miércoles, 1 de abril de 2026

Entrevista a Amaya Gamazo, archivera

Nueva entrevista de VIRIDITAS, en esta ocasión a Amaya Gamazo, archivera del Archivo Histórico Provincial de Cantabria, aquí.

La casa montañesa

La casa montañesa tan sobria (el suelo empedrado del corral poniendo estrellas a los pies, el portal de los niales, el olor a hierba fermentada, la cucina que parece de charol tomada por el sarru, los animales de tiza pintados en las paredes, el cálido escañu, la garabita prendida iluminando fugazmente la noche, el susurro de los escarpines o de los trapos para deslizarse en la planta de arriba, las paredes de tablas machihembradas de los cuartos que dejan sentirse el uno al otro del otro lado, las manzanas de debajo de la cama, la luz alta que entra por la tronera del soberáu, el maíz reluciente, las vigas de roble que nunca paran quietas, recordándote a cada paso: estás aquí), la casa montañesa, a la que no sobra ni falta nada, en sintonía tras siglos de afinación, esa potenciadora de intimidad.

Thomas Wolfe, Juan Gómez Bárcena y el plegamiento del tiempo (o una mirada sintética del mismo)

"Cada uno de nosotros es el total de sumas que no ha contado: reducidnos de nuevo a la desnudez y a la noche, y veréis cómo empezó en Creta, hace cuatro mil años, el amor que ayer terminó en Texas."

Este es tan solo el segundo párrafo de El ángel que nos mira (cito por la edición de Bruguera del año 1983) de Thomas Wolfe.

Lo tenía pendiente en la estantería. Es un libro difícil de conseguir. También de leer. Lo he empezado animado por la entrevista que han hecho al escritor cántabro Juan Gómez Bárcena en Librotea, aquí, sobre su última novela Abril o nunca (Seix Barral, 2026), aquí. Sobre su libro Lo demás es aire (Seix Barral, 2022) solo puedo decir como recomendación que me escribió Veceru asustado por todo lo que le había gustado, y Veceru puedo asegurar que tiene el paladar fino.

martes, 31 de marzo de 2026

La libertad anhelada por los ganaderos cántabros

Impresiona que de forma recurrente los ganaderos cántabros a los que preguntas (yo sobre todo me he dirigido a vaqueros montañeses) te respondan que lo que más les gusta de su trabajo es la libertad. El no tener amo.

La reina insurgente de los celtas britanos, Boadicea, dijo antes de su suicidio (muy en la línea de los últimos cántabros históricos del Monte Medulio, que yo cada vez tiendo más a creer que estuvo regado por el río Vendul): "Cuán mejor es la pobreza sin amo, a la riqueza en la esclavitud", según el historiador romano Tácito.

Hoy leo en prensa que en Cantabria está cerrando una media de seis explotaciones ganaderas al mes.

lunes, 30 de marzo de 2026

Los eucaliptos zahoríes

Un amigo que vive donde la foto dice que viene bien plantar eucaliptos para atraer el agua de las profundidades de la tierra, para hacerla subir, pero que a los pocos años hay que talarlos para que no terminen secando el terreno. Yo creo que ni siquiera, y eso que el ruido que hacen las hojas de estos árboles cuando sopla el viento es precioso.

La extrañeza ante el tratamiento demasiado amable

Os habréis dado cuenta como yo de que últimamente los camareros se dirigen al cliente con apelativos cariñosos como "cariño" o "cielo". A mí se me hace de lo más ajeno. Ni siquiera mi madre me ha tratado nunca así. Tanto, que en uno de los últimos mensajes al móvil que me ha enviado, que suele dictar para no tener que escribirlos a dedo, leo un "cariño" que en un mensaje inmediatamente posterior se preocupa de aclarar que no es suyo, que se le ha colado, que lo había dicho la camarera que la estaba atendiendo en la cafetería.

sábado, 28 de marzo de 2026

Dos peces de tierra adentro

Todas las veces que he subido a la Sierra del Escudo, menos una, estaba el cielo cubierto de niebla. Cuando estás arriba decir cielo es decir todo. El día de la foto había subido con Veceru. Está hecha donde la cruz que pusieron los vecinos del valle de contra el mar, que no se ve.


La cruz probablemente sea posterior a la talla del pez. Este tiene una evidente carga religiosa. Pero también es bonito pensar que la cercanía del mar quizá algo tuviera que ver. O incluso preguntarse que siendo anterior, cuánto y si tanto como para que quepa pensar en otro contexto.

La vez que subí a la sierra (no sé qué palabra utilizar porque en este contexto sierra es el lugar que queda por encima de los árboles y es donde se echa el ganado a pastar, no es un concepto orográfico) y no había niebla, la única, resulta que al pasar por este punto de la foto perdí la senda e intenté pasar por la ladera, a través del escajal y salvando las sucesivas canales. Lo pasé mal. Estuve a punto de bajar a derecho por un pernal para tratar de encontrar una pista y buscar ayuda. Pero al final alcancé L´Altu la Lisa, bajé a Pudrigueru y tomé la pista de Monte Aa hasta Ruente.

El otro día veo que un amigo está manipulando un cordalitu y cuando me descubre observándole, me pide que haga una foto, esta:

viernes, 27 de marzo de 2026

En la noche tenebrosa

Y si te deslumbra el faro, qué pasa con las rocas.

Recomendación de dos libros fantásticos

En lucha incierta (Caralt, 1980) de John Steinbeck y Última salida para Brooklyn (Anagrama, 1988) de Hubert Selby Jr.

Dos libros fantásticos, fantásticos.

jueves, 26 de marzo de 2026

Dolo Navas en el Espacio Alexandra de Santander, mañana


Este viernes a las 19:30 h. Dolo Navas inaugura su exposición "Somos piel" en el Espacio Alexandra de Santander, aquí.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Jochen Lempert: "Walking half a mile in Northerm Germany", 2004 (parte de la expo colectiva "Caminar / Walking" de la galería barcelonesa ProjecteSD, de cuya página he tomado las fotos)




Formas que se parecen a

En Cantabria las figuras animadas que se quieren reconocer en las piedras o en las ramas se suelen remarcar. No se dejan, como en Japón, tal cual (quizá por falta de escenarios convencionales: de jardines contemplativos, por ejemplo). Lo hemos visto muchas veces (un perfil de mujer dibujado con típex en un canto de río, una piedra puesta en un nudo de árbol como si fuera un ojo, etc.) y no solo en cuevas prehistóricas. Creo que esta querencia emana de una relación con la naturaleza dinámica y respetuosa: hay que dar suave al play para que esta se active.

martes, 24 de marzo de 2026

Resuelto (creo) el origen de "becerrera" pero no el de "becerra"

La etimología de la palabra becerrera (en el "wickionario cántabru" aparece como becerra) es complicada. Da nombre a una ladera sembrada de grandes piedras sueltas. Otras veces me lo he preguntado, por ejemplo aquí.

