martes, 21 de enero de 2025

La segunda acepción de "duendu"

Duendu además de "domesticado" significa (no en mi familia, esta acepción no la conocía) "cansado de trabajar".

El exceso de trabajo desactiva todo lo demás.

También en esto el cántabro sirve para explicar el presente.

En la ballena

 

Los huesos de la ballena:

lunes, 20 de enero de 2025

Foto política

Si lo pensáis, esta foto mía es súper política.

En Sonabia.

Gallaritas (montañés) u júgaras (lebaniegu)

 

Gallarita (montañés) vien del latín GALLA, col mesmu senificáu, y júgara (lebaniegu) puei que de POCULUM, "vasu", quiciás al treviés del mozárabi (lo cual asunta cona hestoria lebaniega cumu alcuentru de culturas).

La jotu está jecha ena Cruz (SO).

jueves, 16 de enero de 2025

El águila en la toponimia

Apunta RMG que la playa del Aila de Laredo, bajo un acantilado, probablemente deba su nombre a un águila pescadora. 

En Labarces está Niaila, de nial y aila, lo cual se puede traducir como "el nido del águila". En Cabezón de la Sal está Rulaila, "el río del águila".

Punta del Águila en el Buciero, Peñón del Águila en Isla o Sel del Águila en Cabuérniga son otros topónimos emparentados.

martes, 14 de enero de 2025

La voz de los pejinos

Me lloraban los ojos de mantenerlos abiertos para mirar por los prismáticos. Hacía mucho frío. Estábamos al final de un dique en un avistadero de Santoña. Un ave gritaba su nombre. No lo recuerdo pero se la conoce por sus gritos. Entonces RMG nos explicó que las aves marinas tienen voces finas porque si las tuvieran graves no se las oiría. Por eso los pejinos hablan agudo y cantando, concluyó, para hacerse oír en la mar.

lunes, 13 de enero de 2025

Dos libros de pesadilla

Cuánta, cuánta guerra de Mercè Rodoreda, aquí, y Mi vida en la Maleza de los Fantasmas de Amos Tutuola, aquí, son dos libros de aprendizaje del mal y sin esperanza, desoladores.

sábado, 11 de enero de 2025

Nueces y castañas

A mí me encantan las nueces, dice mi tía, de siempre: 

donde el río Merderu


donde Casa Minina, que se llama


hay una cambera que va a Terán

no lo sabía

pues sí: por ahí al ir y al volver del colegio, yo: paraba a comer nueces

y ríe

no sé si seguirá estando, ese árbol

me acuerdo también, continúa, de unos castañares que teníamos un poco más abajo del invernal que se ve desde casa

el de Chuchín

sí, responde

donde antes estaba la praería

allí, sí, allí teníamos unos castañares y resulta que tu otra tía y yo subimos un día y nos encontramos a una vecina apañando castañas

las de casa

sí, las nuestras, y nos dice: bien héis madrugáu hoy

¡vaya caradura, la señora!

y tanto. Eso nos dijo, y se las llevó

¿todas?, pregunto

no hombre, todas no, contesta, pero sí nuestras.

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