martes, 30 de diciembre de 2014

30 de diciembre de 2014

En bibliotecas se distingue entre lenguajes documentales precoordinados y postcoordinados. Ejemplo de los primeros son las clasificaciones, como la CDU; de los segundos, los tesauros, como el MeSH de la NLM.

Los tesauros se adaptan muy bien a la realidad, y por eso son maleables. Los tesauros no están hechos para los que creen que las cosas tienen una forma de ser. Los tesauros incomodan a los rígidos. Las clasificaciones, por el contrario, son jerárquicas, un producto netamente mamífero. Para las clasificaciones cada cosa tiene su sitio, como ocurre con las cajoneras.

Me viene lo anterior a la cabeza porque hoy sale publicada en El Mundo la esquela de mi tía y una noticia en la que aparezco yo, con foto. ¿Dónde clasificaría el ejemplar de El Mundo de hoy, en qué cajón?

Un tesauro me permitiría establecer distintas relaciones entre una pieza informativa y otra, relaciones que ciertamente existen, están ahí, aunque puedan parecer insospechadas. Pero una clasificación, no. La clasificación me obligaría a elegir: o ella o yo. Temo que la decisión ya la ha tomado la naturaleza por mí.

La Vijanera 2015

Las jerras mecánicas que siento ena obra del hespital se me jacin birríos d´osu qu´espierta y amira´l cielu pa comprebar si rimanicierin las estrellas o si tuvía están cubiertas polas negruras de la ivernáa.

Debi ser que se acerca La Vijanera, acá.

lunes, 29 de diciembre de 2014

La estrella miguera, la polar y la precesión

Vo a pantasear un pocu, aviso.

A minudu Manuel Llano jaz referencia a una estrella que utilizaban los pastores pa guiase: la estrella miguera, que llama. Nu es la polar. Es otra que nu sé cuál es. He priguntáu y naidi sabi. Puei tratase de una de esas liendas antiquismas que arrecugió l´escritor cabuérnigu al pintís de la destinción, liendas que bien puéen ser milinarias (estoy alcordándome abora de la lienda carmuniega que desplica el crómlech de Sejos, por poner un ejemplu, lienda que tien arrecugía G. Preciado).

Es raru que los pastores emplearan dos estrellas pa guiase. Por mejor dicir, nu es que sea raru, es que nu puée ser. La única estrella que permanez fija nel cielu es la polar. Es asina porque esta estrella está en línia col eji la tierra. La tierra gira al roti un eji y esti eji está aliniáu cona polar. Es por eso que s´emplea pa saber ó está el norti y nu perdese nel monti trelas vacas.

Pero esta rotación nu es establi. A midida que la tierra da güeltas sobre sí, cumpliendo el ciclu de un día, cona sú nochi, la tierra balumba. Es cumu una pionza cuando está pa morrer. A esta movición se la llama "precesión" y, visualmenti, es asina:


Esta movición va segli, pero va, es dicir, desisti y se jaz notar. Lo que nu sé es sú plazu: nu sé si parlamos de milenios y si es que sí, de cuántos. El casu es que se me ha viníu al magín que la estrella miguera quiciás es la estrella que estaba anantes que la polar aliniáa col eji la tierra. Alguna estrella tinía de ser. ¿Por qué no la miguera? ¿Por qué nu íbamos a ser mosotros los que caltuviéramos la sú mimoria? ¿Acasu nu semos nós los que siguimos tocando la frauta de güesu de butri y los qu´ercimos (la primer persona del plural está puesta a mencia) las lajas del crómlech de Sejos?

En juntu: Manuel Llano mos da nuticia de una estrella, la miguera, que sirvía pa guiar a los pastores, una estrella distinta de la polar. Es imposible que dos estrellas marquen el norti. ¿Será que la miguera es la estrella que marcaba el norti anantes que la polar a hucias de la movición cunucía cumu "precesión"?

Cumu dicía a lo primeru, esti apunti es un pocu pantasiosu, pero me apeticía dicir lo dicho.

Siría genial que alguien se animara a estudiar el cielu que se véi dendi acá.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Refugio antiaéreo Mariana Pineda de Santander, sílbame, ISP cabuérnigo contra la invasión de plumeros, más sobre la trampa de lobos de Selores y el Cierro de Somorrostro de Santander

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El otro día estuvimos en el recién inaugurado refugio antiaéreo de la Plaza del Príncipe o de Mariana Pineda. En él se refugió de las bombas nazis mi abuela paterna, al menos una vez, que sepa (por cierto, a mi abuela casi la detienen por vestir un traje rojo, para quien diga que aquí solo existió el terror rojo, que no niego que existiera). He de decir que no esperaba nada, que fui con desgana. Mal hecho. En Santander hay que ponerse siempre en lo peor. El discurso enjaretado para este centro por el ayuntamiento es perjudicial. Os recomiendo que no vayáis. Es mejor no ir para evitar que se meta mierda en la cabeza que luego hay que esforzarse en sacar. Ahorrároslo.

Dicen no querer hacer política con el centro. Pero no decir que quien bombardeaba era la aviación nazi, u ocultarlo, sí me parece que es hacer política. Y política de la mala, además. En un centro que aprovecha un refugio levantado en plena campaña de bombardeos nazis sobre la población civil del norte de España, con la aquiescencia de los golpistas, una campaña que además de a Santander afectó a Gernika, con la carga histórica y emocional que eso conlleva, en un centro así lo de "aviones de panzas plateadas" para evitar decir "aviones nazis" es cuando menos chusco. Y todo así.

Lo más a lo que llegan es a poner una pieza audiovisual donde tres ancianos nos cuentan su experiencia de cuando niños. Sus recuerdos son, necesariamente, inocentes. De hecho hablan más de sus madres que de los aviones. El reportaje da paso a una sucesión de dibujos de época hechos por niños. Son muy tiernos. Pero no se puede explicar lo que pasó con unas dibujos de aviones que parecen barcos tirando bombas que parecen globos a una ciudad que parece un almacén de juguetes con vecinos que parecen flores. Os recuerdo que murieron más de ochenta personas en esos bombardeos. Y que los aviones, tras lanzar las bombas, pasaban ametrallando a la población civil que salía confiada de los refugios, para joder, como en Gernika. No nos debe sorprender: recordemos que poco después provocaron la IIª Guerra Mundial. No eran angelitos.

Lo peor es cuando termina el vídeo y echas un ojo a las vitrinas: un memorial a dos nazis que murieron en el aeródromo de La Albericia, en buena hora, una vitrina con una bomba que ni estalló ni todavía ha llegado al centro y un maniquí disfrazado de aviador nazi, muy guapo él. "Se parece al alcalde", y no lo dije yo, lo dijo una señora yo creo que como piropo y todo.

Lo dicho, no vayáis.

Me da miedo visitar el centro dedicado a la muralla medieval de la Plaza Porticada, que tenía pendiente. No sé, a lo mejor lo han hecho para convencernos de que seguimos siendo el puerto de Castilla o algo así. Cualquier cosa. Ya nada me sorprende.

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Raquel dice que silba del revés porque solo sabe hacerlo hacia dentro.

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Alguien debería plantear para 2015 una Iniciativa Singular de Empleo al Ayto. de Cabuérniga para poner freno a la invasión de plumeros en el valle y de paso, al terminar el proyecto, intentar montar alguna empresa de ámbito al menos cántabro especializada en este tema o, ampliando un poco miras, una empresa especializada en control de invasiones vegetales, herbivoría, regeneración vegetal de espacios degradados (¿por qué no un vivero de hierba para sembrar los taludes de las carreteras, por ejemplo, y así evitar esa hierba, por llamarle algo, de color verde fosforito que parece traída de los mismos talleres chinos donde fabrican los espumillones navideños?). Pero para empezar, los plumeros. El éxito es seguro.

La Mancomunidad de Valles Pasiegos ha montado una iniciativa de este tipo centrada en producción hortofrutícola. Les han dado más de 100.000 euros. No digo yo que no sea interesante montar huertas, sobre todo para quien gestiona el proyecto, pero más potente me parece montar una empresa puntera, o varias, que ayuden a corregir un problema medioambiental grave. Y además con tirón comercial seguro.

Estamos dejando pasar demasiadas oportunidades.

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¿Y un taller de empleo dedicado a recuperar el chorcu de lobos de Selores? El gancho turístico de esta pieza es enorme, sobre todo teniendo en cuenta su ubicación: a pocos pasos del pueblo y con la posibilidad de verlo completo desde la ladera de enfrente, sin apenas esfuerzo. Sería fantástico generar algún tipo de recurso en internet que se activara al enfocarlo en el dispositivo móvil (teléfono, tablet o lo que sea). Imaginemos ir a Selores, subir a Valfría, en media hora tener el chorcu a la vista, sacar el móvil y que se activen varias capas de información digital: cómo se construyó, cómo era en origen, cómo funcionaba, cómo se ha recuperado, etc. Luego bajar, tomar un blanco, comer, dar un paseo por la mies, comprar algún producto local, quizá un par de quesos, un poco de miel, un boronu para probar, y volver a casa al atardecer. Un plan perfecto.

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¿CERRO de Somorrostro, en Santander? CIERRO de Somorrostro, con "yod epentética leonesa", de siempre.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Hace hoy 78 años

Tal día como hoy de 1936 la aviación nazi aliada de Franco bombardeó el barrio donde vivo, entre otros de Santander, matando a varias decenas de vecinos.

Ni más ni menos.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Cantabria Abora y sus alforjas

Viví varios años en Madrid. Una vez que vino de visita mi madre nos fuimos a dar un paseo al centro y ante el gentiríu exclamó: "¡Qué desierto!" Se refería a la soledad que parece mayor cuando estás rodeado de desconocidos, quizá, o a que no había dónde posar los ojos, a la falta de referencias, en fin, a la desconexión con lo que veía.

Es como aquella mujer que enviudó y tuvo que ir a la garáuja sola, se durmió y cuando despertó y lo vio todo plano preguntó asustada: "¿Dónde estamos?" En Castilla, respondieron sus acompañantes. "Ay, Dios mío, Castilla, Castilla, ¡el fin del mundo!"