Lo más lógico es tirar de la palabra becerra, que corresponde a un estadio temprano de la vaca. ¿Cuál será el vínculo entre ambas?

Precisamente acabo de ver en el "wickionario cántabru" que jacé-la becerra significa "recular la pareja uncida por no poder arrastrar la carga" y "achantarse" una persona, lo cual me hace pensar que becerrera es porque las piedras no han acabado de llegar al fondo, quedándose a mitad de camino, como si recularan, igual que si fuera una becerra antojadiza (no sé si esta condición es característica suya, pero si estoy en lo cierto y becerrera viene de aquí, debería serlo).

Otro tema es de dónde viene la palabra becerra. Corominas recurre a una raíz prerromana que empalma con el vasco. Tengo mis dudas.

En la biblioteca de la CNT de Gijón

Nos alojábamos al lado de la sede de la CNT y de la CGT. Debieron expropiarles mucho tras la guerra y en la transición se lo compensaron con este edificio que de tan grande da la impresión de hallarse medio vacío.

(por cierto, la CNT está teniendo muchos problemas para que les devuelvan los bienes incautados dada su naturaleza y porque ellos no se pliegan a las normas impuestas - si son pactadas no fue con ellos - durante la transición)

Salíamos del hostal camino de una feria de editores asturianos (Trabe, Satori, Pez de Plata, La Oveja Roja, Colectivo Bruxista, etc.) que se celebraba cerca. Al pasar frente a una puerta abierta del edificio anarquista, Raquel se asomó y propuso entrar. 

Sorpresa, era la biblioteca:

Había un señor mayor con barba blanca que nos contó un poco. Nos pusimos a repasar el fondo:

Estaba súper bien seleccionado. Algún libro se les había colado por culpa de la moda de los libros libres (todo vale mientras no valga), pero por regla general en esta biblioteca estaban todos los libros muy bien afinados. 

El sistema de préstamo:



Inmejorable, dadas las circunstancias.

Al cabo de un rato se acercó el señor de antes y nos dijo que es que iban a ponerse a bailar. Levantamos la mirada de los libros y efectivamente, habían ido llegando varias personas en chándal que estaban haciendo corro. Eran tan educados que habían evitado hacer ruido para no molestarnos. Una señora nos invitó muy amablemente a bailar con ellos. Dijimos que no. Siguieron preparándose.

Había al lado de la puerta de salida un estante con varios libros a la venta. No lo comprobamos, pero serían duplicados. No pudimos evitar detenernos un minuto. Estaba Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, Dublineses de Joyce, La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza y algunos otros. Compramos El barón rampante de Italo Calvino. Lo queríamos leer desde hacía tiempo y no lo teníamos. Su protagonista es un hombre que se sube a un árbol para no bajar. Echamos en un bote dos euros. El hombre de barba encendió entonces un radiocasete. En la calle lucía el sol. Empezó a sonar un pasodoble. Les oímos romper a reír y aplaudir.

lunes, 23 de marzo de 2026

La cola de lobo

Lleva una cola atada a la cintura:


Le pregunto y es de lobo, dice. La traigo aquí no por el tema de los therian, al fin y al cabo es un juego para ella, sino por el animal con el que dice sentirse identificada. Vive en un pueblo de alta montaña asturiano.

¿Y por qué el lobo?, vuelvo a preguntar. Porque les gusta correr como a mí las distancias, responde, y es una frase literal.

La espera

Estamos en una feria donde venden árboles crecidos de aguacate. Como están, y alcanzan la altura del pecho, en cuatro años dan fruto, aseguran los vendedores. Le ofrecemos por mensaje a mi madre pero responde que prefiere sacarlo de una piedra, o sea, del hueso, para verlo crecer, pese a que, también nos dicen los vendedores, así la espera se prolonga catorce años.

viernes, 20 de marzo de 2026

Giro

Cajal era ferviente defensor del castellano hasta que se dio cuenta de que si quería que lo leyera alguien y que sus investigaciones tuvieran eco y fueran influyentes tenía que publicar en la lengua estándar de entonces, el francés, y se plegó.

Cómo podía imaginar que un tal Bad Bunny iba a darle la vuelta a la tortilla en un tinglado llamado Super Bowl.

Contexto

La mediocridad en grado supino, ¿es también una virtud? ¿Una forma de excelencia?

Bajo otro discurso emitido por los mismos

Cambia de sala la talla tribal

- el museo se está resignificando -

pero no cambia de dependencia.

How We Make Hope Normal Again- Green Party Political Broadcast

jueves, 19 de marzo de 2026

En la C/ Vista Alegre de Santander

Papeles volanderos


Este tipo de documentos volanderos o efímera que se encuentran por la calle estoy convencido que tendrían que estar siendo recopilados por alguien, preferiblemente una institución.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Los pies arriba

Había un mendigo sentado en el extremo de uno de los bancos corridos de piedra de la alameda y una empleada de la empresa de cuidado de jardines de Santander que bajaba con una máquina portátil de esas que echa viento para ir arrastrando las hojas caídas en el suelo. 

Cuando la de la limpieza llega a la altura del mendigo, este sube los pies para no molestar, como si fuera otra vez niño, estuviera en el sofá de su casa y tocara limpieza.

Lectura combinada


Mayombe (El Alpeh, 2010) de Pepetela y Esplendor de Portugal (Siruela, 2002) de Antonio Lobo Antunes, dos caras de la misma moneda.

martes, 17 de marzo de 2026

Pixel de abeja

Estaba en rehabilitación yo con poleas y él enchufado a una maquinita que le hacía moverse, aunque con contenciones, para esquivar en una pantalla unas abejas que amenazaban su avatar, un monigote lo suficientemente pixelado como para no entrar en detalles. Le faltaba una pierna por culpa del azúcar, me dijo, que es como en Cantabria llamamos a la diabetes.

