domingo, 7 de octubre de 2018

Otra más



¿Vos alcordáis que nesti solar situáu al par del auntamientu bía apaicíu daqui restu de la antigua muralla meyeval de Sanander? Yacimientu, lu llaman. ¿Y ó está? ¿Esborregarin ya la muralla, la suterrarin con cementu o griju o entá no? ¿Y el gobiernu cántabru ó está, cansarin ya d´inaugurar desposiciones de compis y van a entainá-la labor que lis correspuendi o entá no?

Público

Lleva viniendo asiduamente desde hace lo menos tres años un señor que se pasa la jornada laboral enchufado al ordenador. No sé si es fontanero o electricista, una de las dos profesiones, pero seguro que es de plantilla, no es de los que se han pasado a Ferrovial. Debe tener el culo plano.

Ya el otro día le pregunto y me dice que está a punto de terminar un ciclo dedicado a ... ¡dirección y gestión de instituciones sanitarias!

Surfeo su nombre y está vinculado a un sindicato.

Y es ahora cuando me pregunto qué es lo que entienden por Sanidad Pública los que dicen abanderar su defensa. ¿Su coto? ¿Defenderla, de quién? ¿De este señor que no ha dado un palo al agua como poco en los tres últimos años o de quién?

Eso de que primero la destrozan los halcones neoliberales para que luego veamos bien que se privatice, falla. A mí más me parece una excusa.

Se hace imprescindible repensar la función pública y luego buscar el inevitable e incluso deseable encaje con el sector privado a través de distintas fórmulas como puedan ser las fundaciones públicas, que ya existen, pero a las que lo público debería dar más carrete (si al papeleo público se le superpone el privado, morimos) al tiempo que controlar más (sobre todo alinear con objetivos públicos claros). Si nos dejamos vamos a acabar trabajando todos para unos pocos. Creedme.

Radio Océano - Esto No Es Hawaii (Nin Falta Que Fai)

viernes, 5 de octubre de 2018

Cuevaniru



A esti artesanu nacíu de Miera conucímolu de feria. Es pentásticu. Tamién jaz garrotis, maconas, ect.

jueves, 4 de octubre de 2018

La Camargue francesa, Camargu y Lamarga

Leyendo al Dr. Pittaluga, muerto en el exilio, caigo en la cuenta que la comarca de La Camargue o La Camarga, en la desembocadura del Ródano (Francia), probablemente emparente etimológicamente con nuestro Camargu, que se supone es prerromano (quizá los franceses lo tengan más claro que nosotros, habría que buscar) y, es mi opinión, también con el Lamarga santanderino.

Para más sobre toponimia camarguesa, aquí y aquí.

Adiós, puente de Golbardo

Aparentemente, una carta al director más en el periódico de este martes:



Pero la primera línea hizo que se encendieran las alarmas: "Adiós, puente de Golbardo, cuántos recuerdos tú guardas..."

Situaos: estáis donde estáis, sois quienes sois.

Ahora leed la carta de nuevo.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Rafael y Sotileza

Ejemplo brillante de cuando a Rafael Pérez Llano no le hace falta decir que él se entiende a sí mismo: "Cabildo de Arriba", aquí. Comparto totalmente la visión del artículo. Del estilo qué decir, inmejorable. Es característico de este autor que fondo y forma vayan de la mano y cuando el autor no nos lleva de paseo sin rumbo sino a un destino claro, el resultado es impresionante y de lectura muy recomendable. Seguramente cuando nos perdemos con él haya a quien le guste, pero a mí me deja excesivamente desorientado, quizá porque ya tengo demasiado caos en mi vida como para sumar más simplemente por el gusto de hacerlo (quizá no sepa aprovechar mis oportunidades). Artículos como "Cabildo de Arriba" le sitúan como uno de nuestros grandes escritores + de interés general (esta última parte la tengo por importante).

Dicho lo cual, tengo que añadir que el personaje de "Sotileza" se corresponde, según creo, a una vecina del barrio que vivió en una casa que está en ruinas y tapiada, aquí y aquí. Seguramente el personaje no tuvo el mismo final que la vecina, de ahí lo de que no exista, pero es casi seguro que el personaje está inspirado en una persona real, sea cual fuera la vida que llevara ésta o el final de la misma.