Leo en El Diario Montañés de hace un par de días lo siguiente: "Para ello [para la construcción colectiva de una nueva Cantabria, sic] durante cuarenta días hemos querido [Cantabria Abora] simbolizar nuestra particular travesía por el desierto recorriendo barrios y pueblos de Cantabria transmitiendo un único mensaje: Una nueva Cantabria es posible".

¿Travesía por el desierto? ¿En Cantabria? ¿Es Cantabria un desierto? Según. Para mí, no.

martes, 23 de diciembre de 2014

Dr. Ernesto Gonzalvo

Me da un compañero un ejemplar un poco atacado de El Cantábrico con un amplio reportaje dedicado a la visita que hace la reina Victoria Eugenia y las infantas a la Casa de Salud Valdecilla en el año treinta. Pero lo que llama mi atención es un anuncio al que he hecho una foto que pongo a continuación:


Se trata del Dr. Ernesto Gonzalvo, Gerente del hospital desde que triunfó el Frente Popular hasta que retornó el Dr. Wenceslao López Albo en septiembre de 1936 de Bilbao. Nada sabemos de este doctor. Fue asesinado en 1937. En la galería de retratos del hospital no está el suyo. Hubo que esperar a los estertores de la Dictadura para que se pintaran los de los doctores López Albo y Díaz Caneja. Pero nadie se acordó del Dr. Ernesto Gonzalbo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Iconografía obrera santanderina de primera generación, arquitectura efímera, Barandiarán y el Magdaleniense, piedras míticas y el Ateneo de Santander como pacificador de pueblos

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Número de La Voz Montañesa dedicado al incipiente republicanismo cántabro, a la venta aquí .

Huelga minera de 1906, aquí. Más aquí.

Retal de huelga de 1916, aquí. Más sobre la protesta de 1916, aquí.

Retal de la huelga general de 1920 en Santander, a la venta aquí. Más aquí.

Huelga en el puerto, año 1931, aquí.

Huelga de lecheros en el 34, aquí.

Sería genial que alguien se ocupara de dar forma a un archivo iconográfico del movimiento obrero en Cantabria.

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Cuando un par de entradas más atrás hablaba de arquitectura efímera santanderina me refería a esto, esto, esto o a esto.

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Aquí hacía una vaga referencia a un toro rojo legendario que habita en una cueva del sur de Francia y lo relacionaba entonces con las pinturas rupestres del Magdaleniense. Pongo a continuación un fragmento de Mitología vasca, de Barandiarán:

"En la mitología vasca tienen particular importancia diversos genios que adoptan figuras de animales, principalmente de caballo, de toro (zezengorri), de vaquilla roja (beigorri), de carnero, de oveja, de macho cabrío, de cabra, de puerco y de perro. Habitan generalmente en los antros y su función se limita a ser guardianas de tales lugares.

No permiten que ninguna persona penetre en su habitación. En ciertos casos secuestran a jóvenes que han sido objeto de alguna maldición y las retienen como cautivas en su morada subterránea.

(...)

No será ocioso recodar que las mismas figuras que la mitología vasca sitúa en las cavernas aparecen pintadas y grabadas por los hombres de la época Magdaleniense y anteriores en las paredes de algunas cuevas de nuestro país".

Y más: "Irelu: genio o nume que aparece en figura de animal, generalmente de noche, a veces en forma de una mujer o de un niño. Vive en las cavernas del país, retirado con sus familiares en lo más profundo de los antros. Muchas veces vieron los viejos pastores las huellas de sus pies en el vestíbulo de la cueva de Armontaitz (Atáun), a donde salían de noche los Irelus. También oyeron el eco de sus canciones que del fondo de la cueva de Malkorburu y de la sima de Ubedi llegaba hasta el exterior del antro".

Añade: "En la literatura oral del pueblo vasco se alude frecuentemente a genios que habitan en los antros. El de la sima de Obantzun (Berástegui) aparece en el siguiente relato: en un caserío de Berástegui, llamado Etsoinberri, el criado y la criada del mismo tenían la costumbre de retirar al establo, al anochecer, una yegua que enviaban diariamente a pacer a la montaña. Quien primero la encontraba volvía montado sobre ella. Un día en que la criada fue la primera en verla, dijo al criado: he ahí nuestra yegua negra, y corrió a acariciarla y luego montó sobre ella. Al momento la yegua se dirigió a la sima de Obantzun y se introdujo en la misma con su jinete. El criado se acercó al borde del abismo, mas no vio nada. Decía para sí: ¿qué yegua habrá sido esa? Volvía a casa aterrorizado, cuando halló en una hondonada a su yegua, la verdadera yegua de Etsoinberri. Mucho tiempo pasó desde que desapareció la criada. Ninguna noticia se tuvo de ella hasta que un día aparecieron en la fuente de Iturran su sortija y sus pendientes."

Barandiarán toma leyendas dispersas y las sistematiza, dotándolas de cuerpo, de sustrato. A nosotros nos falta. No sé si eso es bueno o malo. Pero al margen de su signo, el crear contextos es, para todo, básico.

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En Sara y en Liguinaga, dice Barandiarán, es costumbre colocar cantos en las copas de los árboles para que den frutos. Relaciona el autor esta costumbre con otras muchas que implican piedras.

Son conocidas las piedras propiciatorias gallegas. Para saber más sobre ellas, aquí. Yo he visto piedras fertilizantes, pero no en Galicia, sino en los acantilados de Asilah, en Marruecos. En Cantabria tenemos, que ahora recuerde, un carro con sus propietarios hechos piedra (lo recoge Cubría), una roca que se abrió en la bahía para que pasara una barca de piedra, las piedras que le faltan al acueducto de Segovia desperdigadas por Los Cantos de la Borrica, que se le cayeron al diablo, el mismo que el del puente de Cueto, o Joráu, y una piedra movediza también en Sejos. Son los últimos destellos de una pléyade de creencias en torno a las piedras que ya no sabemos interpretar. Por ejemplo, hace años se descubrió un hacha pulimentada del Neolítico en un pueblo lebaniego en un contexto extraño y no se supo explicar, cuando es probable que se tratara de una piedra del rayo. Traté sobre estas piedras aquí. Tienen incluso página en wiki, aquí. Se trata de una tradición prácticamente extinta entre nosotros. Una pena. Una pena, me refiero, a que ni siquiera la recordemos, no que hayamos dejado de creer en ella, claro.

Yo mismo he visto en Cabuérniga piedras en ramas de árboles. Y no sé si quedaron allí, en las ramas, de alguna estiba de críos o como últimos testigos de alguna creencia extinta.

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El Presidente del Ateneo de Santander dice que no da cancha a Cantabria No Se Vende para evitar conflictos. La identificación que hace la derecha entre su negocio y la normalidad es total. Y da miedo.

Matasellos de logia masónica santanderina

Libro con matasellos de logia masónica santanderina:



Fernando, ¿podrías ayudarme a identificar la logia? Gracias.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Patrimonio documental cántabro expoliado, de rebajas

Aquí y aquí árboles genealógicos con sellos del Archivo Diocesano de Santillana del Mar a la venta. Expolio puro y duro.

No estamos solos, inauguración papal (el súper puerto de Laredu tampoco existe), caseríos y suabos, y tres proyectos digitales vascos envidiables

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"En cuantas muramos nós, morrerá l´idioma", artículu publicáu jaz dellos meses n´El País, acá.

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INAUGURACIÓN NUEVO PUERTO DEPORTIVO

LUGAR: MARINA SECA

HORA: A PARTIR 11,30 HORAS

Inauguración del nuevo puerto pesquero-deportivo de Laredo. Desde las 11,00 horas, gran fiesta. Pasacalles, cohetes, acto protocolario, sardinada, hinchables y espectáculo pirotécnico. Se podrá acceder al puerto, a partir de las 11,30 horas. Apertura del espigón norte entorno a las 13,15 horas. Presidirán los actos, el Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y el alcalde de Laredo, Santos Fernández Revolvo.

SÁBADO, 26.-

11,00 HORAS.- COHETES Y PASACALLES

11,30 HORAS.- CONCENTRACIÓN DE PEÑAS, GRUPOS EN LA ROTONDA DE ACCESO

11,45 HORAS.- PASACALLES POR EL PUERTO HASTA LA MARINA SECA

12,00 HORAS.- INAUGURACIÓN. MARINA SECA

LAS PANCHONERAS CANTAN LA SALVE MARINERA

DISCURSOS Y PROYECCIÓN DE VÍDEO

HIMNO DE CANTABRIA FINALIZA EL ACTO

13,15 HORAS.- APERTURA DEL ESPIGÓN NORTE

13,30 HORAS.- SARDINADA

21,00 HORAS.- ESPECTÁCULO PIROTÉCNICO

Y ADEMÁS, HINCHABLES Y SALIDAS EN EL CANTABRIA INFINITA (APUNTARSE EN LA CASA DE CULTURA)


Sin comentarios.

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En la entrada que dedica la wiki al baserri o caserío vasco se dice lo siguiente: "Estos nuevos edificios [los caseríos más antiguos son del s. XV, como las cabañas pasiegas] se construyen basándose en la tecnología de armar en roble de los maestros suabos del sur de Alemania, de tal forma que la estructura de madera es autoportante no recayendo sobre los muros la responsabilidad de mantener el edificio en pié". Sabemos que la casa montañesa se asienta sobre la misma lógica, conocida como el cuadru. ¿También suabos en Cabuérniga? Yo apostaría antes por una influencia de la arquitectura defensiva medieval, en particular de las torres, también de lógica autoportante, o de una técnica más antigua aún, técnica que podría compartir la arquitectura vasca previa a la aparición de los caseríos y sobre la que éstos podrían haberse levantado, al margen de que los suabos hicieran aparición por allí o no.

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Guipúzcoa se ha calzado las botas de siete leguas y está dando pasos de gigante en la senda de la digitalización y divulgación de su patrimonio cultural. Cada vez más cerca de Europa, ellos. Un proyecto interesante es Álbum SIGLO XIX, aquí, una web cultural con aprox. 4.000 ilustraciones de tema vasco pertenecientes a los fondos de la Diputación Foral de Guipúzcoa. La web persigue proporcionar "acceso cómodo y ágil" (la clave del éxito está en la sencillez) a la iconografía sobre el País Vasco de ese periodo. Ejemplo de búsqueda: caseríos, aquí.

