- Los alemanes están perdidos - me dijo.
- ¿Qué te hace creer eso?
- Solo hace seis meses que están en País, y ya no cruzan las calles por donde está marcado.
Para Saint-Exupery aquello era simbólico.
Lo únicamente peligroso de la libertad es que, cuando se disfruta de ella, solo se ven los inconvenientes que trae consigo y los abusos que permite. Nadie se da cuenta de lo preciosa que es hasta que algo la amenaza. Entonces es cuando se comprende que, sin ella, la vida no merece la pena de ser vivida."
De El oso en zapatillas (Editorial A.H.R., 1953) de Marivic Charpentier, p. 229.