sábado, 16 de mayo de 2026

El origen de una colección

Es conocidísimo que Fernando Gomarín pasaba por los pueblos llevándose los mejores recuerdos materiales de las familias para exposiciones y que luego no los devolvía. Cuando los propietarios le preguntaban al respecto él respondía "allá quedaron", y se los quedaba: albarcas, aperos, colodras, instrumentos musicales populares, etc.

Ahora toda esa riqueza material se la ha vendido a Lafuente.

Lafuente ha montado un nuevo proyecto privado en el centro de Santander llamado "Cultura Material". Se inaugura dentro de poco. Se habla de artistas como Navarro Baldeweg, etc. Pero lo más interesante de este nuevo proyecto expositivo es sin duda las dudas que plantea la procedencia de sus materiales y su relación con nociones tales como origen, autoría, exotismo, apropiacionismo, depredación cultural, neocolonialismo o restitución. Esta línea argumental es la que conecta directamente con lo más interesante que está pasando ahora mismo en el mundo del arte. Espero que alguien la explore. Y sobre todo que los objetos sean devueltos a sus legítimos propietarios.

viernes, 15 de mayo de 2026

El pañuelo

Si lo miras bien, un antiguo pañuelo de colores o de diseño antiguo y bonito bien puesto a la cabeza o al cuello nos salva del tremendismo. Hace falta recuperar el crédito y la ilusión. Búscalo en casa, póntelo.

Estate atento

Que ya hay alguien contándolo o que lo habrá, es mentira.

La escasez de recursos y los hijos de los vecinos percibidos como una traición

Hace tiempo un anciano del pueblo de Valle nos dijo, más o menos, que la traición de nuestros vecinos son sus hijos, o sea, que los vecinos nos traicionan con sus hijos. Entonces no lo entendí muy bien, será porque no los tengo, pero el otro día empecé a leer Atormentada tierra de Setinbeck y lo entendí.

"Pasó un momento hasta que se dio cuenta de que su hijo estaba a su lado [...]
- La tierra no nos alcanzará, señor - dijo humildemente.
El anciano se arrebujó en la manta escocesa que cubría sus delgados y erguidos hombros. Su voz era suave y parecía la de un juez.
- ¿De quién quieres quejarte, Joseph?
- ¿Sabe que Benjamín [su hermana] está de novio, señor? Se casará al llegar la primavera; en otoño ya tendrá un hijo y otro al verano siguiente. La tierra no crece, señor. ¡No nos alcanzará!
[...]
- La tierra alcanzará, Joseph - respondió serenamente -. Burton y Thomas trajeron aquí a sus mujeres y la tierra alcanzó para todos. Tú eres el que les sigue. Debieras casarte, Joseph.
- Pero hay un límite señor. La tierra solo puede alimentar a cierto número de seres."

El protagonista ve como una amenaza a sus hermanos. El vecino cabuérnigo, a las familias vecinas. Pero el problema de fondo es el mismo: la escasez de recursos. En un contexto así, si alguien medra se percibe en detrimento tuyo. 

Traición porque prima la comunidad de aldea. El desequilibrio que te amenaza no es fruto de la competencia (entendida en términos actuales, capitalistas). Es traición (en términos tradicionales o comunitarios).

Casa en Camarreal (Santander)


Casa muy antigua en Camarreal, al lado de Peñacastillo.

jueves, 14 de mayo de 2026

Conferencia de Manuel García Alonso por el Día Internacional de los Museos

 

El coche nuevo de segunda mano

Acababan de aparcar, padre e hijo, este pequeño. Cerró el padre con mando y se quedaron mirando cómo los retrovisores se metían solos. El hijo daba saltitos de alegría. El padre le dejaba hacer, también él contento. Era un coche rojo con el morro y el maletero marcados, como si fuera un dibujo. Son de este estilo los que a nosotros nos gustan aunque acabamos de comprar y hemos tirado por lo práctico y tan antiguos no hemos mirado. Al fin, dio el padre una palmadita al morro, cogió al hijo de la mano y echaron a andar. A los pocos pasos se metieron en la peluquería latina que tiene tanto éxito en una esquina de la C/ Floranes y que no cierra ni en domingo.