¿Os imagináis, no sé, algo parecido en Cantabria (ya sé que es imaginar mucho, pero haced el esfuerzo) y que pudiéramos buscar, por ejemplo, iconografía relacionada con vestimenta o con pastoreo o con arquitectura efímera (esos arcos como florestas que se levantaban cuando venía de visita alguna autoridad) o con arquitectura tradicional...? Europa nos queda muy lejos.

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Relacionado con el punto anterior, este otro proyecto, BADATOR, también vasco, es ya ciencia ficción para nosotros.

Y de éste, MINTZOLA, mejor no digo nada, que me remonto.

martes, 16 de diciembre de 2014

Nuevas jarramientas del blog y agradecimientos

Gracias a Rafael Pérez Llano polas jarramientas de gestión que ha enjaretáu pal blog: rées socialis, suscriición, buscaor y declaración de licencia creative commons. Abora´l cajigal es más ajayaízu.

domingo, 14 de diciembre de 2014

De emigrantes retornados que duermen en los balcones, verbo tornar, solanas y solainas montañesas y gallegas que no son lo mismo que balcones, patines, el éxitus y las abejas, la luz y los espejos

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Leo en A casa, de Xaquín Lorenzo, lo siguiente: "A última solución [o corredor] deu lugar ó nacemento dun elemento novo na casa, de importación ultramarina. A fins do século XIX e comenzos do XX, en que tan intensa foi a emigración dos nosos campesiños ás Américas, os que tornaban de alá atopábanse mal a xeito ó teren que habitar en demasiada intimidade co resto da familia. Procuraron una solución e atopárona facendo construir no extremo do corredor, por medio duns tabiques de táboas, e por veces de ladrillo, una dependencia para pasaren a noite, dependencia que recibiu o nome xeral de alcoba".

Recupero a continuación foto puesta muchas entradas más atrás (podéis buscar San Pedro y aparece en su contexto original) de cuartu del correor en San Pedro, Carmona. Lo que en gallego sería una alcoba.


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En montañés el verbo tornar tiene una acepción parecida a la primera del gallego: "facer que algo ou alguén (...) se desvíe do camino que leva". Por ejemplo un socallu sirve para tornar el viento.

Me recuerda al verbo tichar: hacer retroceder a la pareja de bueyes y, por extensión, recular.

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En el libro sobre arquitectura doméstica tradicional gallega que he citado en el primer punto se explica la diferencia que hay entre solaina y corredor y cómo éste nace, en opinión del autor, del patín ("pequena terraza en que remata a escaleira exterior dunha casa, e que dá acceso ao sobrado ou á vivenda", según el diccionario de la Real Academia Galega, por cierto, bastante malo).

En La Montaña solana y correor (Nansa y cuenca alta del Saja) o balcón (cuenca media del Saja) tampoco son lo mismo, como en Galicia. Lo que está por ver es que el correor o balcón derive de la escalera exterior, como defiende el autor gallego. Las escaleras exteriores abundan en la cuenca alta del Nansa. Aquí puse fotos de una escalera exterior de madera de Tudanca y aquí otras de una escalera exterior de Garabandal. Son escaleras, estas dos, de enorme interés... y ambas en estado ruinoso. No conozco otras tan antiguas en toda la comarca Saja-Nansa.

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Escribe Julio Caro Baroja en Ser o no ser vasco lo siguiente: "Cuando el amo de la casa moría se comunicaba la muerte a los animales domésticos, sobre todo a las abejas, para que hicieran cera." Es un texto en origen de los sesenta.

Creo que es en Leyendas del Valle de Soba en la Montaña de Santander recogidas de la tradición oral y puestas en romance de Castilla por Miguel Angel Sáiz Antomil, de los años cincuenta, que se hace referencia a lo mismo: cuando moría alguien de la familia se le comunicaba a las abejas.

¿Sustrato común?

Las lechuzas avisan cuando alguien va a morir. Si además aúlla un perro, no hay duda. Quedamos a la espera. Cuando muere al que le ha tocado, que hasta la fecha no hemos sido nosotros, se lo decimos a las abejas y a continuación ponemos una esquela con foto en El Diario Montañés. El protocolo es el protocolo. O en el Alerta. El protocolo no es tan rígido.

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A alguien le va a tocar un día estudiar la luz natural en la casa montañesa: la que entra al soberáu por la tronera aguantando la respiración, la que invade el correor o balcón, la que descansa en el poyu, la luz hogareña de los cuarterones, la que caldea la sala y se escurre por el carreju, la laboriosa del portal, la luz anfitriona del patiu o estragal, la resuelta luz del ventanu de la escalera...

A alguien le va a tocar estudiar los espejos en la casa montañesa: sabemos que solía haber uno de pequeño tamaño en uno de los postes del balcón y que solía emplearlo el hombre para afeitarse. ¿Había otros espejos dentro? ¿Dónde? ¿Cómo eran? ¿Qué uso se les daba?

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Arriba

Como sabéis, Saltos del Nansa no solo es el salto, sino también un canal que recorre todo el valle captando de manera ilegal hasta el último hilillo de agua que corre por el monte. O incluso que no corre. Capta hasta las aguas de las turberas.

Este canal es masculino para los montañeses. El femenino se reserva para las canales naturales, las del monte. Sabido es que el femenino se aplica a lo comparativamente mejor (p.e. ventana vs. ventanu o botella vs. botellu). Los paisanos perciben el canal como una amenaza. Y con razón. Lo es.

Hace años quedé con un grupo de ganaderos de Cosío. Me llevaron a un paraje donde se veía bien a las claras cómo el canal chupaba un regato que bajaba por una canal. El canal tenía un agujero por donde entraba el agua, sencillamente. En el paraje también quedaban los restos de un barracón de presos (republicanos, claro). El salto, el canal son obras hechas por esclavos del franquismo.

Es alucinante que todavía se consienta que este canal robe el agua de todos para beneficio de una multinacional que para más señas está vinculada al Banco Santander. Por algo es que este banco se esfuerza en montar conciertos de órgano barroco en las iglesias del valle. O se esforzaba, porque ahora con el Centro Botín todo se acabó. De hecho, se acabó hasta el propio Centro Botín, me parece.

Recuerdo que aquel día en Cosío volvimos a los coches a la hora de comer. Los habíamos dejado aparcados en una pista. Yo cogí mi bocadillo y me senté en el suelo para comerlo. Todos me miraron fatal, como diciendo: "pero este imbécil, qué coño hace". Me levanté. Comimos todos de pie. Me he acordado de esta anécdota viendo una fotografía del 15M en la Plaza Porticada de Santander: todos sentaditos. ¡De pie, cojones! ¡Ahora o nunca!

martes, 9 de diciembre de 2014

La lengua, espejo del alma

En montañés la lluvia es agua / augua y el viento aire / airi. Lluvia no se emplea y vientu es el vacío que tiene algo dentro, vacío que puede desaparecer bien porque se ocupe o bien porque desaparezca lo que contiene el vacío y por consiguiente también el vacío, como el vientu de un vasu vinu, por ejemplo, o el vientu de un quesu, que si se come desaparece.

Parece como si el castellano hubiera optado por procesar el agua, convirtiéndola en lluvia, y el aire, convirtiéndolo en viento, y el montañés no. En montañés hemos preferido quedarnos con el agua y el aire, es decir, con el componente primario de la lluvia y del viento.

Si utilizamos como referencia los binomios ver (acto fisiológico) / mirar (acto cultural) y oír (fisiológico) / escuchar (cultural), es como si el castellano se hubiera quedado con la parte cultural, lluvia y viento, y el montañés con la natural, agua y aire.

jueves, 4 de diciembre de 2014

El origen de la arquitectura, Cueto


Restos de refugio en Cueto.

Foto de detalle:


La lógica de esta estructura es la primera. No digo que esta estructura sea la primera, sino que su lógica lo es. No hay nada anterior.

Esta estructura está integrada en otra mayor de la que pongo a continuación foto de interior (está un poco retocada para que se aprecie bien lo de dentro):


Foto de exterior mirando a oeste:


Foto mirando a norte (cara sur del refugio):


Foto mirando a sur (cara norte del refugio):


Foto de lejos, mirando a noreste:


Este tipo de refugios de Cueto que aprovechan castros creo que son en realidad lo que en Cabuérniga se llaman socallos: refugios frente al viento. Cuando estos refugios se asocian a higueras, asociación antrópica por mucho que las higueras se den bien en este terreno, ya no me atrevería a decir lo que son, si socallos (contra el viento) o asubiaeros (contra el agua). Pero el de la foto diría que sí es un socallu, en dialecto cabuérnigo. En cuetano no sé cómo se dirá.

Pongo a continuación foto de la cara norte de otro refugio vecino del que ya traté aquí. Es una foto que estaba pendiente.


Lo dicho, no sé si en este caso estamos ante un socallu o ante un asubiaeru.

Las siguientes fotos, las últimas, son de la cara norte de otro refugio situado en las inmediaciones de los otros dos. El vecino ha convertido la finca o viña en huerta y guarda los aperos en el refugio. La huerta está envuelta en redes.



Suelo referirme a este espacio como a la mies de Cueto. Pero estos refugios, caso de ser ganaderos, contradicen la lógica original de las mieses. ¿Ante qué nos encontramos? ¿Un espacio agroganadero? ¿Un espacio ganadero reconvertido en agrícola? ¿Uno agrícola con incursiones ganaderas? ¿El componente agrícola se ciñe al cereal, sea panizo, maíz o lo que sea, como corresponde a la lógica de la mies (incluso etimológicamente)? ¿Y las viñas? Sería genial aclarar términos para poder defender este espacio como lo que es ante la especulación urbanística (¿o cabría decir política?) y que la propuesta ciudadana se ajuste a la realidad lo máximo posible.