Las abejas eran a rayas amarillas y negras, es decir, correspondían al arquetipo de la Abeja Maya de la tele. Las nuestras ya sabemos que son negras. Le pregunté y para él las de la maquinita no eran abejas sino abejones, es decir, abejorros.

Sobre algunos nombres de las marismas que empiezan a bailar porque los vamos perdiendo

Según Arturo de La Lama Ruiz-Escajadillo las amayuelas son Tapes decussatus, las morgueras Ensis siliqua, los muergos Solen marginatus y las esquilas Palaemon squilla L. Los maganos son Loligo vulgaris L., las jibias o rellenas Sepia officinalis L., y cuando estas son grandes cachones.

lunes, 16 de marzo de 2026

El claro del bosque

Letras al aire

Hoy día de vacío he bajado a fotografiar la pared blanca donde un día vi a una señora parar a otra para preguntarle por algo que escribía desconsoladamente con un dedo sobre la pared porque era muda.

viernes, 13 de marzo de 2026

Los "chozos" de pastor desde la perspectiva TAR

Esas plantas de chozu (parecidos a libros posados del revés) que se encuentran en antiguas brañas, por ejemplo aquí, aquí, aquí o aquí, expectantes desde el 1500, cuando su tipología fue sustituida por las cabañas más cuadradotas, las hemos explicado como botones de play que están esperando a que vuelvan los pastores y los pulsen.

No serían ruinas, sino chozos aletargados, hibernando: a principios de verano, los pastores subirían y los reactivarían: por ejemplo reharían la cubierta vegetal afectada por las nevadas o rearmarían las paredes derrumbadas por el viento. Pero no dejarían de ser, seguirían siendo, pero en modo espera.

Esta idea desde la Teoría del Actor-Red (TAR), por ejemplo aquí, tiene mucho recorrido.

Cómo no estar con ellos

Todo lo que llevo escrito aquí no vale más, ni una pizca, que ese gesto que tuvo un paisano montañés:

acercarse al ayuntamiento para solicitar que su barrio constara con su nombre sin castellanizar

o ese otro que tiene vacas tudancas solo porque le parecen hermosas, a pérdidas

o no digamos aquel otro que paró las obras que hasta hace poco amenazaban al Pozu Coloráu echando tierra (hay un sitio donde es casi arena) en el depósito de las máquinas excavadoras. 

Este mismo vecino, siendo crío, solía quedarse a charlar a la puerta de casa al caer la noche. Retrasaba lo que podía la vuelta a la suya porque su padre era muy estricto. Me acuerdo de una vez que estaba empapado porque había sido un día de mucho calor y bajando de hacer la hierba (él no tenía vacaciones) se había tirado de cabeza desde la peña para refrescarse: las truchas, asustadas, huían destelleando como chispas (relámpagos) bajo la luz de la luna, decía.

Son gestos.

Señal recibida.

Sen

Se decía que la falta de instrucción era un freno. Pero cuando, probablemente por un fallo del sistema, se recibe la suficiente instrucción, tampoco se logra medrar. No es que no fuera cierto lo primero, es que la falta de instrucción (inducida, hay que añadir) solo es la primera barrera. Una vez salvada esta, hay más. No es porque no se valga. Es porque estás intentando entrar en un coto. Y si lo logras y entras, no te engañes, es porque eres la presa.

Entonces, ¿es mejor olvidarse? Nooooo.

Hay que buscar otras motivaciones, la primera, la idea de que no se trata de tomar el control, sino de recuperarlo. 

Por eso tanto se defiende en este blog que hay que actualizar o revivificar ideas del pasado viables que fueron cercenadas por el poder (el colonialismo a escala local se traduce en costumbrismo). No es solo que lo bueno sea moderno, como decía Manuel Llano, es también que lo bueno tiene que ser de todos porque si no, no lo es.

jueves, 12 de marzo de 2026

miércoles, 11 de marzo de 2026

Posesión

"Vinieron por la tarde, aporrearon la puerta. (...) Eran de piedra. Miraban alrededor. A Elena, no. Uno levantó el mantel de la mesa. Otro se puso a girar el jarrón entre las manos. Tocaban los objetos solo para que ella supiera que podían hacer lo que les viniera en gana."

Del capítulo "Silenciosa era la noche" del libro Bucarest: polvo y sangre (La Caja Books, 2019) de Margo Rejmer, p. 23. Es un libro de crónicas fantástico.

Había reunión de gerifaltes en mi planta. Iba a durar mucho tiempo. A media mañana salí de mi despacho para dar una vuelta y comprobar que todo estaba yendo bien. En esas estaba cuando vi salir a uno de ellos, además el más zafio, del baño que tenemos reservado para personal. Hay otros tres. En el nuestro hay un cartel puesto desde la pandemia que indica que está reservado. En ese tuvo que meterse. Me vio y sonrió.

Desde entonces mantengo ese baño cerrado con llave.

martes, 10 de marzo de 2026

La distancia entre fuentes y entre cuevas

Hace tiempo un paisano de Barcenillas me contó que al monte no hacía falta subir con agua, que las fuentes estaban dispuestas a la distancia justa para no pasar sed. Claro, eso implicaba una sintonía con el entorno impresionante. Me pregunto si el uso de las cuevas durante la Prehistoria no respondía a la misma lógica.

De cuando no se sabe de dónde viene

De camino tropecé con las formas que hacía la luz en el suelo tras pasar por los agujeros de una cerca de hormigón:


Pero lo que realmente llamó mi atención fue el reflejo rojo que había al lado:


Pasaba por delante y desaparecía. ¿De dónde vendría? Miré alrededor y arriba, en la casa de al lado, bajo el mismo trayecto del sol, vi un trapo rojo tendido:


Pero era imposible que viniera de ahí.

lunes, 9 de marzo de 2026

sábado, 7 de marzo de 2026

"Edledón"

Ayer una tía mía nonagenaria repitió varias veces edledón, "edredón". En la línea de peseble/-i y el topónimo Fontible.

La radio y el cuerpo

Mi padre tiene muchas radios que compra de segunda mano, algunas buenas, otras da igual, la mayor parte rotas, algunas las arregla pero no siempre. Ha dado una a mi tía para la mesita de noche que nunca apaga y lo que hace al acostarse es subir el volumen pero bajo para que no moleste. 

La radio acumulaba hora y pico de menos. Nos pidió a Raquel y a mí que se la pusiéramos bien y al enredar vi que no tenía antena telescópica sino un cable y ella pensaría que la antena estaba rota y que el cable tenía que ir al suelo, como los pararrayos, que apuntan al cielo y luego el cable que busca tierra, porque tenía el cable enrollado en la pata de la cama. 

