martes, 31 de marzo de 2026

La libertad anhelada por los ganaderos cántabros

Impresiona que de forma recurrente los ganaderos cántabros a los que preguntas (yo sobre todo me he dirigido a vaqueros montañeses) te respondan que lo que más les gusta de su trabajo es la libertad. El no tener amo.

La reina insurgente de los celtas britanos, Boadicea, dijo antes de su suicidio (muy en la línea de los últimos cántabros históricos del Monte Medulio, que yo cada vez tiendo más a creer que estuvo regado por el río Vendul): "Cuán mejor es la pobreza sin amo, a la riqueza en la esclavitud", según el historiador romano Tácito.

Hoy leo en prensa que en Cantabria está cerrando una media de seis explotaciones ganaderas al mes.

lunes, 30 de marzo de 2026

Los eucaliptos zahoríes

Un amigo que vive donde la foto dice que viene bien plantar eucaliptos para atraer el agua de las profundidades de la tierra, para hacerla subir, pero que a los pocos años hay que talarlos para que no terminen secando el terreno. Yo creo que ni siquiera, y eso que el ruido que hacen las hojas de estos árboles cuando sopla el viento es precioso.

La extrañeza ante el tratamiento demasiado amable

Os habréis dado cuenta como yo de que últimamente los camareros se dirigen al cliente con apelativos cariñosos como "cariño" o "cielo". A mí se me hace de lo más ajeno. Ni siquiera mi madre me ha tratado nunca así. Tanto, que en uno de los últimos mensajes al móvil que me ha enviado, que suele dictar para no tener que escribirlos a dedo, leo un "cariño" que en un mensaje inmediatamente posterior se preocupa de aclarar que no es suyo, que se le ha colado, que lo había dicho la camarera que la estaba atendiendo en la cafetería.

sábado, 28 de marzo de 2026

Dos peces de tierra adentro

Todas las veces que he subido a la Sierra del Escudo, menos una, estaba el cielo cubierto de niebla. Cuando estás arriba decir cielo es decir todo. El día de la foto había subido con Veceru. Está hecha donde la cruz que pusieron los vecinos del valle de contra el mar, que no se ve.


La cruz probablemente sea posterior a la talla del pez. Este tiene una evidente carga religiosa. Pero también es bonito pensar que la cercanía del mar quizá algo tuviera que ver. O incluso preguntarse que siendo anterior, cuánto y si tanto como para que quepa pensar en otro contexto.

La vez que subí a la sierra (no sé qué palabra utilizar porque en este contexto sierra es el lugar que queda por encima de los árboles y es donde se echa el ganado a pastar, no es un concepto orográfico) y no había niebla, la única, resulta que al pasar por este punto de la foto perdí la senda e intenté pasar por la ladera, a través del escajal y salvando las sucesivas canales. Lo pasé mal. Estuve a punto de bajar a derecho por un pernal para tratar de encontrar una pista y buscar ayuda. Pero al final alcancé L´Altu la Lisa, bajé a Pudrigueru y tomé la pista de Monte Aa hasta Ruente.

El otro día veo que un amigo está manipulando un cordalitu y cuando me descubre observándole, me pide que haga una foto, esta:

viernes, 27 de marzo de 2026

En la noche tenebrosa

Y si te deslumbra el faro, qué pasa con las rocas.

Recomendación de dos libros fantásticos

En lucha incierta (Caralt, 1980) de John Steinbeck y Última salida para Brooklyn (Anagrama, 1988) de Hubert Selby Jr.

Dos libros fantásticos, fantásticos.

jueves, 26 de marzo de 2026

Dolo Navas en el Espacio Alexandra de Santander, mañana


Este viernes a las 19:30 h. Dolo Navas inaugura su exposición "Somos piel" en el Espacio Alexandra de Santander, aquí.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Jochen Lempert: "Walking half a mile in Northerm Germany", 2004 (parte de la expo colectiva "Caminar / Walking" de la galería barcelonesa ProjecteSD, de cuya página he tomado las fotos)




Formas que se parecen a

En Cantabria las figuras animadas que se quieren reconocer en las piedras o en las ramas se suelen remarcar. No se dejan, como en Japón, tal cual (quizá por falta de escenarios convencionales: de jardines contemplativos, por ejemplo). Lo hemos visto muchas veces (un perfil de mujer dibujado con típex en un canto de río, una piedra puesta en un nudo de árbol como si fuera un ojo, etc.) y no solo en cuevas prehistóricas. Creo que esta querencia emana de una relación con la naturaleza dinámica y respetuosa: como quien despierta a otro con una caricia.

martes, 24 de marzo de 2026

Resuelto (creo) el origen de "becerrera" pero no el de "becerra"

La etimología de la palabra becerrera (en el "wickionario cántabru" aparece como becerra) es complicada. Da nombre a una ladera sembrada de grandes piedras sueltas. Otras veces me lo he preguntado, por ejemplo aquí.