Son refugios fáciles de encontrar, creo, pero si hay algún fotógrafo profesional interesado en hacer fotos a estos refugios, cualquiera que sea el destino final de las fotos, y no quiere andar dando vueltas por la mies, por favor, que se ponga en contacto conmigo y yo le acompaño a cambio de nada (bueno, quizá unas rabitas en La Nuncia).

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Loberas, colmeneros, turberas y trampas para lobos, las obras del Centro Botín y la prensa local, los joos en la toponimia lebaniega y cabuérniga, familia léxica asociada a combustión y más sobre jaguares y políticos

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En gallego albariza es lobera. Pueden ser de tres tipos: (1) pozo excavado en el suelo y asentado con piedra, cubierto por ramaje; (2) cercado de piedra con un animal dentro como cebo; (3) y el chorcu o calleju, el más complejo, compuesto por altos muros de piedra en seco convergentes, a modo de embudo, que terminan en un foso. No sé si conocéis alguno. El que hay a un paso de Selores, en Valfría, es del tercer tipo. Ya traté sobre él aquí. Tenéis una ruta con foto de la trampa aquí. Es la única foto que he podido encontrar. Es incomprensible que no se explote turísticamente. La famosa tonada que dice "de Polaciones no fíes porque engañaron al lobu en el corral de Lombraña" hace referencia a una de estas trampas. Hay muchos más chorcos en nuestros montes de los que creemos. En Monte Corona, por ejemplo, a un paso de Cabezón de la Sal, tengo noticias de otro. La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Urbanismo debería abordar la elaboración de un catálogo de antiguas trampas para lobos en Cantabria sin demora. Es un recurso que podría dar mucho de sí.

Albariza en montañés significa "turbera". Es palabra que he escuchado yo mismo en Cosío. Antiguas turberas son L´Albiricia de Santander (nada que ver con las "albricias" cursis del más cursi Gerardo Diego) y el barrio de L´Albariza en Lamiña. Seguro que hay muchos más topónimos relacionados.

¿Por qué en gallego albariza es "lobera" y en montañés "turbera"? ¿Quizá porque al lobo se le cazaba en tiempos haciendo uso de turberas y otros terrenos pantanosos? ¿Porque las loberas del tipo uno se levantaban en torno a turberas para que el lobo no escapara?

Pero no termina ahí la cosa: la albariza en gallego también designa a los recintos cerrados donde se ubican las colmenas. Para estos colmeneros se emplea albariza a la par que abellariza, donde ya se adivina la influencia de la abella, la abeja.

En Cantabria no sé qué nombre reciben estos colmeneros. Sé que existen, incluso he visto un par de ellos, pero no sé cómo se les llama. Pegado a la ermita de San Frutosu, en Lamiña, hay uno muy antiguo, en la actualidad ocupado por un pinar, que los vecinos conocen por Las Colmenas.

De las turberas a las trampas de lobos y de aquí a los colmeneros. ¿Cómo ha terminado albariza codeándose con las abejas? Probablemente porque estos colmeneros se parecen a los chorcos, en concreto a los del primer tipo, pero a pequeña escala. En el museo del Pueblo Gallego de Santiago de Compostela describen las albarizas para abejas o abellarizas del siguiente modo: "recinto de planta circular, ovalada ou rectangular, orientado ao nacente ou ao mediodía e que aproveita a ladeira ou dotado dun escalonamento interior que permite un meirande soallamento. Os muros teñen de dous a tres metros de altura e son de cachotería de lousas de xisto cun capiado superior en lousas de maior tamaño para evitar a entrada dos animais".

La conclusión a todo esto es que todo el norte peninsular tiene un mismo basamento.

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[Texto eliminado por perder interés: el tiempo no pasa en balde para nada ni nadie].

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En el libro Paseantes, viaxeros, paixaxes editado por la Xunta hay un capítulo muy interesante titulado "Os nomes do país: As paixaxes dos Picos de Europa e a toponimia" de Gonzalo Barrena, uno de los responsables de la Escuela de Pastores de Picos de Europa. Para una muestra del nivel de este proyecto pastoril, por favor, clicad aquí (admirable).

Todos sabemos que en Picos los joos (singular jóu) son dolinas cársticas. En Ucieda hay un Jóu la Colláa que yo y muchos como yo identificábamos como el jóu más oriental conocido. Ya traté sobre este tema aquí y aquí.

En Picos hay dos topónimos, Joulagua y Jultayu, que han sido tradicionalmente asociados a joos, pero Gonzalo Barrena dice que no, que en realidad son topónimos que significan "junto al agua" el primero y "junto al tajo" el segundo. Es probable que tenga razón. De ser así, Jóu la Colláa significaría "junto a la collada", no "el hoyo de la collada". Realmente es una braña con su correspondiente chozu de pastor que está en una hondonada situada a los pies de un pequeño alto, por lo que, físicamente, el topónimo se podría explicar de las dos maneras. Yo opto por la opción de Gonzalo Barrena.

En Cabuérniga la toponimia evidencia otra forma de indicar la proximidad a un sitio: /cu-/. Así, por ejemplo, Culapeña, barrio de Sopeña, "junto a la peña". La peña referida es el actual monte conocido como La Cruz. Que La Cruz de Cabuérniga haya sido antiguamente conocida como La Peña se va haciendo cada vez más evidente.

(4)

Al hilo del último poemario de Marcos Díez Manrique, titulado Combustión, me ha venido a la cabeza que las bustas (por ejemplo Bustiriguáu, cerca de Cabezón de la Sal, forma tradicional de Bustablado) podrían proceder etimológicamente de un hipotético *COMBUSTUM que también explicaría las formas castellanas "busto", "combustible" o la propia "combustión". Para entrar en detalles, aquí.

Las bustas podrían interpretarse como prados obtenidos por la técnica de quema y desbroce. Me gustaría saber si en montañés busta sigue significando algo y si es así, el qué.

Otra palabra dentro de este campo semántico que sorprende es "busto". ¿Quizá del latín BUSTUM, "lugar donde se quema al difunto"? El "busto" sería, siguiendo este argumento, lo último en arder, o lo primero, no lo sé, pero algo pasaría con los "bustos", algo llamativo, cuando han tomado el nombre del lugar donde se quemaban los cadáveres.

Por último, tengo entendido que en Campoo hay un tipo de espantapájaros muy curioso que se compone de una tablilla atada a una cuerda fina que está atada por el otro extremo a un palo hincado en tierra, en el sembrado. Con el viento, la tablilla se agita, asustando a los pájaros. A este espantapájaros se le llama en Campoo busta. Imagino que la tabilla sea antropomorfa, pero no lo he podido confirmar.

(5)

Aquí Raúl Gil, antiguo cargo del PSOE en Cantabria, avanza el contenido de su próximo libro dedicado a sus años en política. Menciona el caso del jaguar de Ángel Agudo, ex consejero de economía y ex dirigente comunista cántabro. Yo lo traté aquí, aquí y un caso parecido aquí. Prestad atención a los comentarios de la primera entrada. Un socialista de pro justificaba el jaguar de Agudo recurriendo al mantra del socialismo cántabro: "lo que queremos es que todos podáis ser ricos" (sic)... como nosotros, les falta añadir, o nosotros primero, o nosotros somos ricos y vosotros no porque nosotros somos mejores... en fin, visto está con qué clase de gente tratamos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Joracos los andamios, dejuntos encesos, barcas de piedra y pan, mapas en puertas y dellas línias imaginarias

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Aquí apunté lo que son los joracos los andamios: esos agujeros alineados en muchas paredes, por dentro o por fuera o por ambos lados. Son así llamados al menos en Cabuérniga.

Pongo a continuación fotos de maqueta de un andamio tradicional gallego. Se percibe perfectamente la lógica de estos elementos.



No sé si en Cantabria la lógica es la misma. A mí me la explicaron una vez en Carmona y me pareció entender otra cosa. Lo que yo entendí es que los agujeros o joracos se dejaban a la altura de los hombros, por pares, que se mentían en ellos trencas que apoyaban en jorcáos y que sobre esta estructura básica se colocaban tablas para subirse a ellas y armar las hileras superiores. Cuando estas hileras alcanzaban la altura de los hombros, se volvían a dejar agujeros en los que meter nuevas trencas apoyadas en jorcáos más altos y así sucesivamente. Las trencas creo que no es necesario que pasen de lado a lado, al contrario de como se aprecia en la maqueta.

Lo cierto es que tuve en mis manos la fotografía del andamio del hospitalillo de La Viesca, en Torrelavega, y sí me parece recordar que era como aparece en la maqueta gallega. Era una foto impresionante, con los postes subiendo al cielo. Creo que eran de eucalipto. Ángel, sería estupendo que localizaras esa foto para enviármela y ponerla en el blog.

Aprovecho para sugerir escribir "pared" > parée y "paredes" > parées.

(2)

Aquí expliqué que en casa de los antepasados santanderinos de Raquel, en San Simón, calle de pescadores, se ponía en la noche de todos los santos (nochi los dejuntos o todolosantos) un barreño con aceite y flotando un papilucu con una mecha encesa por cada difunto de la familia. Me preguntaba entonces si sería una práctica común a otras latitudes.

Pongo a continuación foto hecha en el Museo del Pueblo Gallego:



El texto que acompaña el montaje dice: "Na noite de Defuntos é costume pór un recipiente con aceite e con lampadiñas acesas, tantas como defuntos se queira honrar."

(3)

Dice la leyenda que las cabezas de los santos patronos de Santander llegaron a bordo de una barca de piedra.

Esta barca arribó en La Horadada. Este topónimo procede del castellano, a diferencia de Puente Joráo de Cueto, de la misma familia, también conocido como Puente del Diablo, que es de lógica cántabra. La Horadada se abrió sola para que pasara la barca. El año del 250 aniversario de la ciudad, una galerna la tiró. Mal fario.

Las cabezas se conservan en plata en la catedral. La barca decía Pereda que estaba en una cueva abierta bajo la catedral y que si te arrimabas oías gritos espantosos. Esta cueva desapareció con la reconstrucción tras el incendio de los años cuarenta.

