lunes, 6 de marzo de 2023

El fracaso

La misma señora cabuérniga que nos explicó lo que era la tez en el reino vegetal, aquí, fue la que nos explicó cómo hacer que prenda un árbol a partir de una ramita sin raíz, que es metiéndola primero en agua y luego en tierra pero con el extremo doblado hacia arriba. Lo intentamos con un ciruelo centenario de Renedo.

Se nos murió. Hemos quitado la ramita ahora. Vamos a reutilizar el tiesto.

Cortinilla

viernes, 3 de marzo de 2023

Mi despedida

No recuerdo qué año fue pero seguro que no hace mucho, es probable que poco antes de la pandemia. La pandemia ha supuesto para mí un antes y un después: un antes sumido en una nebulosa y un después que dudo cada vez si no habrá sucedido antes. Coincidimos en la olimpiada del tudanco. Ella estaba en el escalón que hace de bisagra entre las dos fincas que ocupa el ganado, bajo un árbol castigado que hay por los animales, buscando sombra, lo mismo que nosotros. No recuerdo de qué hablamos. Sí que preguntamos a un paisano por los distintos nombres que van recibiendo las vacas a medida que crecen y que el paisano me reconoció de otra vez. Esteban ese día no había venido o sí pero en ese momento no estaba. Lo que es seguro es que no le pudimos saludar.

En esa exposición las vacas están metidas en cierros hechos con tubos de metal ensamblados, parecen andamios, los paisanos mirando como si se tratara de una obra. Las vacas van de un cierru a otro, las llevan los ganaderos en volandas, dan miedo. De fondo siempre hay música o un señor con micrófono dando nombres.

A ella le chispeaban los ojos, siempre.

He sabido de su fallecimiento ahora.

Además de sombra bajo aquel árbol buscábamos protección.

Esi andar zambu de los corvatos

jueves, 2 de marzo de 2023

Obras Públicas

El día antes de que se levantara el sumario del caso de corrupción en la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Cantabria puse una nota diciendo que es una canallada acusar o dar a entender que el culpable es un funcionario por el mero hecho de no haber ido ese día a trabajar, como hizo el Consejero. Esas cosas no se deben hacer ni creo que se pueda.

Es de suponer que efectivamente ese funcionario era el que ahora anda en boca de todos, pero si el Consejero no sabía nada tampoco debería saber quién estaba implicado, si este o el otro, me parece a mi. O sabía y dijo que no y mintió o no sabía e implicó a un funcionario sin saber. Mal en cualquier caso.

También decía yo que es difícil e incluso peligroso para los funcionarios trabajar bajo las órdenes de personas que parecen especialistas más que en la elusión de responsabilidades, en cargar sus responsabilidades en otro, lo que todavía es peor.

Pasados unos días quité la entrada porque me parecía que no aportaba nada. Lo suelo hacer, quitar aquellas entradas que creo no aportan nada pasado un tiempo. Por ejemplo entradas donde empotro vídeos musicales que pasado un tiempo ya no me apetece escuchar (o dejan de estar al alcance porque el blog avanza y estas entradas quedan muy atrás). Tengo mucho contenido y me gustaría que todo tuviera interés duradero.

Pero creo que ha sido ayer que Revilla ha amenazado con llevar a los tribunales a quienes se metan con el PRC por este caso y me duele que parezca que he quitado la entrada anterior por miedo, así que no la vuelvo a poner porque creo efectivamente que ya no aporta nada, pero sí quiero aclarar que no la he quitado por miedo. Esta aclaración sí tiene interés duradero, más que lo que haya podido escribir (que, por otra parte, acabo de reproducir más arriba).

Añado que Revilla muchas veces habla de los políticos como si fueran otros, no él, pero que cuando le interesa se escuda en que él es político y que los que lo hacen mal son los funcionarios. No es una actitud honesta.

Tampoco es honesto pedir a los demás y con razón que hagan lo que luego, cuando te toca a ti (y no tiene por qué tocarte, esto no es una ruleta, no es cuestión de suerte), cuando te toca a ti, decía, no haces. Un responsable sea político o no (más si político, apurando) es responsable de sus actos y de los actos de sus subordinados, sobre todo si estos son de alto rango. En qué cabeza cabe que pueda ser de otro modo.

Casa antigua y en ruinas en Campuzano




Izquierda, de frente y derecha.

Casa muy antigua y en ruinas en el barrio El Coteru de Campuzano.

Coordenadas:

X: 414.390,87
Y: 4.798.725,72

mapas.cantabria.es

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