Es una calle recta y larga donde da tiempo a verlo todo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Relación tradicional con otras presencias y su influencia en el modo como estamos asimilando (o podríamos) la IA

Creo que es en uno de los fantásticos libros de Jesús García Preciado donde aparecen "los familiares", seres que deambulan por los maizales con la cara picada. No dan necesariamente miedo, pero sí se les tiene respeto. La referencia es muy escasa, no es que yo me acuerde de poco. Están a punto de extinguirse de nuestras cabezas. Los traigo a este blog porque estoy de acuerdo con un médico japonés que hace poco ha dicho que en su país "un robot no nos parece una amenaza: solo es otra forma de presencia en el mundo", aquí. Nosotros también tenemos el potencial para una integración blanda de la nueva realidad, pareja, por otra parte, a nuestra relación con la naturaleza: atenta, práctica, estética cuando hay margen, respetuosa y firme.

Travelling

Lo vi sentado en un banco de la alameda, suele estar leyendo algo a un palmo o hablando solo, y me quiso oler mal. A plástico quemado. Esta vez el hombre estaba paladeando algo, o quizá no, y con los pantalones a medio bajar. Pasé a su lado sintiendo compasión. Incluso creo que llegué a mirarle con pena, que es lo peor que se le puede hacer a alguien. Pero un poco más allá encontré una papelera humeando. El humo salía recto por denso, con pesadez, y negro. Pensé entonces que había sido él.

martes, 12 de mayo de 2026

La nueva Ley de Patrimonio de Cantabria y el cántabro

El proyecto de nueva Ley de Patrimonio del PP, que cuenta con el con aval del PRC, protege las palabritas cántabras, y se verá, pero solo si están solas, si están juntas componiendo una frase ya no.

Foto fija / Ritratu fiju

En un pueblo de Campoo de Arriba, una yegua negra de largas crines estaba pastando rodeada de miruellos. Pasábamos en coche. Sin hablar, los diales perdidos. Cerré los ojos para no ver que las aves se movían.

*

Nun pueblu de Campoo d´Arriba, una yegua negra de larga clin estaba pastiando arrudiaa de miruellos. Trespuníamos en cochi. Gutos, los dialis pirdíos. Cerré los ojos pa nu veé-la movición de las avis.

El punto

Hay lo que creo es un punto no sé si de venta de droga o de uno que da el aviso cerca de mi portal, subiendo Perines. Suele estar sentado en el poyete de un escaparate pero no ha sido hasta antes de ayer que he caído en la cuenta de qué se trata. Al pasar anteanoche me fijé que había un cartón para sentarse y un par de latas vacías. De una patada eché el cartón lejos. Pero ayer al bajar me topé con el chico otra vez sentado, con la mano debajo del culo y con cara de frío.

lunes, 11 de mayo de 2026

Ubicación exacta

Me ha sorprendido la lluvia en el centro. Decido correr a los soportales de la iglesia de Santa Lucía. Cuando llego están llenos. Reparo en que me he metido en un funeral. Ha terminado la misa y están saliendo. No se van porque llueve mucho. Me doy la vuelta y me pongo mirando a la calle. No pasa nadie. Se acerca por dentro una señora tan desubicada como yo, con un perrazo atado. Nos sonreímos por la situación que compartimos. Yo estoy tranquilo, me lanzo a decir, aunque sea mentira, porque estoy bautizado en esta iglesia, y es cierto, así que es como si estuviera en casa, trato de convencerme. Pero es una autojustificación clasista que no me vale ni a mí. Pues mi madre, replica ella, pensando yo que iba a seguir mi línea argumental, era costurera.

¿Y?, y hago el gesto para que siga.