El apóstol Santiago dicen que también llegó a Galicia, concretamente a San Andrés de Teixido, a bordo de una barca de piedra. Es una leyenda común a toda la Fachada Atlántica, la de las barcas de piedra.

En mi opinión, no es que las barcas fueran de piedra, es que eran barcas con el ancla de piedra. En Galicia se conserva un tipo de barca que pasa por ser la más antigua de toda la costa norte: la gamela. Se trata de una embarcación de pequeño tamaño. La más característica al parecer es la de A Guarda (Pontevedra), "de proa a popa cadrada e fondo chato, polo que leva un gran temón de case 2 m de alto que facilita o seu goberno. Mide de 3 a 4 m de eslora, sobre 1,50 de manga e 0,70 de puntal. Nun primeiro momento era impulsada a remo. Posteriormente empregouse a vela e hoxe en día móvese con motor fóra borda". En estas barcas o gamelas se emplean anclas de piedra.

Pongo fotos:




Son conocidas las figuras de pan de San Andrés de Teixido, donde va de muerto quien no fue de vivo. Están estereotipadas. Uno de los tipos es la barca en la que arribó el apóstol a Galicia.

Pongo foto:


Es nuestra barca de piedra, hecha pan.

(4)

Raquel y yo llevamos tiempo buscando grabados en puertas antiguas. Estamos encontrando de todo. Lo que más nos interesa son las figuras geométricas. La idea que tenemos a futuro es trasladar estos grabados a soportes actuales. Hasta ahora pensábamos que estas figuras geométricas no tenían un sentido especial, pero ahora, tras una breve visita al museo del pueblo gallego, lo dudamos.

Leemos: "As faces exteriores das portas das casas, das paelas e dos muíños son o soporte privilexiado das prácticas populares de escritura. Entre os signos pintados, gravados con fume ou incisos coa punta da navalla, distínguense arados, sinaturas (nomes e iniciais), slogans, representacións catastrais abstractas como as leiriñas (reticulados), marcas de propiedades ou tamén elementos e conxuntos cruciformes, antropomórficos, xeométricos ou figurativos."

Pongo foto de puerta exterior de la sacristía de la capilla de San Pedro Fiz, en Pontenova, Lugo.


Pongo ahora detalle de dibujo geométrico.


Según lo leído anteriormente, estos dibujos, de los que Raquel y yo tenemos recogidos varios (además de rosas hexapétalas, cuentas, perfiles de persona, firmas, iniciales, cruces, marcos, vacas, caballos, etc.), podrían representar propiedades. Qué interesante. No sé si todo esto se podría relacionar de alguna manera, en una especie de ejercicio de etnoarqueología de las ideas, con las pinturas de algunas cuevas prehistóricas, como por ejemplo la de Las Cuevas, aquí. El parecido es evidente, aunque la relación imagino que nula.

(5)

Así como a día de hoy estamos envueltos en ondas electromagnéticas (los móviles, los microondas, etc.) en el pasado nuestros abuelos lo estaban en líneas imaginarias: las de las jazas en la mies (para parcelas con propietario fijo), las de las suertes o brañas en los praos conceju (sujetas a reparto anual), etc. En las mieses estas líneas imaginarias venían marcadas por jisos de piedra. Con el impacto de la ganadería extensiva las mieses se han visto invadidas de muros, que no por ser de piedra en seco tenemos que creer que son antiguos (¿cien, ciento cincuenta años?). Encastrados en estos muros es fácil percibir los antiguos jisos: están hincados en el suelo, levantan en vertical..., en fin, al ser de lógica en origen agrícola los jisos de las mieses rompen la actual lógica de los morios ganaderos y es por eso que son tan reconocibles.

En Galicia, al parecer, estas líneas imaginarias, no sé cuales, si las de parcelas con propietario fijo o las sujetas a suertes (imagino que estas últimas), las delimitan o delimitaban con veceiras: "varas con las marcas distintivas de la casa".

Pongo fotos:



Yo sabía de los marcos del pueblo: el de Sopeña, por ejemplo, es SO. Aquí puse foto de marcu de Santibáñez.

También sabía de marcos de familia. Aquí puse foto de un marcu de una familia de Valle sin identificar.

He puesto foto incluso de una puerta con dos marcos del mismo pueblo junto con otro de una familia, aquí.

Como veis, todos están en puertas. Demostramos así en la práctica lo dicho en el anterior punto. Son marcos fundamentalmente ganaderos, lo que no quita para que también se emplearan para marcar aperos puestos a la venta en el contexto de la garáuja u otras propiedades que no tengo identificadas, aunque podría ser un trabajo bonito saber cuáles: ¿qué es necesario identificar como de tu propiedad en un contexto tradicional?

He oído que hay familias que no empleaban marcos al uso o que no solo empleaban marcos al uso, sino que también se asociaban a figuras geométricas. Me estoy refiriendo en concreto a una familia de San Pedro, en Cabuérniga, que se identificaba con una esvástica mucho antes de la existencia del nazismo. Tengo entendido que incluso hay plátanos en la carretera a la altura de este barrio donde todavía hoy se perciben estas esvásticas patrimoniales grabadas hace décadas a navaja. Yo mismo tengo fotos de colodras de esta familia, colodras con esvásticas bastante anteriores a la IIª Guerra Mundial, pero que no voy a poner en el blog porque me comprometí a no hacerlo. Como último apunte al respecto, decir que un vecino reconocía en estas esvásticas patrimoniales, flores, en concreto flores tipo ayalga asturiana. Interesante.

Todo lo anterior me hace pensar: ¿la asociación entre familias y figuras geométricas habrá sido común entre nosotros, como parece serlo o haberlo sido entre gallegos? Caso de ser así, ¿en qué contextos se emplearían estos códigos geométricos? ¿Qué relación podrían tener estos códigos con las figuras que conservamos en abarcas, palos pintos y colodras (por orden de fijación normativa: de más a menos, es decir, de lo plenamente codificado a lo más libre)? Todo son interrogantes. En todo caso, para valorar lo que tenemos no hace falta más que lo que tenemos, no hace falta ningún descubrimiento deslumbrante que llame nuestra atención. Debería bastar con lo que hay.

La Vijanera en Europa, la palabra moriu, viñas en Cueto, el campo de golf y falta de ortografía garrafal en un cartel de Santander

(1)

Me alegro de que los museos europeos dedicados a las mascaradas de invierno comiencen a incluir en sus fondos trajes de La Vijanera. Para más información, aquí. Sobre el principal museo europeo dedicado a este tema ya di noticia aquí. Hay que estar listos para cuando la UNESCO declare a las mascaradas o carnavales de invierno Patrimonio de la Humanidad, que llegará.

(2)

Me dice una amiga que en Cueto no reconocen como propia la palabra moriu, muro de piedra en seco. En concreto, no la reconoce un vecino erudito, que es al que ella ha preguntado. Algo parecido me ha pasado a mí en Cabuérniga. A cuatro vecinos que he preguntado, ninguno la reconoce como propia, ni propia ni del valle.

Ya conté aquí y aquí que una tía mía ha recogido de la memoria palabras de mi abuela materna, bastiana de nacimiento, aunque vivió su juventud en Cabuérniga y pasó la edad adulta entre Cabezón de la Sal y Santander, palabras entre las que se cuenta moriu, para la pared de piedra en seco, morenal, plural morenales, para la estructura vertical de piedra con agujeros en los que encajan las palancas de madera que cierran las fincas, e istial, plural istiales, si estas estructuras son de madera. No quiero decir que sean palabras cuetanas, aunque probablemente sí lo sean. Lo que digo es que en Cabuérniga si te dejas tampoco existen pero que yo mismo puedo certificar que son nuestras.

Pongo foto de la placa que ha puesto un vecino de Cueto en su finca, por si a alguno le da por decir que tampoco existe en Santander la hache aspirada. En todos los mapas que he consultado, pocos, porque a mí lo de los mapas no me apasiona, he visto este topónimo mal escrito.


(3)

Aquí, aquí, aquí, aquí y aquí, que recuerde, traté la producción tradicional de vino en nuestras costas.

Estuvimos hace un par de fines de semana en Cueto. Coincidimos con un vecino. Observamos que cuando se refería a las fincas empleaba la palabra viña. A preguntas nuestras nos dijo que en Cueto a las fincas las llaman efectivamente viñas y que antes todo estuvo cubierto de ellas. No creo que sea del todo cierto porque hay bastantes restos de antiguos refugios ganaderos en la zona, incluso uno de ellos, al menos, en uso actual. Insistiendo un poco más nos dijo que hay una zona en concreto, muy próxima a la costa, en una hondonada protegida a norte por altos muros de piedra en seco, donde hubo viñas hasta hace no más de una década y que incluso se pueden encontrar todavía hoy cepas por allí. Raquel sabe que en la zona del Levante se cultiva vino de la misma manera, en hondonadas.

Foto de un rincón del lugar que nos indicó el vecino, a continuación. Está hecha desde dentro de la hondonada mirando a norte:


No nos supo decir el topónimo. Es una hondonada muy amplia mirando a norte a la derecha de la cantera. Si vas por la senda del faro en dirección a La Maruca, con la iglesia de Cueto en línea recta, más o menos, esta zona queda abajo (porque es una hondonada) a la izquierda (obviamente, porque a la derecha está el mar). No encontramos cepas. Sí nos dijo que el vino que se hacía antiguamente en Cueto era "blanco" y "negro". No nos dijo que fuera malo, al contrario. Hace no mucho un par de chicos de la zona se han lanzado, aquí, a hacer vino local. Espero les vaya bien, por ellos, y que, por el bien de todos, lo que hagan lo hagan bien. Es importante que iniciativas de este tipo triunfen para que sirvan de modelo y arrastren a otros.

Los antiguos paisajes de viñedo son prioritarios para la UNESCO. No quiero decir con esto que el de Cueto deba ser declarado Patrimonio de la Humanidad, pero sí quiero remarcar su valor patrimonial. En Cantabria tenemos muchos paisajes potentes. Pero que tengamos muchos no significa que nos sobren. Eliminar este paisaje de viñedo de Cueto para construir un campo de golf que no va a utilizar nadie me parece, francamente, una majadería inaceptable.