Mientras le poníamos la radio en hora dijo: 

Si te acercas el mismo cuerpo hace que suene bien.

Las monedas de Caronte

Hay un antiguo militar que recorre las calles de Santander cargado con una batería de medallas al pecho. El aire libre ha ido apagando su brillo.

viernes, 6 de marzo de 2026

"Nana", cortometraje sobre la escuela de Polaciones

Marcas en las losas de la bolera de Sopeña

Hay en las losas de la pared que circunda la bolera de Sopeña de Cabuérniga muchas marcas que no logro saber a qué responden, aquí. Son antiguas, se ven mal, mejor cuando raya el sol o cuando está la piedra húmeda.

Leyendo un artículo de la periodista Beatriz Muñoz caigo en la cuenta de que quizá sean tableros de juego, aquí.

Un tablero de juego innegable, aquí.

jueves, 5 de marzo de 2026

La abeja negra autóctona

Entrevista a Álvaro Martínez, apicultor cántabro, en Viriditas, aquí.

Pío Baroja y el gusto por el sabor a requemado

"La Juana-Mari era tradicionalista, seguía en su casa las costumbres antiguas; hacía muchas veces tortas de maíz para el desayuno de los chicos, y después de hervir la leche, solía echar en el cazo una piedra de río redonda, calentada al fuego. Esto daba a la leche un gusto un poco a quemado, muy agradable".

De la novela La familia de Errotacho (Espasa-Calpe, 1932) de Pío Baroja, p. 24.

En el Neolítico echaban cantos calientes en recipientes de madera para calentar líquidos y en Cantabria se hacía igual. Supongo que el gusto por la leche requemada que apunta Pío Baroja en este párrafo proceda de aquí.

Recuerdo que en la carrera Veceru y yo asistimos a un seminario de etnoarqueología en el que el ponente preguntó con mucha retórica si sabíamos cómo hacían en la Prehistoria para calentar líquidos en recipientes de madera y nos miramos sonriendo.

En Cantabria también gusta mucho (a mi madre, sin ir más lejos, de quien he tomado la palabra) el rasqueru, parecido al socarrat valenciano, es decir, lo que queda requemado en el fondo del puchero y que hay que rascar. En general me parece que el gusto requemado es muy apreciado.

martes, 3 de marzo de 2026

Contradiciendo a Lacan

El pobre soñaba doce horas al día que era rico y el rico doce horas al día que era pobre. Según Lacan no habría diferencias sustanciales entre ambos. Pero el pobre murió seis años antes.

¿Condición de supervivencia o inseguridad?

¿Por qué me siento impelido a buscar la legitimación de mis cosas, las nuestras, en otro sitio? Es más, ¿por qué buscar nada?

Sillín casero, siemprevivas, valla, desconchón, señal, naturaleza muerta, centro desarbolado, flor, naranjas y fantasmas

(1)

Sillín de bici casero.

En relación, aquí.

(2)

Hay un bar en Calzadas Altas que tiene una maceta en el techo con siemprevivas:

Las siemprevivas nacen en roquedos y acantilados (por ejemplo en el camino que conduce a Cabo Mayor). Las solían llevar los hombres montañeses prendidas en la solapa para hacer bonito. Creo que también como símbolo de bravura. Equivalente a la flor de edelweiss. Las siemprevivas no estaban al alcance de todos. Mi abuelo materno las llevaba.

(3)


Está la sede principal del Gobierno de Cantabria medio tapada por una valla publicitaria.

(4)

Parece de Esteban de la Foz.

En una pared de la C/ Cisneros.

(5)


En una apeadero.

(6)

Estas naturalezas muertas que se montan encima de las placas de hormigón que protegen los contenedores que se dejan al pie de la carretera me encantan.

(7)


Ciudad sin árboles.

(8)



La flor, juego autóctono de cartas.

(9)


Naranjas pejinas que trajeron los Reyes Magos.

(10)


El más allá de aquella mítica serie de fotografía dedicada a carteles electorales de Pedro Palazuelos.

lunes, 2 de marzo de 2026

"Rayar el sol"


Esto es rayar el sol.

Gatas y videntes

Son dos gatas y son hermanas. También había un gato pero murió. Debieron envenenarlo. Tenías que ver la alegría cuando se juntan, dice. Se abrazan, se dan de topetazos. 

Cuando echo comida desde el balcón la una no come sin la otra, se llaman y esperan a estar juntas. Entonces comen. 

Son como las bastianas, dice en referencia a las niñas de Garabandal, que si estaban una aquí y otra allá en cuanto sentían la llamada echaban a correr. Desde lugares distantes, sentían la llamada, echaban a correr y se reunían en el mismo punto.

domingo, 1 de marzo de 2026

"El oso en zapatillas" (A.H.R., 1953) de Marivic Charpentier, fragmento

"Cuando Antonio de Saint-Exupery estuvo en Marruecos en 1941, nos hizo una visita en Rabat.

- Los alemanes están perdidos - me dijo.
- ¿Qué te hace creer eso?
- Solo hace seis meses que están en País, y ya no cruzan las calles por donde está marcado.

Para Saint-Exupery aquello era simbólico.

Lo únicamente peligroso de la libertad es que, cuando se disfruta de ella, solo se ven los inconvenientes que trae consigo y los abusos que permite. Nadie se da cuenta de lo preciosa que es hasta que algo la amenaza. Entonces es cuando se comprende que, sin ella, la vida no merece la pena de ser vivida."

De El oso en zapatillas (Editorial A.H.R., 1953) de Marivic Charpentier, p. 229.

viernes, 27 de febrero de 2026

Imagen mental para la noción "vacío"

En japonés el kanji para "vacío" es un almiar (meta cuando es estable y jacina cuando es efímero, en cántabro) en llamas.

La noción "vacío" en cántabro creo que se asocia antes con el mundo ganadero que con el agrícola. De hecho, los "vacíos" ganaderos son eso.


La foto es de las inundaciones de Marrón de los años ochenta.

En relación, aquí.

La desconocida

Subo por la alameda y veo a una señora dar al grifo de la fuente y esperar a que el receptáculo que tiene forma de hoja se llene. Antes la había entrevisto más arriba echando algo al borde de una jardinera. 