Pues que Santa Lucía es la patrona de las costureras, y sonríe como imagino que enseñaría los dientes el perro que lleva atado y con bozal.

domingo, 10 de mayo de 2026

Daque flores silvestres esta mañana en Peñacastillo






No casa

Entré a la librería de viejo de la C/ San José y había mucho revuelo entre las personas que atendían porque acababan de llegar varias bolsas con material nuevo. Muchos libros parecían antiguas ediciones de Jacinto Benavente. Cómo no lo iban a ser. No creo que se le haya reeditado recientemente, no al menos tantos títulos como parecían ser estos. Me puse a Steinbeck, que es a lo que había ido, y algo encontré. Al salir también en el palé que hay a la puerta con libros de regalo, en este caso uno infantil, pero no importa, soy lo que un buen amigo llama "completista". Poco me queda ya. Me refiero a lo publicado en español de este autor. El caso es que esperando para pagar los que había encontrado dentro, presté atención a lo que estaba contando una señora a una pareja de chicos jóvenes, que era que acababa de volver de un viaje a Madrid en el que había ido a ver la puesta de sol desde unas colinas que hay en Vallecas, que dicen que esconden los restos de las antiguas chabolas que había allí, añadió, y que al llegar arriba, continúa, lo único que vio fue Madrid, y aquí mete una breve pausa dramática, la línea de edificios de la ciudad, reitera, y los chicos responden con sorpresa, o fingiéndola, que claro, que allí el paisaje es ese, y eso que ellos no habían estado nunca. De siempre.

La Cruz / La Barcenuca

Llovía en el monte y la misma lluvia me la traía el viento.

sábado, 9 de mayo de 2026

Tarea

Si no lo adivinas por el peso y tienes que mirar si le queda agua a la plancha es porque no planchas mucho, me recrimino a mí mismo.

El amor

Salía yo por la pasarela del Edificio Enlace detrás de un señora que iba un poco coja y con una bolsa de loneta en la mano, cuando, al llegar al final, extendió la mano hacia una rosa que pendía del rosal montado sobre la pérgola, la cogió (la va a arrancar, pensé), la olió una sola vez pero con ganas y la soltó con un gesto alegre.

A la tarduca

Cendal de niebla aposáu enas pandas del Mirotón (a sú derecha La Canalona) derde La Calleja Cárabes a sú pasu por Collugu, en Sopeña.

viernes, 8 de mayo de 2026

En volandas

Había obras en el último tramo de la C/ Jiménez Díaz, tocando casi con la C/ Cisneros. La caravana era larga. Llegaba hasta el empalme de la C/ Alonso. Yo subía por ahí para ver el escaparate de la librería Antuñano. Se oye entonces una sirena de barco. Los coches atascados se ponen a pitar.

De forma parecida nació el canto.

Lluvia, hoja

Me acuerdo de estar en la sala de arriba, donde dormíamos mi hermano y yo en la misma cama y mi primo en un colchón en el suelo, lloviendo fuera, como tantas veces aquellos veranos, con la puerta de doble hoja que daba al balcón un poco abierta, el olor a cera del suelo de castaño y a tierra mojada mezclados, escuchando golpear las gotas de lluvia contra las hojas de la higuera. Había dos. La que daba a nuestro balcón está seca. La del otro, se está secando.

jueves, 7 de mayo de 2026

Entrevista al biólogo Gonzalo Valdeolivas por los jardines del Hospital Valdecilla

Magnífico paseo por los jardines del Hospital Valdecilla con el biólogo Gonzalo Valdeolivas dentro del proyecto VIRIDITAS, aquí.


En la foto, el catedrático está guardando en una bolsita una muestra del rosal blanco que hay en el acceso a Urgencias para estudiarla en casa.

Acoso en las boleras

Cuando los hombres estaban en la bolera aquellas tres chicas de San Pedro que venían de Carmona pasaban rápido y por lo oscuro tratando de evitar que las vieran, para que no las acosaran. Una de ellas, ahora con casi ochenta años, la que nos lo cuenta, dice que había sobre todo uno a la que todas temían y al que el resto de hombres seguían las gracias. Creo que es de justicia contarlo, también.

En relación, aquí.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Atlántico Negro con Luis Avín

Hoy, góspel.

El hambre

Aquella mujer sirviendo de cría mucho hambre pasó. Decía que la carne se servía en bandejas y que cuando las retiraba cogía así un poco de pan, lo mojaba en el líquido que quedaba y se lo comía a escondidas.

L´escumienzu / El inicio

Cuandu la nochi mos abaldona y entama´l día es cuandu más fríu jaz. No lu ulvidis. Asina es cumu espienza tóu.