(4)

En relación con el campo de golf que he mencionado antes, es una idea tan descabellada que a uno casi le obligan a pensar mal. ¿Cómo se le puede ocurrir a un alcalde que tiene la inmensa fortuna de conservar una mies en su ciudad, con todo el presente y futuro que pueda conllevar (una marca verde para productos santanderinos, arrimando el ascua a la sardina del capitalismo), cargársela para hacer un campo de golf ridículo? ¿Es que es lelo? No, es un ignorante, que tratándose de un político a la usanza española es igual a decir un depredador. Para alguien como él que haya verde es porque está abandonado. No ve tierra en uso, tierra productiva, sino vacío. Hasta aquí su ignorancia; ahora viene su avaricia. ¿Y cómo rellena su vacío mental? Con obras (el ladrillo ya no está de moda), que es igual a dinero, influencias, devolución de favores.

¡Cuetanos, cuetanas, atentos que vienen y traen cara de buenos amigos, pero no os fiéis, que no lo son!

(5)

Para terminar por hoy, adivinad qué falta de ortografía garrafal se ha cometido en este cartel pegado en el parking de Las Cachavas:


Efectivamente: "rampa" se escribe rampla.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Presentación libro Répública, Guerra Civil y Posguerra en Santander (1931-1948) de Fernando Obregón

Un pájaro que es en un mundo que no, de café, otro café y el oído de la cultura

(1)

Estuvimos hace un par de fines de semana en Sopeña. Aprovechando el buen tiempo me acerqué dando un paseo por la mies a la biblioteca municipal, en Valle. Cogí un libro sobre pintura mural en el prerrománico asturiano. Me senté en el vecino bar de la bolera a echarle un ojo mientras tomaba un café. El sol y el rocío hacían que todo brillara como si fuera nuevo. Se me hizo tarde. Bajé por la carretera, con prisa. Llego a casa, comemos y le propongo a Raquel coger el coche y llamar a ese vecino de Lamiña que nos dijo que había un pájaro pintado en el interior de la ermita de San Frutosu. Nos ponemos en marcha sin dilación. Encontramos al vecino en su casa, dónde si no. Subimos con él a la ermita de una tirada. El vecino tiene un juego de llaves. Abre. El pájaro está en el ábside. Tras un breve examen, confirmamos que bien pudiera tratarse de los restos de una pintura mural del prerrománico asturiano. Nada extraño, teniendo en cuenta que la pintura comparte ubicación con un sarcófago que tiene labrada la cruz procesional del antiguo Reino de Asturias. Un descubrimiento.

¿Qué es mentira del párrafo anterior?

En Cabuérniga no hay biblioteca municipal. Entonces no hay libro a disposición de los vecinos. No hay lectura, no hay aprendizaje, no hay conocimiento, no hay descubrimiento, no hay nueva información que abone nuevo conocimiento.

Yo no me tomo un café leyendo el libro que acabo de coger en la biblioteca, el libro no me despierta ninguna curiosidad, porque no lo he leído, no le transmito a Raquel ninguna curiosidad, porque no tengo ninguna, no cogemos el coche, no buscamos al vecino, no subimos con él a la ermita, no podemos abrir la puerta, no sabemos dónde está el pájaro, si en el ábside o dónde, no sabemos si el pájaro es o no es.

Lo único cierto es que el pájaro está.

(2)

Estoy sacando dinero en el cajero. Una abuela y su hija hacen cola. Llevan un carrito. La abuela le dice al niño del carrito que no hay más caramelos. Chúpalos, le dice, no los mastiques. Sale el dinero. Lo guardo. Me vuelvo. La hija está flaca. No me fijo ni en la abuela ni en el nieto.

Me estoy tomando un café en Los Girasoles como tantas otras veces mientras escribo estas líneas. Se me ha olvidado pedirlo corto de café. Está amargo.

(3)

Llega una pareja entrada en años. Él está diciendo: me alegro que por fin nos conozcamos. Sí, responde ella. Pide no oigo qué, ella, y él una coca cola. Se sientan a mi lado. Un café, ella. El refresco todavía chisporrotea. No hablan. Aguardo.

Permanecen en silencio.

(4)

Raquel ya sabéis que es madrileña. Me dijo el otro día que le llama la atención que las hojas aquí no suenen, que no crujan por la humedad, porque están tirrias. Es curioso que en montañés exista una palabra, un verbo, mejor, para el ruido que hacemos precisamente cuando caminamos entre hojas: jorrascar. Es precioso.

De las cosas nacen las palabras. Pero las cosas, ¿de dónde nacen? Raquel no advierte que aquí las hojas hagan ruido. Pero nosotros sí. ¿El ruido, esa cosa, está o no? Sí, en función de quién escuche. El ruido, entonces, está dentro, dentro del cráneo, en el mundo de las ideas. ¿Y quién las pone ahí, quién las ideas, quién, por ejemplo, la que determina qué es ruido y qué no? ¿La cultura, quizá? Vale, ¿y de dónde procede la cultura? De la relación con el entorno, de ser en lo que nos rodea. Es a los términos como se establece este diálogo con nuestro entorno a lo que llamamos cultura. La nuestra, nuestra cultura, parece tener el oído más fino que la madrileña, al menos para advertir el ruido que hacen las hojas, aunque estén tirrias.

El otro día, en Cabezón de la Sal, comenzó a llover. Pero a llover bien. Estábamos bajo un alero, refugiándonos. Había roto a llover de improviso. El alero nos cubría a medias. Una vecina estaba con nosotros. "Qué, vaya chirimiri que está cayendo", dijo Raquel, que es muy amigable. A lo que la vecina respondió: "¿Chirimiri? ¿Pero tú de dónde eres?". Al final acabaron casi de amigas. Resulta que la vecina había estado dos veces en Madrid: una que hacía mucho frío y otra que hacía mucho calor. "No sé cómo podéis vivir allí", concluyó. Pues eso, la cultura, o mejor, el foco de la cultura, que atiende a distintas razones, a distintos contextos.

(5)

Se han dado un beso. Los de antes.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Las tragedias de la mar, trova libertaria de enero de 1937

LAS TRAGEDIAS DE LA MAR
EL DÍA 14 DE ENERO DE 1937

Yo recuerdo con honda tristeza
las fatigas que suelen pasar
quienes van a pescar, en los días
en que está enfurecida la mar.

En los frágiles barcos se alejan,
sin saber si a su hogar volverán,
a buscar para sus criaturas
el sustento escaso, ¡el ansiado pan!

Y no temen al toque de alarma
ni a los buques facciosos jamás...
¡Ellos cruzan los mares bravíos
sin sentir el ansia de volverse atrás!...

Era el día catorce de enero
cuando, juntos los dos en la mar,
él pescaba en su frágil barquilla,
yo en la mía empezaba a pescar.

Yo muy pronto me fui para casa,
y él pescando siguió, sin cesar,
esos peces, tan fríos, de invierno,
¡que ni el oro podría pagar!

Próximamente a las cuatro
aquel tremendo ciclón
lanzó al seno de la mar
a Martínez y al patrón.

Y la mar embravecida
en sus entrañas sepultó
aquel nombre tan bonito,
"Si me quieres, dimeló".

Marinerillo valiente,
alegre habías nacido
y con tu rudo trabajo
en la mar, formaste un nido.

El nido donde navegas
y donde sueles pescar,
te espera constantemente,
porque te quiere ayudar.

Ayudarte en tus faenas,
que tan rudas suelen ser,
principalmente en invierno,
desde el triste amanecer.

Amanece muy temprano,
y siempre es tu lecho el mar.
¡Día y noche, noche y día,
pescando, sin descansar!

Y para ti, venturoso,
feliz el día será
si ves que tu barquichuela
de peces se llenará...
¡Muy angustioso es el día!
¡El día muy triste está!...

Con gran cantidad de pesca
el marinero vendrá...
Y ya le esperan sus hijos,
que desean trabajar,
para ayudar a su padre
cuando regrese al hogar...

¡Marinero, marinero!
Tu nombre se ha de grabar
en una losa muy grande,
porque esa losa es el mar.

Y tus hijos, angustiados,
cansados ya de esperar,
van al lado de su madre,
que no cesa de llorar...

Lloran y lloran los hijos,
porque su padre se ahogó...
¡Se lo arrebató la muerte!...
¡Qué triste he quedado yo!

Antonio Costas Sánchez, marinero. De las Juventudes Libertarias.

- El Cantábrico, 30 de enero de 1937, última página -.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El Mercado del Este, su copia, el Ensanche, la iglesia de Santa Lucía y la Plaza Pombo

El Mercado del Este se construyó en 1841. Es neoclásico. Replica en su interior la lógica ortogonal del ensanche santanderino en que se inserta. Esta lógica ortogonal es ilustrada, es decir, previa al mercado. En época ilustrada lo que había era una fuente monumental que el mercado sepultó. Apareció con las obras de reedificación del mercado de hace unos años. Dijeron que la iban a conservar, pero ha desaparecido. Quizá haya que buscarla en alguna finca privada. Era muy golosa, la fuente. También dijeron que iban a conservar la quilla de una barquía que apareció más profunda, pero lo mismo: no sabemos dónde está. Quizá porque lo que no sabemos es dónde ponerla. Carecemos de un museo marítimo a la altura de los de Bilbao o San Sebastián, lamentablemente. La quilla habrá acabado en la chimenea de la casa de la finca donde está la fuente.

Por cierto, sabemos que frente a Cañadío, que todo parece indicar era una ciénaga, como La Cañía, había una Maruca, otra. Como ya apuntamos en otra ocasión, maruca es probable se empleara en su día para identificar pequeñas ensenadas. Hay más en la costa santanderina. Fernando Gomarín tiene un pequeño trabajo publicado sobre toponimia marina muy interesante. Otro día doy su referencia, que hoy no la tengo a mano.