Cuando paso a la altura de la jardinera veo que lo que había echado era arroz para los pájaros. No me había fijado en ella antes.

jueves, 26 de febrero de 2026

Sobre los incendios, una opinión (me temo que) polémica

Yo no sé cómo toda esa gente que se supone está en contra de las cárceles porque son un castigo (innecesario siempre), no una solución, que la solución pasa por más educación (otro tema es cuánto tiene la educación de dominación, pero no vayamos tan lejos), cómo esta gente, decía, puede estar a favor de penalizar a los paisanos que practican quemas en el monte.

Digo gente de izquierdas porque es a los que veo más preocupados. Los de derechas callan porque creen que los paisanos son unos incendiarios y no les parece mal. Ni bien. Les da igual.

Reconozco dos niveles: (1) Mal quemar. Pero no siempre. (2) Mal cuando se quema sin control porque es cuando se producen los incendios incontrolados.

(1)

A mí me sale decir que quemar es malo porque cuando voy al monte y veo laderas donde empieza a florecer la roca porque se está perdiendo la tierra me da miedo y sé que es malo. En estos casos me viene siempre a la cabeza Grecia. De vergel a pedrusco. Pero eso es lo que yo veo. Seguro que veo otras muchas cosas buenas (por ejemplo brañas) de las que desconozco todo el trabajo que hay detrás, incluidas probablemente quemas controladas.

Así que no hay que atacar de frente. Ni de frente ni de costado. No hay que atacar. De hecho creo que lo mejor es empezar poniéndose del otro lado y decir que las quemas son buenas. De esa manera seguro que es más fácil identificar las que son malas.

Entonces, bien quemar. Pero no siempre.

(2)

Dando por hecho que es necesario quemar, el problema es que se está haciendo sin control. ¿Por qué? Por falta de organización (no funciona) que ha devenido en falta de confianza (voy a mi bola: se llama desafección) que a su vez ha provocado una reacción punitiva equivocada (la principal prueba que encuentra la policía buscando por el monte tras un incendio es la de un enorme fracaso).

No funciona porque no funciona. Solo hay que mirar alrededor estos días. Si está pasando no es porque la gente sea mala o tonta, no hacemos nada insultando. No funciona porque algo se está planteando mal (se me ocurre, por ejemplo, que haya que hacer muchas gestiones costosas para practicar quemas controladas cuando estas solo se pueden hacer bajo condiciones muy particulares difíciles de prever, o porque falta información, sin más: pero la principal, y es la que más pena da, es porque la administración se siente muy lejos y en contra). Nos pasa a todos en distintos ámbitos de nuestra vida, no es algo que afecte solo a los ganaderos, y menos tal y como están las cosas (probad a hacer cualquier gestión, por ejemplo en el banco): en el fondo lo único que queremos es que nos escuchen, no que nos amenacen, porque entonces va a ser peor, y que nos ayuden (los economistas con el banco, los medioambientólogos o los biólogos en la gestión del territorio), que nos ayuden a resolver nuestra situación. Pero que nos ayuden, por ejemplo dándonos información objetiva. No que nos manden. Nosotros cuando pedimos a un fontanero que nos arregle una fuga no le damos las llaves para que se quede luego a vivir en nuestra casa. Si nos dice que en lugar de dos grifos se puede poner solo uno tendremos que hacerle caso, pero mi casa no deja por eso de ser mía.

Más que de penalización (fracaso absoluto) o de control (que es la ausencia de penalización, pero bajo su amenaza) habría que hablar de una mejor organización de base. Esa es la clave. Que empiece quien puede por donde debe.

Estoy seguro que cuando los ganaderos ven la tierra correrse y asomar la piedra infértil lo pasan igual de mal que yo.

Pasa algo parecido con el lobo. Apostar por el exterminio o extinción es fruto de la desafección. En vez de huir hacia delante habría que retroceder (incluso en el sentido de retomar ideas antiguas sostenibles que pese a ser viables sufrieron borrado colonial, y sigue: ahora ha tocado ser reserva energética y plaza turística), habría que retroceder, digo, y reactivar fórmulas de convivencia que no obliguen a unos pocos a dar de comer con su ganado a los lobos mientras otros muchos están criticando apoltronados en los sillones de sus despachos. Ni a matarlos.

Apenas el roce de una corriente de aire

Iba andando atento a un escaparate. Él estaba parado mirando el de un taller de cerámica en la misma acera. Le veo y reconozco, y paro a su lado. Imagino que se me notara la sorpresa. Me mira también él con sorpresa y le pregunto qué tal está. Podía haberle preguntado otras mil cosas, pero no. Calla y se levanta el sombrero:

- Mira - dice. No tenía pelo.

- ¿Y qué tal estás de ánimo?- pregunto, sin saber. 

Se vuelve a poner el sombrero y se queda un instante pensativo. Luego levanta el brazo y extiende la mano. La lleva desnuda. Suele llevar mitones. Siempre viste de negro. Le conozco desde que me dio clase. Le profeso gran admiración.

- Puedo mover los dedos - dice. 

Parece estar señalando algo. Nos quedamos otra vez en silencio pero más tiempo. Finalmente se despide. Le digo adiós. Vuelvo la cabeza al cabo de un rato y ya no alcanzo a verle.

miércoles, 25 de febrero de 2026

La aprobación segura del presupuesto

Que no se nos escape que Buruaga ha llamado al PRC para aprobar el nuevo presupuesto porque sabiendo que el Constitucional va a estudiar las sucesivas prórrogas del presupuesto de España para saber si es legal o no, el PP quiere dejar en evidencia a Pedro Sánchez, no porque le importemos.

Paula, pacta tranquila que va a decir que sí a todo.

Las abejas de la casa de Las Balbases

La casa de Las Balbases la recuerdo cerrada siempre. Nunca he llegado a llamar a su puerta. Tiene una verja que gana unos metros a la fachada. Se corresponde con las goteraas. Hace tiempo robaron el picaporte, un perro de presa de bronce. Enfrente está la huerta y en la pared, un poyu al que siguen dando sombra varios avellanos. Pero de pequeños apenas nos sentábamos ahí. Si acaso para cascar alguna avellana pero poco más. Nos daban miedo las abejas que cada año hacían colmena en la galería. Estaban los cristales rotos y entraban por ahí. Yo siempre las había tomado por avispas. No eran amarillas, sino negras. Nunca me lo había planteado. Pero ahora sé que las autóctonas son negras, que la amarilla es una híbrida. 