*

Cuando la noche nos abandona y se fragua el día es cuando más frío hace. No lo olvides. Así es como empieza todo.

martes, 5 de mayo de 2026

La vida, los robles segados

No quisieron cumplir ningún rito católico. Incluso pidieron al de la funeraria que quitara el crucifijo del ataúd, puesto que todos lo traen de serie. Le incineraron en Ciriego. Sus cenizas las quieren echar en el jardín de su casa del pueblo. Es un terreno amplio. Para que no sea en cualquier sitio, quieren plantar un árbol y echarlas al pie. Uno que sea representativo. Pero no saben cuál. A mí me gustaría un roble, indica la viuda. Pero robles salen por doquier, dice. De hecho los siego.

El caladero del "after", "marcos" salidos del polvo, "tarmáu", límites de la nada, la primera "mayueta", "La Joya" de Sopeña, claveles en Saja, "el ramu" en Casa Cárabes, perro con "carranclas" en el centro del pueblo, hormigón con cantos pegados en el lecho del río, rueda cuadrada, "cacha" ergonómica, "perru", acceso en esquina y posible ubicación del antiguo castillo de Peñacastillo, si es que hubo

(1)


Entrada a uno de los after más peligrosos de Santander.

(2)


Tres marcos cabuérnigos dibujados en el polvo acumulado en el cristal de una cuadra de Lamiña. Corresponden a los pueblos de Ruente, Lamiña y Barcenillas.

(3)


A este entramado de raíces parcialmente sumergidas en el agua yo lo llamaría tarmáu. Se parece a la escultura de Cristina Iglesias situada al pie del Centro Botín. La foto está hecha en el nacimiento de La Fuentona / La Juentona de Ruente (cuyo topónimo procede precisamente de la suma de río y fuente, o, por mejor decir, de ríu y juente).

(4)


Había en Ruente una casa baja realmente espectacular, aquí. Ahora solo queda el solar. En el esquinal de la casa de al lado, de pajareta (reformada, apenas reconocible), se aprecia la cruz que servía para delimitar ambas, la que ya no está y la que fue.

(5)


Primera mayueta (del mes de mayu) o fresa silvestre del año. La foto está tomada precisamente el primero de mayo. En El Mulinu de Sopeña.

(6)


A esta parte del pueblo de Sopeña mi tía la llama La Joya ("hoya" en castellano). La depresión que se aprecia, de donde el topónimo, creo se trate de un cauce fosilizado del río.

Coordenadas UTM:

X: 395.203,70
Y: 4.787.021,30

(mapas.cantabria.es)

(7)


Clavel en el pueblo de Saja. En este mismo portal hay también geranios y cintas. Yo creo que conforman la tríada cántabra (los claveles ya no se ven tanto).

(8)



Ramu en Casa Cárabes, Sopeña. Es de laurel. Probablemente haya sido tomado del árbol de la finca que aparece en la foto. El ramu se pone cuando se termina el tejado. Antiguamente el tejado iba asociado a la estructura de madera o cuadru que sostenía la casa. Terminado el tejado se daba por terminada esta. Se anunciaba / celebraba de esta manera.

La pared perimetral la levantó mi bisabuelo.

(9)


Mastín con carranclas en La Llosa, en el centro del pueblo de Valle de Cabuérniga. Mala señal.

(10)



Obras de Confederación en el cauce del río Saja a su paso por Terán. Es por aquí por donde se suele desbordar. Antiguamente había un ramal que descomprimía el río cuando había crecida. Ahora están construyendo lo que se ve en la foto. En el cartel informativo apuntan que se trata de una solución histórica. No dudo que lo sea. Pero me parece muy agresiva. No sé si esta es la única forma de hacerlo. En el río que pasa por el puente del pueblo de Valle hay un tramo empedrado que es una maravilla. O era. Me parece que lo han reformado y adoptado esta misma solución de hormigón y cantos pegados. Pero no lo he comprobado todavía.

Por lo general, se acepta que el topónimo Terán viene precisamente de esta zona por donde el río escapa. Pero a mí no me convence del todo. Hay una fuente Terana en el pueblo de Zarcéa, un Teranucu en Monte Aa... En mi opinión, la explicación de Terán (masculino de Terana, es decir, comparativamente peor que su forma femenina) quizá se halle en una especie de poyete que hay encima del barrio La Torre. Pero no lo sé a ciencia cierta, es solo una suposición.