Lo más lógico es tirar de la palabra becerra, que corresponde a un estadio temprano de la vaca. ¿Cuál será el vínculo entre ambas?

Precisamente acabo de ver en el "wickionario cántabru" que jacé-la becerra significa "recular la pareja uncida por no poder arrastrar la carga" y "achantarse" una persona, lo cual me hace pensar que becerrera es porque las piedras no han acabado de llegar al fondo, quedándose a mitad de camino, como si recularan, igual que si fuera una becerra antojadiza (no sé si esta condición es característica suya, pero si estoy en lo cierto y becerrera viene de aquí, debería serlo).

Otro tema es de dónde viene la palabra becerra. Corominas recurre a una raíz prerromana que empalma con el vasco. Tengo mis dudas.

En la biblioteca de la CNT de Gijón

Nos alojábamos al lado de la sede de la CNT y de la CGT. Debieron expropiarles mucho tras la guerra y en la transición se lo compensaron con este edificio que de tan grande da la impresión de hallarse medio vacío.

(por cierto, la CNT está teniendo muchos problemas para que les devuelvan los bienes incautados dada su naturaleza y porque ellos no se pliegan a las normas impuestas - si son pactadas no fue con ellos - durante la transición)

Salíamos del hostal camino de una feria de editores asturianos (Trabe, Satori, Pez de Plata, La Oveja Roja, Colectivo Bruxista, etc.) que se celebraba cerca. Al pasar frente a una puerta abierta del edificio anarquista, Raquel se asomó y propuso entrar. 

Sorpresa, era la biblioteca:

Había un señor mayor con barba blanca que nos contó un poco. Nos pusimos a repasar el fondo:

Estaba súper bien seleccionado. Algún libro se les había colado por culpa de la moda de los libros libres (todo vale mientras no valga), pero por regla general en esta biblioteca estaban todos los libros muy bien afinados. 

El sistema de préstamo:



Inmejorable, dadas las circunstancias.

Al cabo de un rato se acercó el señor de antes y nos dijo que es que iban a ponerse a bailar. Levantamos la mirada de los libros y efectivamente, habían ido llegando varias personas en chándal que estaban haciendo corro. Eran tan educados que habían evitado hacer ruido para no molestarnos. Una señora nos invitó muy amablemente a bailar con ellos. Dijimos que no. Siguieron preparándose.

Había al lado de la puerta de salida un estante con varios libros a la venta. No lo comprobamos, pero serían duplicados. No pudimos evitar detenernos un minuto. Estaba Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, Dublineses de Joyce, La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza y algunos otros. Compramos El barón rampante de Italo Calvino. Lo queríamos leer desde hacía tiempo y no lo teníamos. Su protagonista es un hombre que se sube a un árbol para no bajar. Echamos en un bote dos euros. El hombre de barba encendió entonces un radiocasete. En la calle lucía el sol. Empezó a sonar un pasodoble. Les oímos romper a reír y aplaudir.

lunes, 23 de marzo de 2026

La cola de lobo

Lleva una cola atada a la cintura:


Le pregunto y es de lobo, dice. La traigo aquí no por el tema de los therian, al fin y al cabo es un juego para ella, sino por el animal con el que dice sentirse identificada. Vive en un pueblo de alta montaña asturiano.

¿Y por qué el lobo?, vuelvo a preguntar. Porque les gusta correr como a mí las distancias, responde, y es una frase literal.

La espera

Estamos en una feria donde venden árboles crecidos de aguacate. Como están, y alcanzan la altura del pecho, en cuatro años dan fruto, aseguran los vendedores. Le ofrecemos por mensaje a mi madre pero responde que prefiere sacarlo de una piedra, o sea, del hueso, para verlo crecer, pese a que, también nos dicen los vendedores, así la espera se prolonga catorce años.

viernes, 20 de marzo de 2026

Giro

Cajal era ferviente defensor del castellano hasta que se dio cuenta de que si quería que lo leyera alguien y que sus investigaciones tuvieran eco y fueran influyentes tenía que publicar en la lengua estándar de entonces, el francés, y se plegó.

Cómo podía imaginar que un tal Bad Bunny iba a darle la vuelta a la tortilla en un tinglado llamado Super Bowl.

jueves, 19 de marzo de 2026

En la C/ Vista Alegre de Santander

Papeles volanderos


Este tipo de documentos volanderos o efímera que se encuentran por la calle estoy convencido que tendrían que estar siendo recopilados por alguien, preferiblemente una institución.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Los pies arriba

Había un mendigo sentado en el extremo de uno de los bancos corridos de piedra de la alameda y había también una empleada de la empresa de cuidado de jardines de Santander que bajaba con una máquina portátil de esas que echa viento para ir arrastrando las hojas caídas en el suelo. 