Venía un vecino y con muy buena voluntad se las llevaba. Nunca le vi hacerlo porque nos metíamos en la cocina por miedo. Ahora cada vez que paso me fijo y nunca las veo. Ya no debe haber.

Más, aquí.

La careta

Bajaba un niño pequeño por la C/ Burgos dando patadas a una careta. Era blanca por dentro. La parte de afuera se iba arrastrando por el suelo.

martes, 24 de febrero de 2026

Sobre el mercado de Puerto Chico

Yo no sé por qué estar en contra de la presencia de una cadena de hamburguesas en Puerto Chico implica estar a favor de los pijos que quieren ocupar el mercado para vender sus cositas a los turistas. En esta ciudad las diatribas son así. Por eso por ejemplo al PSOE de Santander le va tan mal: porque la dialéctica que plantean está contaminada desde el mismo momento en que se plantea.

¿Qué pasó con los pequeños negocios que había en este mercado? Se dejó que se les cayera el techo encima y cuando se arregló el edifico fue para echarlos. Entonces nadie se acordó de ellos. Ni ahora.

El color amarillo de las abejas italianas

La abeja llegó a Europa antes de la última Glaciación. Su color es probable que fuera negro, como el de la abeja autóctona actual. Se me ocurre que es un color que prevaleció porque facilitaba la comunicación con sus semejantes sobre fondo blanco, por contraste. Pero durante la edad de los hielos apareció la abeja amarilla italiana, parece que fruto de la selección humana. ¿Qué potenciaron, qué buscaban?

En las culturas grecolatinas (eslabón de una cadena que nos alcanza en la misma medida que se adentra en la historia) la abeja era considerada un ser próximo a los dioses. Quizá el color amarillo responda a una explicación de carácter sagrado.

En este sentido, la ambrosía con que se alimentaba Zeus era de color dorado.

"Ni de Eva ni de Adán", novela de A. Nothomb, fragmento

"Miedo, sí. Siempre debería haber reconocido un paisaje visto la víspera. Nada de eso. ¿Tanto ha metamorfoseado el universo la tormenta de nieve? Cojo el mapa y marco la referencia de orientación: el monte Fuji. Está muy lejos de aquí, pero cuando lo vea significará que voy en la dirección correcta. Mientras tanto, por fin he encontrado el lugar nipón desde el cual no se ve el monte Fuji: es aquí donde estoy. Corramos hacia otra parte."

De la novela Ni de Eva ni de Adán de Amélie Nothomb, p. 508 en la edición que manejo de Anagrama en su colección Compendium de 2019.

lunes, 23 de febrero de 2026

El tiempo juntos

Venían detrás de nosotros hablando por la pasarela de la Calle Alta y uno decía al otro que somos animales de costumbres, que si por ejemplo ellos dos dejaran de verse a él le costaría saber qué hacer. El otro cambió de tema y le contó de una caña nueva que se había comprado.

domingo, 22 de febrero de 2026

Los esperamos

Todavía hay alguno de estos a los que habrá que oír decir en el futuro que es que ellos lo que son es muy hábiles y lo que ha pasado es que han sabido invertir.

El aloe

Los dos deben rondar los ochenta años. El piso es de él. Ella es su tercera esposa. Se casaron mayores. Él no tardó en flaquear. Ella no podía llevarlo sola. Pidió ayuda a los hijos de él de matrimonios anteriores pero su respuesta fue que para eso estaba ella. Entonces ella enfermó.

Fue recuperarse y marcharse de casa.

Me lo encontré a los pocos días en el portal y me lo contó. Iba con su hijo. Estaba en trámites de divorcio. Me preguntó si conocía alguna residencia para él.

Esos días había aparecido un aloe en el portal. Seguramente de ella que antes de dejarlo morir en casa había decidido bajarlo.

Por si acaso lo acabo de regar.

sábado, 21 de febrero de 2026

En Prezanes

En Prezanes, era un campo blanco de margaritas por el que correteaba sin consuelo un miruellu negro.

Debajo del puente

Debajo de este antiguo puente de Santa Lucía, a las puertas de Cabuérniga, se organizaban en los años sesenta, puede que incluso antes, combates de boxeo.

Debajo del antiguo puente de Vargas, el que conectaba con el paso de la torre de la Catedral de Santander, había un mercado (creo que dominical) de pájaros.

viernes, 20 de febrero de 2026

De frente por el pasillo de la menos uno

Que aquí no va a quedar nadie está claro. Que tarde o temprano nadie se acordará de nosotros, también. Ni de lo que hicimos. Por eso me da igual y es verdad que el miruellu estaba cantando el martes en el alero de mi pabellón 

y que lo ha hecho primero aquí que en casa 

y también,

venían los tres por el pasillo de la menos uno, la niña en medio riendo calzaba playeras que emitían destellos, la madre a su lado miraba de reojo al niño con gorra. Iban felices, me pareció. Les sonreí al cruzarnos.

jueves, 19 de febrero de 2026

Los jilgueros de la alameda primera

Paso bajo los árboles de arriba de la alameda primera y están los jilgueros cantando no sé si porque han vuelto o no, que están siempre y lo que pasa es que hoy voy un poco tarde y ha amanecido.

¿Por qué nos gusta la miel que raspa?

Hace tiempo leí no recuerdo dónde que las lenguas del norte de Europa tienen sonidos guturales porque estos les sirven para darse calor. Nosotros conservamos la aspiración de la hache procedente de la efe inicial latina, un vestigio prerromano, puede que por la misma razón. 

Hablando con un apicultor que no vende miel, sino enjambres de abeja negra ibérica (en la Cordillera Cantábrica desde antes de la última glaciación), he sabido que el gusto montañés por la miel que raspa no es "natural" sino "cultural". Por qué no por la misma razón que la hache aspirada: para darnos calor.

martes, 17 de febrero de 2026

El revuelo

Después de la manifestación nos fuimos los amigos a tomar una al bar que hay en la planta de arriba del Mercado de la Esperanza. Abre solo por las mañanas. Era sábado a última hora. Había un revuelo de gente rebuscando entre las cajas de comida pasada. También de gorriones.

lunes, 16 de febrero de 2026

"Por qué cantan los pájaros" (Ediciones El Salmón, 2025) de Jacques Delamain, fragmento

"En una recortadura de la orilla se extiende, en suave pendiente, el abrevadero, punto vital que para sus fieles parece rodeado de cierto misterio. Todos los pájaros de los alrededores lo conocen, pero raramente lo abordan de golpe, como si sintiesen que en el breve instante en que estarán posados en la tierra desnuda, sin la protección de las hojas o de las hierbas, se expondrán a excepcionales peligros. Cuanto más resplandeciente es el ropaje del visitante, tanto mayor es la reserva con que se aproxima. Una oropéndola silba largo rato en los chopos antes de decidirse a bajar a ese espejo fluido que, reflejando su belleza, va a hacerla todavía más visible."