(11)


La famosa rueda cuadrada expuesta en el Museo Etnográfico de Cantabria. Servía para que el carro no echara a rodar sin control cuesta abajo.

Otra "cuadratura del círculo" la supone la macona, cesto con boca redonda pero culo cuadrado.

(12)



Zuela de abarqueru y detalle del mango. Se expone en el Museo Etnográfico de Cantabria. En otras ocasiones hemos presentado este tipo de tallas como ejemplo de diseño ergonómico con mucho futuro, si se supiera aprovechar.

(13)


Mesu (de nuevo está operando el género para marcar la distinta calidad en detrimento del masculino) o perru de abarqueru. La primera forma es la que se utiliza en mi familia. En este ejemplar expuesto en el Museo Etnográfico de Cantabria se ha tallado una cola para hacer más evidente la identificación con el animal.

(14)



Acceso en esquina en Peñacastillo. Dentro no queda nada, solo un solar.

(15)

Hablando con los vecinos de Peñacastillo, ellos creen que el castillo, de estar, estuvo en la parte que mira para Santander, no en la de la iglesia, que es donde se ha buscado. De hecho, en la parte que está encima del cuartel de la Guardia Civil actual hay unos muros antiguos de un tamaño y grosor impresionantes, como el de las fotos.


lunes, 4 de mayo de 2026

Posáu de lingua de güei




Las tres están jechas en Lamiña de Cabuérniga (camiento qu´es la primera vez que se decumenta en Cantabria). El primer ritratu en concretu está jechu al par dun istial. Es Pentaglottis sempervirens. Nu cunozo´l sú llamatu sellencu. En castellanu es "lengua de buey". Peru évati qu´es curruta ena curdillera cantábrica, es equí ondi naz. Pongámola entonz, y pol momentu, lingua de güei.

El "campanu" a la mujer más guapa

El campanu a la mujer más guapa se daba en muchos pueblos. Aquí era en las fiestas de San Pedro. Un campanu, sí, sí. No sé quién lo daba, quién elegía. Los hombres serían. O la comisión de fiestas. Algo tendrían que decir las mujeres, también. Se daba a la que estuviera gorda y blanca. Ese era el canon de belleza entonces. Lo solía ganar alguna que estuviera sirviendo. Las que se habían quedado en el pueblo, con qué. El mejor espejo, decía mi madre, la carne sobre el hueso.

viernes, 1 de mayo de 2026

Primero de mayo

Estaba esperándonos cuando le conocimos. Nos había visto de lejos. Nada raro en Soria. Tras una breve charla nos acompañó de regreso al pueblo. Es entonces cuando advertimos que andaba fatal. Nos contó que había sido conductor. Llevaba furgonetas con piezas de una fábrica española a otra alemana. Las furgonetas iban por delante de los camiones. Con la carga de las furgonetas aseguraban la continuidad de la producción. Era un ir y venir constante. En un descanso bajó a casa de un amigo. De Madrid a un pueblo de Andalucía. Se despistó y pocas horas antes de empezar su turno cogió la furgoneta de vuelta. Pero iba cansado y se despeñó. Estuvo a punto de morir. Lo peor era que ese día no tenía que trabajar. Era el primero de mayo.

Los dos laos / Los dos lados

El día previu a los Dejuntos, cuandu se va a sorripiá-las tumbas y a poner floris pa dejalas guapas, pasé por juera´l cimiteriu de Terán y vi a un siñor que andaba arrincando los macizos de margaritas que bían tomáu la paréi.

Quitaba las floris y las echaba jechas un gurruñu al suelu.

Dispués de ber puestu floris del otru láu.

*

El día previo a los Difuntos, cuando se va a limpiar las tumbas y a poner flores para dejarlas bonitas, pasé por fuera del cementerio de Terán y vi a un señor que estaba arrancando los macizos de margaritas que habían tomado la pared. 

Quitaba las flores y las echaba al suelo.