El ensanche, en definitiva, es una joya del urbanismo europeo. Es higienista, primera generación. El mercado, aunque no sea coetáneo, también lo es, una joya digo, porque respeta su contexto. Y no solo lo hace el mercado original. También el falso histórico que se ha levantado en lugar del original hace unos años respeta su herencia y, por ende, su entorno. Ya no es mercado, la copia tiene más de plaza cubierta, pero la lógica sigue incólume, por mucho que nos duela que haya rumores sobre el mal reparto de negocios. Y es que dicen que los bares del interior del mercado se dieron a amigos de Piñeiro. No por casualidad en la reunión que mantuvo hace escasos días su sucesor con los comerciantes que ven amenazados sus negocios por el museo, Íñigo de la Serna soltó o se le escapó que a lo mejor los bares no tendrían por qué marcharse, que quizá podrían quedarse para dar servicio a los visitantes del futuro museo. En fin. A lo que iba: el mercado original y su copia la plaza cubierta respetan su entorno; lo respetan y lo potencian, que es lo mejor.

No sé por qué algunos arquitectos fuerzan el contraste con su entorno, buscan romperlo, epatar, cuando potenciar las lógicas que subyacen en el entorno también es una forma de tomar partido, de posicionarse, de imprimir velocidad a los procesos. El mercado del s. XIX dio de sí al ensanche del siglo anterior, lo enriqueció. Siendo el ensanche una iniciativa positiva, potenciarlo fue una decisión acertada. Venir ahora con una ocurrencia, un museo que aquí no va estar cómodo, es romper la lógica del edificio y del entorno.

El mercado original y su copia no son los únicos que replican en su interior el entorno, el ensanche santanderino. También lo hace la iglesia de Santa Lucía, en Cañadío. Incluso ésta va un paso más allá: la iglesia reproduce en su interior la fisonomía concreta de la Plaza Pombo. Entrad y fijaos. El arquitecto de plaza e iglesia es el mismo. Hizo una semblanza de él Mario Crespo en uno de sus libros de personajes ilustres. La iglesia de Santa Lucía, como todas, es un dispositivo arquitectónico diseñado para la comunicación vertical (Dios está arriba) y la plaza otro para la comunicación horizontal (con nuestros vecinos). Queda preguntarse qué elementos arquitectónicos, siendo dos construcciones tan parecidas, parecidas y del mismo arquitecto, qué elementos arquitectónicos, decía, son los que marcan la diferencia. Aunque quizá aquí la fisonomía no sea determinante. Que la cúpula, que el altar no sean más que anécdotas. Quizá todo dependa de lo que tengamos cargado en la cabeza. Un vecino del Sol me contaba que Matilde Zapata, primera directora de un periódico en Cantabria y única hasta la fecha, asesinada en el 37, su marido en el 36, utilizaba la iglesia del Carmen durante los meses que le tocó vivir de guerra para dar mítines. Qué estupendo atril, el púlpito. Anécdotas. Quizá sea por esto, porque la fisonomía es atrezzo, porque son las corrientes subterráneas, las ideas, las que nos dan de beber, por las que vivimos, que la Plaza Pombo se haya convertido últimamente en escaparate de tiendas pijas, escaparate de políticos, en barra para veraneantes, en botellódromo. Porque las ideas nos las han cambiado. De plaza hemos pasado a escaparate.

Ojalá pronto tengamos la oportunidad de tomar las riendas, los ciudadanos, de revertir el proceso y volver a empezar. De hacer reset. De rematar, por qué no, la construcción del ensanche, que permanece inconcluso, aunque solo sea a nivel ideacional, mejor, sobre todo a nivel ideacional. El Siglo de las Luces no es un mal referente. Aunque con correcciones. ¿Cuáles? Que todo para y con el pueblo. Y que pueblo seamos todos.

Amores, hileras y casas llanas en Cueto, Dr. Madrazo, primera foto retocada y verbo inédito sobrachear

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Amores. Las botas son de Raquel. La palabra es de la familia de Veceru, de Santutís, al que tanto echamos de menos.

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En Cuetu también hay hileras, y muchas. La primera foto es de una casa que presenta el típico perfil de una antigua casa llana recrecida. No es que esta casa se haya construido así, con la frente alta, es que se ha añadido una segunda planta, o ampliado la existente, se ha incorporado un balcón y quizá también un desván. Probablemente sea resultado de la recepción del maíz hace tres siglos. Hay infinidad de casas con este perfil en Cabuérniga, solas o integradas en una hilera, como ésta. En Lamiña y Sopeña hemos visto antiguas casas llanas recrecidas por atrás.

La segunda foto es de una hilera de casas recrecidas, aunque no presenten el típico perfil de frente alta, todas salvo una, la que levanta menos que el resto, que es todavía llana, o eso creemos, porque no la hemos podido ver por delante. Si estuviéramos en lo cierto esta casa sería una joya.

Las dos hileras están a un paso de La Nuncia.

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En toda la Biblioteca Central de Cantabria, antiguo secadero de tabaco, solo hay un sillar: el de la foto.

Este edificio sirvió como prisión durante muchos años. Aquí estuvo el Dr. Madrazo hasta que lo sacaron para morir en su casa de Castelar, en la habitación que está justo encima de la cafetería Siboney, en el primer piso. Lo metieron porque se le hizo un homenaje en Santander el año 36 (se puede leer en la prensa de la época) y porque brindó en una comida con un cáliz (se lo pasaron y dijo que no podía rechazar el ofrecimiento de un amigo). La actual calle Santa Lucía sabéis que se estrecha un poco a la altura de San Simón. Pues bien, desde ahí en dirección a Puerto Chico la calle se llamaba del Doctor Madrazo.

Sería bonito recuperar el nombre.

Si no, siempre nos quedará el sillar.

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Mi primera foto retocada, o manipulada. Es de un morenal o poste de portilla de una finca en Cuetu. Qué bucólico y tradicional, ¿verdad?

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En Ruente, sobrachear, segar un prado en cuesta, de acceso difícil, segarlo sin orden ni concierto, como Dios da a entender. Es una palabra que recuerda Rafael Pérez Llano, cuya última entrada en su blog, aquí, es impresionante.

martes, 25 de noviembre de 2014

Sustos, Nada que decir, de Marcos, el COACAN y el Mercado del Este, el Mercado del Este y su entorno y la iglesia de Santa Lucía y la Plaza Pombo

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Pensé que no me iba a pasar más. Pero sí. He vuelto a encontrar en mí un montañesismo inconsciente: esparcer, diferente al castellano "esparcir", si bien es cierto que en montañés es preferible la forma esparder.

Me ha pasado con baza, tendal, pindio, pisondera, etc. Es algo común, imagino, a los urbanitas como yo cuyos padres han sido los últimos de la familia en nacer en un pueblo. Pero hace mucho que daba esta fase por superada. Ya veo que no.

No es exactamente lo mismo, pero todavía me acuerdo cuando, no hace mucho tiempo, caí en la cuenta de que el museo de El Prado tomaba su nombre de un prado. Para mí el prado como tal no existe, es práo, cuando voy de fino. El Prado era un nombre propio totalmente opaco para mí. Me costó ver el práu que había detrás. También es que soy un poco despistado. Me pasó algo parecido con El Escorial: "el escorial, de escoria, ¡madre mía!". La sorpresa que me llevé.

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NADA QUE DECIR

El paisaje se derrumba, está todo ahí afuera.

No necesita el mundo tu mente para ser.

Nada quiere decir
la cascada de un agua sin origen,
el corazón del ciervo,
la corteza del árbol, su raíz.

No significa nada aquello que contemplas,
nada el hombre que intenta mirarse en lo que ve.

- Marcos Díez Manrique, Combustión (Visor, 2014) -

Pongo aquí el poema que más me ha llegado para animaros a que leáis el libro entero.

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"Convertir el Mercado del Este en Museo de Prehistoria no parece una opción acertada, tanto desde el punto de vista urbanístico y arquitectónico, como del ciudadano".

Ignacio Pereda Pérez, Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria. No encuentro el enlace al artículo completo en internet. Lo publicó El Diario Montañés creo que este sábado.

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Corregido y ampliado en una entrada posterior.

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Corregido y ampliado en una entrada posterior.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Propuesta Guillermo Balbona / El Diario Montañés

El viernes estuve en la presentación del libro de Marcos Díez Manrique: Combustión. El autor estuvo acompañado por Lorenzo Oliván y por Guillermo Balbona. Lorenzo es poeta y funcionario. Guillermo es redactor jefe de El Diario Montañés. Lorenzo estuvo correcto. Habló de no tengo todavía muy claro si intimidades o confidencias. A Marcos le gustó, que es lo que importa, o eso deduzco, porque al terminar le dio un abrazo. Aunque quizá fuera de consuelo. Guillermo tiene otra altura. Sus presentaciones son muy potentes. Siguen siempre un mismo esquema: improvisa unas palabras iniciales que son la carta de ajuste del acto y a continuación lee un texto propio, de mucha calidad, con un componente crítico notable. Son intervenciones muy aplaudidas. Si se calienta y acaba echando humo, mejor: es lo que se espera de él, si me apuráis, que se enardezca y no deje títere con cabeza. Es parte de su toque personal (como el perejil de otros). Y tengo que reconocer que es un toque muy atractivo. Los jóvenes periodistas le adoran. Y el público, también.

En la presentación del viernes Guillermo lanzó una diatriba contra los que escribimos blogs anónimos. Nos llamó fascistas. Será porque soy un poco egocéntrico, o paranoico, pero me pareció que su dardo estaba dirigido si no a mí a alguien muy parecido a mí. "Por si alguien se siente aludido en la sala", dijo. Sabido es que le he mencionado en el caso del Archivo Lafuente y en alguna otra ocasión. Era inevitable.

No voy a entrar en peleítas. Lo que voy a hacer es proponer lo siguiente: Balbona, si tú me das una columna semanal en tu periódico durante al menos seis meses y me aseguras que voy a poder verter mi opinión en ella sin trabas de ningún tipo, ajustándome a una extensión pactada de antemano, la habitual, yo la firmo. No serías, así, el único en exponerte.

Si te convence mi propuesta, por favor, ponme un comentario en esta entrada y yo te devuelvo un correo, sin hacerlo público, o ponme un correo tú directamente.