"Santoña, más allá de las anchoas", hoy en La Vorágine



Santoña, más allá de las anchoas Miércoles 3 | 19:30h

"Los estereotipos maquillan y ciegan. Pero el mismo mecanismo que funciona con las personas, funciona con los lugares. ¿Qué sabemos de Santoña? ¿Lo que nos preocupamos por saber o nos conformamos con lo que nos cuentan?"

Montañés mex

"(...) (T)e acalco aquí un enlace a un vídeo que creo puede ser interesante, quizás una especie de reliquia, de la poca documentación del estilo que pueda haber en cuestión dialectal.

Se trata de un Montañés -por la fisonomía diría con alta probabilidad de acertar de algún Lugar del Nansa- que debió marchar allá relativamente joven y que presenta una interesante mezcla dialectal del Montañés que traería de aquella consigo y el habla local de Michoacán en que habita y arraigó.



A ver qué vos paez. Esto es una curiosidad comparable a un corrido o más bien romance, relativamente antiguo, también mexicano, que en cierta ocasión encontré escrito en un Montañés que se correspondía bastante con lo que hablaban para esa parte de Iguña, Los Llares, etc. Traté de buscarlo en un par de ocasiones pero no volvía a dar con ello. A lo mejor lo tengo por algún disco duro por ahí perdido."

martes, 2 de octubre de 2018

Bando tercer campeonato nacional de fútbol en Santander (1928) a la venta



Bando tercer campeonato nacional de fútbol en Santander a la venta aquí por 95 euros.

¿No hay un museo del deporte en Santander? Creo que lo debería comprar.

Oda a Platko

Ni el mar,
que frente a ti saltaba sin poder defenderte.
Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más rugía.
Ni el mar, ni el viento, Platko,
rubio Platko de sangre,
guardameta en el polvo,
pararrayos.
No nadie, nadie, nadie.
Camisetas azules y blancas, sobre el aire.
Camisetas reales,
contrarias, contra ti, volando y arrastrándote.
Platko, Platko lejano,
rubio Platko tronchado,
tigre ardiente en la yerba de otro país.
¡ Tú, llave, Platko, tu llave rota,
llave áurea caída ante el pórtico áureo !
No nadie, nadie, nadie,
nadie se olvida, Platko.
Volvió su espalda al cielo.
Camisetas azules y granas flamearon,
apagadas sin viento.
El mar, vueltos los ojos,
se tumbó y nada dijo.
Sangrando en los ojales,
sangrando por ti, Platko,
por ti, sangre de Hungría,
sin tu sangre, tu impulso, tu parada, tu salto
temieron las insignias.
No nadie, Platko, nadie,
nadie se olvida.
Fue la vuelta del mar.
Fueron diez rápidas banderas
incendiadas sin freno.
Fue la vuelta del viento.
La vuelta al corazón de la esperanza.
Fue tu vuelta.
Azul heróico y grana,
mando el aire en las venas.
Alas, alas celestes y blancas,
rotas alas, combatidas, sin plumas,
escalaron la yerba.
Y el aire tuvo piernas,
tronco, brazos, cabeza.
¡ Y todo por ti, Platko,
rubio Platko de Hungría !
Y en tu honor, por tu vuelta,
porque volviste el pulso perdido a la pelea,
en el arco contrario al viento abrió una brecha.
Nadie, nadie se olvida.
El cielo, el mar, la lluvia lo recuerdan.
Las insignias.
Las doradas insignias, flores de los ojales,
cerradas, por ti abiertas.
No nadie, nadie, nadie,
nadie se olvida, Platko.
Ni el final: tu salida,
oso rubio de sangre,
desmayada bandera en hombros por el campo.
¡ Oh, Platko, Platko, Platko
tú, tan lejos de Hungría !
¿ Qué mar hubiera sido capaz de no llorarte ?
Nadie, nadie se olvida,
no, nadie, nadie, nadie.

Rafael Alberti (Santander, 1928).

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