De Por qué cantan los pájaros (Ediciones El Salmón, 2025) de Jacques Delamain en traducción de Diego Victoria, p. 77.

En relación, aquí.

La manutención

Fue en la quietud del semáforo de la C/ Burgos que alcanzamos a escuchar parte de la conversación que mantenía la familia que teníamos detrás. Eran muchos. Una voz de mujer estaba contando que su señora le daba de comer siempre de táper.

Sospechaba que fueran sobras.

domingo, 15 de febrero de 2026

La caza de la oropéndola

Le pregunté entonces por la historia de la oropéndola. Me la ha contado más veces pero siempre se me olvida.

Resulta que a mi tío Lolo le habían dicho que había un pájaro amarillo raro en Palombera y mi tío, al que le gustaba cazar toda clase de pájaros pero sobre todo verdecillos, se lo dijo a mi padre para ir juntos a por él. A mi padre le enseñó a cazar con liga un tío suyo asturiano al que le gustaban los pardillos. Se los llevaba para América. Le gustaban también los jilgueros, como a mi padre, pero mientras casi todos los jilgueros se morían durante el trayecto, los pardillos aguantaban.

La liga se hace con acebo. Es gris con puntines negros que son de este árbol. Se unta el tallo de una hierba y se posa donde el pájaro vaya a beber. La liga se quita después con tierra. Se vendía en Jesús de Monasterio. Ahora hay algo de móviles.

Subieron en coche con un bocadillo y pusieron trampas en un bebedero que hay subiendo Palombera, casi arriba, a la derecha.

Lo cazaron. Era un pájaro fuerte. Su canto no era melodioso, dice. Fuerte también. Pero cantaba poco. No duró el verano.

La naturaleza del oso

Ante lugares como Práu l´Osu, al pie de la carretera de Cabuérniga, me pregunto si el oso es un animal de natural montañero o si es el humano el que lo ha obligado a desplazarse a lugares recónditos de la montaña (Gullén en Palombera, por ejemplo).

jueves, 12 de febrero de 2026

Superposición

Que la felicidad se de, si acaso, a ratitos, como dice mi madre, acerca esta a la idea de claro en el bosque.

El interruptor

No recuerdo en qué momento fue, qué se oía o estaba cerca, que me vino a la cabeza una palabra olvidada: grillera, el ruido de cuando trataba de respirar atascado por el asma. No era preocupante hasta que no se hundía un punto de la garganta que hay debajo de la nuez (tiraje supraesternal). Si se hundía ese punto había que parar.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Valdata, una visión precavida por parte de Jesús Herrán

Descripción de "la sardinera" por la escritora santanderina del s. XIX Joaquina A. Oliván

"La sardinera" por la escritora santanderina Joaquina A. Oliván, aquí. Capítulo de Las mujeres españolas, americanas y lusitanas pintadas por sí mismas (1881), libro colectivo coordinado por Faustina Sáez de Melga.

La casa (con su ramo de laurel como protección frente a tormentas y rayos), la fiesta de San Pedro (hogueras y peleles), sororidad, igualitarismo (que la autora reprende desde el conservadurismo pero que, sintomáticamente, hace común a todas las sardineras), religiosidad, creencias (brujería) y sobre todo ritos funerarios colectivos femeninos (la buena gloria, impresionante).

martes, 10 de febrero de 2026

La mina de sal de Tresano (Cabezón de la Sal) por dentro

"En el caso de esta villa hay una fábrica de sal que se hace fuego toda por mujeres sin que los hombres se ocupen en ella más que para traer alguna parte de la mucha leña que consume en los ocho días."

Cita tomada por Dalia de la Rosa de Cabezón de la Sal: Organización del espacio, economía y sociedad en una villa del occidente de Cantabria de José López Carrasco para el catálogo de la exposición De la Sal de Luna Bengoechea. Es de 1793. Procede del Catastro del Marqués de la Ensenada. Se conserva en el AHPC.

Vendiendo sal en Cabezón de la Sal. La foto es aporte de Javier Rosendo. Reproducción en la exposición.

Uno de los últimos trabajadores de Tresano explicó cómo era la mina por dentro, la artista pasó su descripción por la IA y obtuvo esta imagen. El antiguo trabajador dijo que era tal cual. No se puede entrar. La mina está anegada de agua.

Por cierto, el topónimo Tresano imagino que venga de una primera partícula "detrás de" más un derivado de FANUM, que todavía no sé si relacionarlo con un lugar visible tomado como referencia (si está en la costa por ejemplo para los barcos) o si con un antiguo lugar sagrado marcado con laurel. Sobre este debate, aquí.

lunes, 9 de febrero de 2026

La aprensión

Suelo trabajar a puerta cerrada. Cuando la lluvia golpea los cristales, como hoy, me parece que hay alguien al otro lado de la puerta a punto de llamar. Pero no lo hace.

sábado, 7 de febrero de 2026

Ecosistema sonoro

Mientras los músicos tocaban tormentas, el retinglar asustado de los campanos, las gruesas gotas martilleando sobre piedras saleras, el viento pasaba por la puerta medio abierta que daba al callejón y afuera dos apicultores, pasiego uno y el otro montañés, bebían medias de cerveza que al entrechocar sonaban como relámpagos lejanos.

El recorrido

Cuenta Álvaro Pombo en su última columna del EDM que a los doce años escribió y representó en el "cuarto de jugar" de su casa una obra de teatro a la que asistió un público "indócil y protestón", dice, compuesto por "institutrices, cocineras y doncellas".

Ya desde pequeños.

viernes, 6 de febrero de 2026

Entrevistas

Repongo el enlace a la página de Viriditas, el proyecto de entrevistas sobre medio ambiente en los jardines del Hospital Valdecilla, cuya última entrega está dedicada a la poeta cabuérniga Raquel Serdio, aquí.

"Por ese camino sube el ganado tudanco a Sejos. Arriba pasa los veranos. La subida la marca el nacimiento de los lirones, los narcisos. La bajada viene anunciada por el nacimiento de las quitameriendas, parecidas a las flores de azafrán."