Después de haber puesto flores del otro lado.

jueves, 30 de abril de 2026

La cuchara para la sangre, la serpiente y las mujeres

La de la derecha según se mira es una cuchar para remover la sangre durante la matanza y que no se cuaje:


Lleva tallada una serpiente ascendiendo:


Parece que es porque las mujeres no podían hacer esta tarea y la serpiente en este contexto masculino se asocia a las mujeres. Algo parecido nos contaron en el extinto bar El Moro de Santander, aquí.

La culebra está hacia arriba. Es una culebra "operativa", aquí (punto 5). Cuidado, está diciendo.

En el Museo Etnográfico de Cantabria (METCAN).

miércoles, 29 de abril de 2026

El montacargas

Yo subía y bajaba andando, y era un séptimo, porque el montacargas me daba miedo. Nosotras no podíamos utilizar el ascensor, solo si íbamos con los hijos de los señores. Para nosotras, el montacargas. Una vez se lo pregunté al portero, que por qué, y él me respondió que porque los señores lo mandaban así.

martes, 28 de abril de 2026

Visita a la exposición "Somos piel" con la artista Dolo Navas

 

Primer día de trabajo en Santander

Era mi primer día y yo no tendría ni diez años. Mi hermana que trabajaba cerca había pedido a la señora que no me mandara salir sola porque yo no sabía andar en la ciudad, que dejara que me acompañase los primeros días. Pero nada más llegar me pidió que fuera a por leche. Yo protesté, pero dio igual. Me llevó a la ventana y me señaló una luz. ¿Ves?, dijo, pues allí es. Yo qué iba a ver entre tantas luces. 

Eché a andar, miré para atrás desolada y vi a la señora asomada a la ventana haciendo así el gesto de sigue, sigue. Sin saber por dónde ir, paré a una pareja que me pareció que tenía buen aspecto para preguntar dónde comprar un poco de leche pero con tan mala suerte que eran extranjeros. Seguí andando y lamentándome en voz alta. Paré a llorar y resultó que lo había hecho enfrente de una lechería.

lunes, 27 de abril de 2026

El práu, el fresnu y la naa

Había un práu ena Lera con un árbul, un fresnu era, que se lu llevó el ríu, lu arrincó, una llena grande siría, y abora nu hay naa.

Vuelta a la oscuridad que para los que no habían salido no era tal

Cuando volvía a casa de servir aquí todavía no había luz y yo me daba de topetazos con todo lo que me encontraba. ¿Pero qué arte te das?, me preguntaba mi madre. Y yo le respondía, ¿y vosotras?

sábado, 25 de abril de 2026

Cuernos

Vamos a la capilla del hospital y a la puerta hay una escultura de una hermana de la caridad representada con ese tocado que llevan que parece un pájaro con las alas abiertas. La mira y se estremece (para mal) al tiempo que me dice que uno todavía mayor llevaban las de su colegio. Salían así por las puertas, moviendo la cabeza, igual que tudancas, y hace el gesto, poniendo las manos aspanas. La cabeza y el culo ese gordo que tenían de estar sentadas, termina.

viernes, 24 de abril de 2026

3D

De frente, nada

lo evidente

pero al bajar la vista

para protegerme del sol

había pedazos de teja

y también vi pétalos

entonces alcé la vista

la mano de parasol

y allí estaban escondidas

las rosas:

cayendo.

jueves, 23 de abril de 2026

Los mugidos ahogados

Rodeados de tudancas y la niebla entrando por Negréu, empezamos a oír el gañido de gaviotas. Efectivamente, bajaba una bandada de estas aves siguiendo el río, buscando el mar. Las vacas levantaron la cara como si fueran a mugir.

"Un lobo en la montaña", documental de Malezadocs

 

miércoles, 22 de abril de 2026

La cueva para esconder personas en la ladera norte de Peñacastillo

Estuve la semana pasada con un botánico que me dijo que le habían dicho que había una cueva en la ladera norte de Peñacastillo. Este fin de semana subí a buscarla. No es difícil encontrarla ahora que el camino está arreglado. Antiguamente no sería lo mismo. Está a mitad del camino que costea, efectivamente, la ladera norte.


