viernes, 8 de mayo de 2026

Lluvia, hoja

Me acuerdo de estar en la sala de arriba, donde dormíamos mi hermano y yo en la misma cama y mi primo en un colchón en el suelo, lloviendo fuera, como tantas veces aquellos veranos, con la puerta de doble hoja que daba al balcón un poco abierta, el olor a cera del suelo de castaño y a tierra mojada mezclados, escuchando golpear las gotas de lluvia contra las hojas de la higuera. Había dos. La que daba a nuestro balcón está seca. La del otro, se está secando.

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