lunes, 19 de febrero de 2024

La presa

Pasábamos en taxi mi madre y yo con mi tía por La Joz de Santa Lucía y mi madre señaló un camino que iba en paralelo río arriba y dijo que por ahí iba ella con sus amigas de crías a bañarse a la presa y que güeli le decía que tuviera cuidado que no se colaran al canal por el sumidero. Mi tía se acordaba y se echaba las manos a la cabeza.

El sábado hicimos el camino Raquel y yo. Precisamente va por encima del canal. La presa está casi a la altura de la depuradora de aguas de Ucieda.




Coordenadas de la presa:

X: 398.848,28
Y: 4.792.177,76

mapas.cantabria.es

sábado, 17 de febrero de 2024

Los cuentos

Mi madre no me leía libros de cuentos, me los contaba ella. Así me gustaría escribir a mí.

La aguja

De pequeño a la jeringuilla con la que me vacunaban (iba metida en una caja de poliuretano prieto) la llamaba "aguja de pinchar" para diferenciarla de la "aguja de coser" (con la que jugaba a espadachines contra el mantel tupido que tapaba la mesa camilla del salón), ha sido un recuerdo repentino.

viernes, 16 de febrero de 2024

Tractores en puertas

Están los tractores a la entrada de la ciudad, en la rotonda de Lamarga. He bajado a ver. Les retiene la policía municipal. Es una fila larguísima de tractores, impone. No estoy muy enterado de lo que reclaman pero parece una reclamación unánime.

He vuelto por el camino de dentro, que discurre a un nivel inferior que el mismo camino que va por fuera, y me he cruzado con un grupo de chavales, ellos por fuera, por arriba, vestidos los más con jerséis de lana y repeinados. Se dirigían a la concentración de tractores portando campanos que al caminar sonaban sin querer, ellos colorados de vergüenza. Por dentro me he cruzado con una mujer que iba diciendo por teléfono "da pena, no tiene vida, vaya vida de mierda". Seguramente se refería a un familiar o a un conocido ingresado en el hospital pero me pareció sintomático.

Días como hoy dudo que seamos capaces.

El cruce de caminos

Cuando salimos de paseo solemos ir hasta el santucu de Terán. Ahí paramos. Si hace sol no da el sol. Mi tía se come un plátano, que le encantan, además de que los puede comer bien sin dientes, y luego si tenemos silla de ruedas vamos a la castañera o al cementerio si nos apetece y si no volvemos directamente desde el santucu

El santucu está en un cruce de la mies, cuyos caminos principales han asfaltado, tiene pegados un poste de la luz y una huerta, y suele estar rodeado de flores. Es un sitio muy concurrido. En estas pasa una vecina con un ramillete en la mano de una planta menuda y carnosa de esas que nacen en las tapias, apenas le asoman unas pequeñas flores amarillas por entre los dedos, y le pregunto que qué son, a lo que responde que no sabe pero que están los nietos con sus hijos en casa, estamos en fiestas, y que esas florinas, así las llama, hacen cantar a los pájaros.

Se llama Onga. Mi tía y ella fueron amigas de crías y mi tía no la reconoce pero ríen juntas.

jueves, 15 de febrero de 2024

"Nada y así sea" (Noguer, 1970) de Oriana Fallaci, fragmento

"Cuando la guerra haya sido ganada -dice-, el Vietnam será rico como el Japón, moderno como el Japón, estimado como el Japón, porque le enseñaremos a explotar sus recursos sobre bases industriales. Por todas partes surgirán fábricas, rascacielos, autopistas, y el delta del Mekong competirá con la Florida.

La sospecha de que los campesinos del delta no quieran competir con la Florida, que solo quieran vivir en paz, con un arroz plantado a mano, cosechado a mano y comido con palillos, es una sospecha que ni siquiera le pasa por las mientes. Y si le pasa, que le pase, porque los considera demasiado ignorantes para que puedan saber dónde está el bien y dónde está el mal."

La periodista italiana Oriana Fallaci en Nada y así sea (Noguer, 1970) sobre la guerra de Vietnam, p. 79.

Campesinos en la ciudad

Fue que mi madre, tan joven que no sé si conocería a mi padre, recién llegados a la ciudad, encontró a mi abuelo en la plaza porticada yendo del tren a casa, que estaba en menéndez pelayo, con un asta larga de rastrillo y una hoz atada en la punta que utilizaba para quitar los nidos de procesionaria de los pinos de una plantación que tenía en el monte, y mi madre le riñó.

miércoles, 14 de febrero de 2024

lunes, 12 de febrero de 2024

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