lo fueron tronzando hasta que también lo quitaron.

Paso a su lado de vuelta del trabajo. Está viendo recetas de cocina en el móvil.

viernes, 10 de julio de 2026

La señora de los pendientes

Esa señora mirando el escaparate de una tienda de rebajas como a punto de escapar, guardando la distancia de huida

me lleva a, o me trae el recuerdo de

los domingos que voy al rastro y paso sin querer parar por donde el puesto de esa señora que siempre que me ve se toca los pendientes.

Fue que un día de lluvia salía de mi casa de la C/ del Sol y me la encontré buscando un pendiente que se le había caído y no era para encontrarlo. La acera mojada, los charcos, todo eran reflejos. Son un regalo de mi difunto marido, me dijo. Lloraba y lloraba y las lágrimas se le mezclaban en la cara con el agua de lluvia. Paré con ella y nos pusimos a buscar el pendiente perdido hasta que lo encontramos.

Desde entonces siempre que me ve se toca los pendientes y si me paro me lo recuerda y ella es fácil que se vuelva a poner a llorar.

Nota floral

El día del funeral la viuda repartió las flores de la corona entre los presentes. Eran rosas blancas. Me lo dijo una de las personas que estuvo al preguntarle por las que tenía en el salón, varias. No sé si el número respondía a alguna razón, no lo pregunté, pero no creo, por eso no lo pregunté. Serían las que cogían en la mano.

A partir de ahora, flores sí y rosas pero no blancas.

Los dos hermanos

Debían ser hermanos porque se parecían. Muy mayores los dos. Subían de la mano. Las llevaban una sobre otra, en horizontal. El que aparentaba estar mejor era el que la llevaba puesta debajo.

Para sostener y yo bajaba por la alameda, vencido.

jueves, 9 de julio de 2026

El MAS medio vacío (y no solo de gente)

Están hechas coincidiendo con la celebración de ArteSantander. Pero no solo: a inicios de la temporada estival, en plena reconfiguración del mapa cultural de la ciudad, ni tanto tiempo después de la reapertura del museo...

Al hacerlas procuré que no salieran los vigilantes. Me miraban con comprensión o no sé si con pena al ver mi cara de estupefacción.

Adornos de helecho en el pecho

Entramos a una expo en la sede de la BCC - AHPC dedicada a un fotógrafo aficionado de la burguesía santanderina (en realidad no sé si era veraneante, pero para el caso da lo mismo porque la mirada de ambos perfiles se superpone) y de repente:

Son detalles de esta foto general tomada en El Astillero el año 1909:


No sé si el adorno de helecho es tradicional (una tradición perdida, en todo caso) o una ocurrencia. Pero sea como fuere, me parece un hallazgo.

La maroma de la segunda

Antes en la segunda, en otras playas no sé, dice, había una maroma para agarrarse cuando te metías al agua. La llevaba adentro un barquero y la soltaba atada a una piedra con un argolla. De la que volvía, el barquero cogía algas y las llevaba al balneario para preparar los baños.

miércoles, 8 de julio de 2026

Pelambre, propuesta etimológica

Hay varios topónimos Pelambre, por ejemplo en el barrio La Barcenuca de Sopeña, que yo creo tienen que ver con pilas, pero con pilas no de algo que haya apilado el ser humano, por ejemplo abono o hierba, sino con pilas asimilables a pequeñas elevaciones del terreno, por ejemplo Collugu también en Sopeña, muy cerca de Pelambre. 

El sufijo tiene que ver con un lugar donde abunda algo, como por ejemplo en joracambre, el conjunto de agujeros del istial (si de madera) o morenal (de piedra) donde encajan los palancos que cierran la purtilla de una finca.

Foto de Pelambre en Sopeña de Cabuérniga hecha días después de haber subido esta entrada al blog. A la derecha está el río Madriz y a la izquierda el barrio de La Barcenuca con una de las hileras de casas más antiguas del valle:


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