A la espera.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Los matasellos de las lampisterías también eran luminosos, como los letreros, además de un ojáncano de bares, novela de la nieta de Neila, estudio sobre la Guerra Civil en Santander de Fernando Obregón, hurrias y técnicas constructivas de los caseríos vascos

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Matasellos de la Gran Lampistería Moderna de Crispín de Blas, radicada en la Plazuela del Príncipe, Santander, años veinte.

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Ojáncanu pintado a tamaño natural (lo de tamaño natural es porque tengo una imaginación muy viva) en la fachada del Bar Gas, en Vargas, Santander.

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Está a la venta aquí el libro que escribió la nieta de Neila, el que fuera responsable del aparato represor de la República en Santander. De interés. He oído que ya está a la venta la entrega dedicada a Santander de la serie de libros sobre la Guerra Civil en Cantabria del historiador Fernando Obregón Goyarrola. De interés, bis.

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Hurria, en Santander, pelea a pedradas.

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Estupenda guía sobre técnicas constructivas del baserri o caserío vasco, aquí. Un buen modelo a imitar. Fijaos que ya en la página de créditos indica que todos los libros citados a lo largo del libro y recogidos en la bibliografía se encuentran disponibles en la red de bibliotecas públicas del País Vasco. Qué envidia trabajar así. Está en euskera, pero el planteamiento del libro es perfectamente comprensible.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Hilera de casas llanas en Cabuérniga

Se me escapa el porqué pero nos suele costar apreciar lo que tenemos cerca. Este mismo fin de semana caí en la cuenta de que lo que hay enfrente de nuestra casa de Sopeña, no enfrente de la casa de la familia, sino de la nuestra, la de mis padres, es una hilera de casas llanas, o bajas en montañés, la tipología más antigua que conocemos. Remarco tipología porque estas casas son difíciles de datar. Puede que el tipo sea muy antiguo pero que éstas en concreto no tengan más de doscientos años. Me estoy curando en salud, obviamente. A nadie escapa que esta hilera de Sopeña tiene algo más de doscientos años.

Sabemos que este tipo de casa es el que precede a la irrupción de patrones clásicos que condujeron a la llamada en términos académicos "casona montañesa" pero no sabemos desde cuándo estas casas, las llanas, están con nosotros. Hay quien dice que son las primeras casas que se construyeron en piedra, que hasta el s. XV eran todas de madera, y que, al igual que en otras regiones de la Fachada Atlántica, el paso de la madera a la piedra se produjo en el s. XV o XVI, por lo que nuestras casas llanas serían de esa época. Pero es solo una suposición. Las casas llanas no poseen ningún elemento arquitectónico de tradición académica identificativo. Se distinguen distintos modelos de casa llana, eso sí, pero no los sabemos colocar en su orden ni tampoco en un calendario. No se han estudiado con rigor. Urge hacerlo.

A mí, particularmente, las hileras de casas llanas que se conservan en un estadio primitivo en Lamiña, pueblo que puede ser morfológicamente de lo más antiguo del norte de España, hileras compactas, tipo longhouse, asociadas a construcciones del antiguo Reino de Asturias, como La Juente d´Arriba, me dan mucho que pensar.

Los miñegos dicen que los monjes de un antiguo monasterio hoy desaparecido vivían en una de las hileras del pueblo, la conocida como La Roza. Efectivamente, sabemos que la actual ermita de San Frutosu se levanta aprovechando los restos de un monasterio anterior al año mil. Dentro de la ermita se conserva un sarcófago con la cruz procesional del antiguo Reino de Asturias.

¿Las casas llanas son del 1.500? Sí, pudiera ser. O del año 900, por qué no. De hecho, al s. XV solo lo avala el uso de la piedra, sin adjetivos, y que este uso en otros países se generalizó en el x. XV. Al año 900 lo avala la morfología de Lamiña, la documentación histórica, distintos paralelos arquitectónicos europeos, las leyendas locales, que se me ocurra ahora.

Puede que Lamiña nos ayude a reconocer el marco cronológico de las casas llanas. Pero casas de este tipo hay en todo el valle. Las hileras de Terán son impresionantes, por ejemplo. Incluso hay una casa llana, sin hilera, en Escobéu / Escobedo, a un paso de Santander, aquí.

Vuelvo a Sopeña:

La hilera está concretamente en el barrio de La Barcenuca, pasando el puente de Barcenillas, a la izquierda, al pie de La Cruz (monte que da nombre al pueblo: So-peña, es decir, "bajo la peña"). A la altura de este barrio había un santucu que desapareció con las obras de ampliación de la carretera en época de Hormaechea. Este santucu marcaba el límite real (invisible pero real) del pueblo. En la actualidad el cartel del pueblo está un poco más arriba, a la altura de la cantera. En el cartel oficial se dice que aquí nació Manuel Llano, aunque yo creo que en realidad lo hizo en Carmona. A la altura del barrio además del santucu había una fuente que desapareció lo mismo, con la ampliación de la carretera, aunque recientemente los vecinos la han recuperado. Da un poco de pena ver un caño de goma saliendo de la escollera que escupe un hilo de agua. Esta fuente que podemos dar por perdida recibía el nombre del barrio. A la izquierda de la carretera, en paralelo, discurre un regato. Es el Madriz, hidrónimo de una familia que daba nombre a los canales abiertos para alimentar ingenios hidráulicos (el regato que separa Colindres de Laredo se llama Madre, por ejemplo). Efectivamente, un poco más arriba hay un aserradero abandonado. Un puente "rústico", actual, de madera, se levanta para salvar el regato y acceder al barrio. Los sillares del puente antiguo están en la pared de una finca vecina. Esta finca está nada más cruzar el puente a mano derecha. Es una finca alveolar, cerrada por un muro de piedra en seco, sin divisiones internas, que corresponde a la hilera de casas llanas. Esta finca tiene dos accesos: una portilla con unos pilares para el cierre impresionantes (cuando estos pilares son de madera reciben un nombre y cuando son de piedra otro, pero no me acuerdo de ninguno de los dos) y al lado una entrada más pequeña. ¿Se tratará de una antigua llosa? La hilera está orientada a este (salida del sol). La posible llosa lo está a oeste, es decir, mirando a La Cruz. Enfrente de la hilera, nuestra casa y otra más en el espacio que yo creo pudo ser la huerta o huertas de la hilera. ¿Sería una única huerta de grandes dimensiones sin divisiones internas o estaría parcelada, una parcela por vecino (y qué entendemos por vecino en el contexto de una hilera)? A continuación, prados yo creo que ganados no hace mucho al cauce del río o a la lera. Cerca, no sé exactamente dónde, pero en el barrio, había al parecer un prado conocido como Pelambre, donde dicen los vecinos que se iba a quitar el hambre, además de por el parecido fonético por el hecho, quizá, de haber aquí muchas huertas, aunque es un topónimo que según García Arias (aquí) podría tener relación con algún tipo de procesado de pieles. Quizá el Madriz era un canal que en origen no alimentaba una serrería sino otro tipo de artilugio relacionado con el encurtido de pieles o similar.

Resumiendo tenemos carretera o antiguo caminu rial al pie del monte, con santucu y fuente, regato paralelo a la carretera, puente, posible llosa, hilera a este y quizá antigua huerta o huertas a las que suceden prados probablemente modernos, a pesar de andar por la zona un topónimo tan antiguo como Pelambre, y el río.

El juego de La Cruz (monte) + el Saja (río) y en medio un barrio es el que explica el topónimo: La Barcenuca, del latín MARGINEM, de donde "margen". Las Bárcenas son los espacios que se hallan entre un monte y un río.

Uno de los extremos de la hilera se ha levantado y la casa llana correspondiente se ha diluido. La casa de al lado funciona todavía como vivienda (o solo como vivienda, ya que la original también daba cabida a animales). Y la otra o las otras dos, que son las que completan la hilera, son hoy establos.

En el extremo sur de la hilera, el más alejado del acceso al barrio, donde la casa llana original se ha levantado y ya no se reconoce, hay un acceso a la mies de Urbina, de donde tomó el nombre figurado para el pueblo el escritor costumbrista Delfín González, padrino de Manuel Llano. Es la mies donde decía Manuel Llano que se jugaba a la cachurra, especie de hockey sobre hierba, aprovechando la derrota, en otoño. Esta mies conserva su muro de cierre perimetral. En su interior apenas se levantan otros. Hay más mieses en el pueblo. Ésta es solo una de ellas.

Una de las casas del extremo oeste presenta una ventana con una cruz labrada en el dintel. Esta talla representa para quien la sepa leer una oportunidad de oro para datar la hilera, aunque hay que tener en cuenta que en la arquitectura montañesa las piedras son emigrantes, es decir, que hoy están aquí y mañana allí o en este siglo aquí pero hace tres o cuatro allí.

En el jastial de la última casa, o en el jastial de la hilera, que lo mismo da, la del extremo norte, se abre un ventanu a la altura del cumbre. ¿Quizá un precedente, muy antiguo, de tronera? ¿Precedente, muy antiguo también, de ventana de prestigio? Ya hemos visto otras en Valle de Cabuérniga y en Sopeña (la de Lor, junta la ilesia, en el centro del pueblo), aunque éstas tienen mayor entidad. En este mismo jastial se abre otra ventana más abajo que no sé, si es antigua quizá corresponda a la escalera o no sé. En las casas montañesas canónicas suele haber una ventana descuadrada que corresponde a la escalera. Pero en las casas llanas creo no haber visto antes este tipo de ventana. Las escaleras podían tener los dos o tres primeros peldaños de piedra y ser el resto de madera. Solían estar envueltas en armazones de tablas para evitar que subieran los animales. A todo esto, los académicos dan por hecho que las casas llanas no tienen piso superior. Discrepo. Quizá algunas de las formalizaciones de casa llana carezcan de piso superior, pero lo que es seguro es que no todas.

Pongo fotos de la hilera. Creo haber recogido todos los elementos a los que he hecho referencia en los párrafos anteriores. Como suele ser habitual en mí, las fotos son de muy mala calidad, a lo que en este caso se suma que las hice sin apenas luz, en la tarduca, ya terminando el día. No fui consciente de lo que tenía delante de mis narices hasta entonces. Y lo llevo viendo desde hace 37 años.









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