domingo, 19 de julio de 2026

Tudis

Yo nunca me había puesto (sic) en un autobús. Fue gracias a aquella mujer, Sor Gertrudis, Tudis la llamábamos, que me llevó a Fresneda a poner una inyección. Si no, yo de qué. No lo olvidaré nunca, dice. 

Nos hemos encontrado en el camino que sigue el río Barcenillas, por la parte llana, ella de vuelta al pueblo, yo en dirección contraria. La he parado yo. No es la primera vez. Ya nos vamos conociendo. Va todas las mañanas que hace bueno hasta La Piedrona y vuelta. A sus 86 años, tien méritu (sic), dice. Se ayuda de bastones de deporte. No se pone sombrero pese al sol por vergüenza. Tampoco yo me lo pongo por aquí que hay tanta gente subiendo a las cascadas de Úrsula. Más arriba que no haya nadie, lo haré.

Aquella mujer era un amparu (sic) para el pueblo, sigue. Cuando estábamos en el patio del colegio, que hoy es la residencia de Terán, y la veíamos, salíamos corriendo donde ella. Hacía así con un delantal grande que tenía y nos acogía a todos.

Venían a verla desde muy lejos. Cuando no, iba ella. Debía ser enfermera. El médico le prohibió atender a la gente. Fue una pérdida, termina.

1 comentario:

Serrón dijo...

Cuntáu por una vicina del barriu La Torre de Terán que abora vivi en Barcinillas.

Archivu del blog