"Conocí hace tiempo a un vecino de Udías, digo, que abriendo una galería se topó con una cueva donde había dos pares de zapatos, de mujer y de hombre. Serían de una pareja de amantes fugados, justificaba él."

"Le pregunto por el boronu (una especie de morcilla con alma de grasa), que si era para agasajar, y sí, responde, lo era. Lo mejor es para compartir. Ideas que porque son buenas son siempre modernas. Le gusta que haya recetas para honrar. Para recordar, también: a su padre le encantaban los coscorones, una especie de cortezas naturales. No le gustaban a todo el mundo. Hoy ni siquiera hay oportunidad de probarlos."

"Mi padre, que era carmuniegu, tenía que estar constantemente explicando a la gente lo que decía. Cuando fui a estudiar Filología Hispánica a Oviedo me di cuenta de que tenía mi propio ideolecto. Cuando regresaba al valle llegaba a casa, cruzaba la puerta y el cerebro me hacía click, como si fuese bilingüe. Mi lengua materna es un habla cantábrica montañesa, dice."

"Frente a la casa familiar hay una cambera plantada de nogales que sube a La Praería. Me encantaba sentarme en las escaleras de casa y en otoño sentir el viento mover los árboles y el sonido de las nueces al caer. Un día mi padre, que era parco en palabras, se sentó allí conmigo y después de un buen rato en silencio me dice "está la tarde escuchona". Qué descripción tan certera. Lo clavó. Eso sí que es poesía. "

Otras entrevistas al ornitólogo Felipe González, la filósofa Henar Lanza, el artista Raúl Hevia, el naturalista Raúl Molleda, el medioambientalista Diego Cicero, el poeta Marcos Díez Manrique, el arquitecto Ángel de Diego...

El color de las rosas

En este paseo tan pelado, la madre estaba explicando a sus hijas, una a cada lado, que las rosas también pueden ser rojas.

jueves, 5 de febrero de 2026

Por si os apetece

Tú nunca del todo

Las piedras sueltas que impiden el paso, los bardales, la niebla que tapa, el toro que no aparta la vista, la línea infranqueable del mastín, la pisada del lobo que te hace volver, la brecha que abre la canal imposible de franquear...

Tú nunca del todo.

Nunca dejaré de intentarlo.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Los que asisten y los que no

Los que no asisten:

María Toca no va a impartir la conferencia sobre Matilde de la Torre que tenía prevista para hoy en la sede del PSOE de Cantabria, y me parece bien. "No me valen comunicados blanqueadores, si hablamos y nos comportamos como la ultra derecha, somo ultra derecha", dice.

A la inversa, tampoco se espera a la diputada del PSOE Eva Salmón, a la vez jefa de recursos humanos del Hospital de Santa Clotilde, en la reunión de hoy de la Plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública.

Los que sí:

Hoy imparte una conferencia, creo que es, Yayo Herrero en la Fundación Botín. También hoy el banco anuncia unos beneficios históricos.

Vacas y "praos"

Dice mi tía de más de noventa años que en San Sebastián de Garabandal los hombres (y empieza por aquí) se dedicaban a las vacas y las mujeres a los praos (a la herba dirá luego).

Hombrevaca

Mujererba.

Eme

Todos esos anuncios de la radio que pretenden puentearte dirigiéndose directamente a tu móvil para activar búsquedas por voz son una eme.

martes, 3 de febrero de 2026

Sobre la denominación "tudanca" para las vacas

Desde que entró la IA el blog está teniendo muchas visitas. No sé la razón. Concretamente la entrada titulada "Lamiña de Cabuérniga minera", de hace ocho años, ha tenido ayer más de cuatrocientas visitas. Imagino que sea por el encadenamiento de comentarios que provocó. A la IA o a quien sea le interesa este tipo de interacciones. Supongo que esté trabajando con la lógica del lenguaje natural, pero, como decía, no lo sé. Casi todos los comentarios son de TA, que hace mucho que no escribe por, creo, un desencuentro que tuvimos en relación con el lobo. El caso es que releyendo los comentarios veo que puse que iba a subir a primer nivel un comentario suyo muy interesante sobre la denominación de la vaca tudanca, cosa que hago ahora:

"Mi hipótesis -no me consta pero lanzo la idea- es que se lo habrían puesto los tratantes, mayoritariamente trasmeranos que acudían a la feria del Campu la Lastra a adquirir yuntas, venta en que se habían especializado las gentes de ese valle y otros de la zona para atender la explosión de demanda en el XIX por el auge en el transporte carretero.

Es evidente que una raza no puede ser originaria de una zona tan pequeña, de ahí que las denominaciones de este tipo tengan que ver con los mercados principales.

Hace un siglo no creo que existieran "asturianas de valles" o "de montaña" sino "carreñas" y "casinas", seguramente porque allí estarían los principales mercados de esas razas.

En TA -y calculo que en toda la zona- a las tudanco les llamarían simplemente "del país". No tenía sentido siquiera sacar el tema de la raza salvo por contraste con otras razas y eso no pasaría hasta épocas recientes al llegar razas "jorainas". En cambio, los tratantes sí necesitarían referencias y utilizarían ferias o localidades para distinguir.

¿Por qué "Tudanca"? Pues quizás, la especialización, densidad y menor lejanía que otros focos importantes.

En la mencionada feria se concentraban en una fecha muy adecuada parejas para venta de un valle hiperespecializado. En las estadísticas del siglo pasado era el de mayor concentración por m2 de todos los ayuntamientos. En términos absolutos solo solo superado por Campóo de Arriba.

Así que cabían esas dos posibilidades como las más probables: tudanca o campurriana.

Campurriana de hecho se usó pero quedó más bien como referencia a una tipología de mayor tamaño, acorde con el terreno más propicio de aquel país.

Resumiendo mi hipótesis: cosa de tratantes."

Para quien quiera seguir toda la conversación, aquí.

La toponimia da pistas

Plantear hacer un aeródromo en un sitio que se llama "La Lera" tiene el mismo futuro que el polígono de Los Corrales de Buelna construido sobre "L´Agüera". O, desde otra perspectiva, dar permiso para construir una autopista encima de "La Llama" alegando que allí no hay agua.

La foto incapaz

Soplaba el viento y entrechocaban las hojas de eucalipto. Llovía y las gotas repiqueteaban en las hojas del manto verde que cubría el suelo.

Cerramos los paraguas para poder oírlo.

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