Ubicación aproximada:

X: 430.803,44
Y: 4.811.283,08

Desde dentro:


Pude hablar con un vecino que me dijo que su abuelo le había contado que su hermano, es decir, el tío abuelo del vecino con el que paré a hablar, pertenecía al Partido Comunista y que se había escondido en esa cueva hasta que pudo pasar a Francia. No me lo esperaba. Su abuelo era de 1923 y había nacido en una casa azul que había donde están las rotondas nuevas, me dijo. Desde allí supongo que le prestarían ayuda, añadió. Otro vecino que encontré más tarde me confirmó que esta cueva, aparentemente sin nombre, se utilizaba para esconder gente.

La cueva es de poco recorrido. Hay hueco para dos cuerpos, a derecha e izquierda:



No sé si es que se ha intentado cegar (no debe ser fácil subir escombro hasta allí) o es que en su momento se trató de acondicionar precariamente, pero, quizá para aislarla de la humedad, hay muchos restos de teja antigua en el suelo:



No pregunté al primer vecino si su tío abuelo pudo volver del exilio. Ni tan siquiera si pudo huir, si llegó a escapar. Si es que él lo sabe. Llamé a Raquel para contarle lo que había visto y su respuesta fue "si es que en este país somos así, por mucho que ahora nos quieran hacer diferentes", en referencia a la propaganda derechista actual. El pasado siempre concierne al presente. 

El camino de vuelta:

martes, 21 de abril de 2026

En la parada del hospital

Estaba esperando en el banco de la parada y se sentaron detrás. Eran tres, dos de ellos pareja. Estos tenían un perro. Lo llevaban sin bozal. Respiraba fuerte. El que no era pareja preguntó que cómo se decía, si mandala bandala, a lo que la chica respondió que mandala. ¿Y para qué sirven?, preguntó de nuevo. Para joderte, contestó el tercero. Todos tenían las voces rotas. No sirven para nada, añadió. Le acababan de llamar al móvil para decirle que tenía que ir a firmar, no sé a dónde, pero hablaron de "prolongación", y estaba cabreado, ahora que tenían planes. Pues a mí me relajan, aseguró la chica. En sitios así siempre sopla el viento, no sé por qué. Fúmate un cigarro, que te da tiempo, le dijo el uno al otro. Pero el tren no tardó en llegar.

Las flores frescas y las otras del "santucu" de Peñacastillo

Resulta que hay un santucu a la entrada de Santander, a la altura de Peñacastillo. Concuerda con su lógica liminal, fronteriza.


Iba andando por la acera que bordea el monte. Al verlo, crucé y sin que llegara a la mediana se puso a llover. Me cubrí con el cortavientos que llevaba atado a la cintura y me puse a sacar fotos de las flores secas que había dentro, metidas en un jarrón, de las que el modo IA de mi móvil reconoció Limonium (también había restos de cala), y fuera, atadas a la reja, algunas de plástico con el color apagado por el sol y otras naturales, de las que el móvil reconoció:


Valeriana roja y:


Vulneralia.


A las que estaban en macetas en el suelo no las presté atención. Había apuntado a lápiz el nombre de las anteriores en las páginas de respeto de un libro que llevaba y con la lluvia se me estaba mojando, así que no seguí.


Volví a cruzar y seguí subiendo. Dejó de llover. Hice fotos a dos flores de la cuneta:


Galio blanco.


Geranio silvestre.

A la vuelta, pasadas un par de horas, pregunté a una señora mayor que estaba fumando a la ventana de su casa con la bata de guatiné puesta - varias colillas en el suelo que el agua de lluvia todavía no se había llevado por falta de fuerza - y me dijo:

bien pero hace mucho frío, aquí

en invierno no vemos el sol

nada. No hay árboles 

ni edificios alrededor

nada que resguarde

aquellos que están construyendo

donde las grúas: rápido suben

igual de rápido caerán

verás, vistas sí y guardias

ese es el cuartel antiguo

y por detrás está el nuevo

aquí vivimos rodeados

solos, también

dijo. Le pregunté entonces por el santucu y respondió que ni idea de quién lo mantenía ni de quién se encargaba de las flores: ellos serán, añadió, e hizo así con un gesto.

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