viernes, 18 de septiembre de 2026

"La verdad prohibida" de Francisco Cubría, fragmento

"Los chicos se pasaban el día alborotando por los contornos, cuando no bajaban a extender sus correrías por la orilla del mar. Los incorporaban pronto a las embarcaciones, donde iba gestándose el destino de todos ellos, generación tras generación. La mayor parte no aprendían otras reglas que las aportadas por la naturaleza sobre mareas y vientos, las del sol y las lunas, las de las bonanzas y los temporales. Iban habituándose desde la infancia a que la tierra no tuviera para ellos otro significado que el que puede tener para un perro su caseta. La tierra es una cosa sucia y alborotada. El mar es dulce y cadencioso al lado de esta orilla poblada de harapos y miseria, llena de duras resonancias de voces enronquecidas, que siempre que hablan parece que riñen. La tierra de ellos era una cosa infecta y hedionda. La de los demás era algo inasequible, como un paraíso, pero no muy limpio tampoco en su concepto."

De la novela "La verdad prohibida" de Francisco Cubría, p. 11.

No hay comentarios:

Archivu del blog