Atardecía y yo volvía al trabajo para rematar un par de cosas pendientes cuando en la C/ Isla de Cuba me pareció oír un estridor de pájaros
están despidiendo el día
pensé
pero al avanzar un poco me di cuenta de que el ruido procedía no de las ramas o de los aleros o de donde se suponga que estén los pájaros al despedir el día, o del cielo mismo, sino de una portezuela que había a pie de calle
que daba a un sótano
con un montón de jaulas y una luz artificial imagino que para hacer creer a los pájaros, entre tanta oscuridad, que no era de noche
para que siguieran cantando.
Despidiéndose de todo.

1 comentario:
Esta mañana ha venido un nuevo pájaro a cantar a la ventana al amanecer. Yo creo que era un petirrojo.
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