Cuando la de la limpieza llega a la altura del mendigo, este sube los pies para no molestar, como si fuera otra vez niño y día de limpieza.

Lectura combinada


Mayombe (El Alpeh, 2010) de Pepetela y Esplendor de Portugal (Siruela, 2002) de Antonio Lobo Antunes, dos caras de la misma moneda.

martes, 17 de marzo de 2026

Pixel de abeja

Estaba en rehabilitación yo con poleas y él enchufado a una maquinita que le hacía moverse, aunque con contenciones, para esquivar en una pantalla unas abejas que amenazaban su avatar, un monigote lo suficientemente pixelado como para no entrar en detalles. Le faltaba una pierna por culpa del azúcar, me dijo, que es como en Cantabria llamamos a la diabetes.

Las abejas eran a rayas amarillas y negras, es decir, correspondían al arquetipo de la Abeja Maya de la tele. Las nuestras ya sabemos que son negras. Le pregunté y para él las de la maquinita no eran abejas sino abejones, es decir, abejorros.

Sobre algunos nombres de las marismas que empiezan a bailar porque los vamos perdiendo

Según Arturo de La Lama Ruiz-Escajadillo las amayuelas son Tapes decussatus, las morgueras Ensis siliqua, los muergos Solen marginatus y las esquilas Palaemon squilla L. Los maganos son Loligo vulgaris L., las jibias o rellenas Sepia officinalis L., y cuando estas son grandes cachones.

lunes, 16 de marzo de 2026

El claro del bosque

Letras al aire

Hoy día de vacío he bajado a fotografiar la pared blanca donde un día vi a una señora parar a otra para preguntarle por algo que escribía desconsoladamente con un dedo sobre la pared porque era muda.

viernes, 13 de marzo de 2026

Los "chozos" de pastor desde la perspectiva TAR

Esas plantas de chozu (parecidos a libros posados del revés) que se encuentran en antiguas brañas, por ejemplo aquí, aquí, aquí o aquí, expectantes desde el 1500, cuando su tipología fue sustituida por las cabañas más cuadradotas, las hemos explicado como botones de play que están esperando a que vuelvan los pastores y los pulsen.

No serían ruinas, sino chozos aletargados, hibernando: a principios de verano, los pastores subirían y los reactivarían: por ejemplo reharían la cubierta vegetal afectada por las nevadas o rearmarían las paredes derrumbadas por el viento. Pero no dejarían de ser, seguirían siendo, pero en modo espera.

Esta idea desde la Teoría del Actor-Red (TAR), por ejemplo aquí, tiene mucho recorrido.

Cómo no estar con ellos

Todo lo que llevo escrito aquí no vale más, ni una pizca, que ese gesto que tuvo un paisano montañés:

acercarse al ayuntamiento para solicitar que su barrio constara con su nombre sin castellanizar

o ese otro que tiene vacas tudancas solo porque le parecen hermosas, a pérdidas

o no digamos aquel otro que paró las obras que hasta hace poco amenazaban al Pozu Coloráu echando tierra (hay un sitio donde es casi arena) en el depósito de las máquinas excavadoras. 

Este mismo vecino, siendo crío, solía quedarse a charlar a la puerta de casa al caer la noche. Retrasaba lo que podía la vuelta a la suya porque su padre era muy estricto. Me acuerdo de una vez que estaba empapado porque había sido un día de mucho calor y bajando de hacer la hierba (él no tenía vacaciones) se había tirado de cabeza desde la peña para refrescarse: las truchas, asustadas, huían destelleando como chispas (relámpagos) bajo la luz de la luna, decía.

Son gestos.

Señal recibida.

Sen

Se decía que la falta de instrucción era un freno. Pero cuando, probablemente por un fallo del sistema, se recibe la suficiente instrucción, tampoco se logra medrar. No es que no fuera cierto lo primero, es que la falta de instrucción (inducida, hay que añadir) solo es la primera barrera. Una vez salvada esta, hay más. No es porque no se valga. Es porque estás intentando entrar en un coto. Y si lo logras y entras, no te engañes, es porque eres la presa.

Entonces, ¿es mejor olvidarse? Nooooo.

Hay que buscar otras motivaciones, la primera, la idea de que no se trata de tomar el control, sino de recuperarlo. 

Por eso tanto se defiende en este blog que hay que actualizar o revivificar ideas del pasado viables que fueron cercenadas por el poder (el colonialismo a escala local se traduce en costumbrismo). No es solo que lo bueno sea moderno, como decía Manuel Llano, es también que lo bueno tiene que ser de todos porque si no, no lo es.

jueves, 12 de marzo de 2026

miércoles, 11 de marzo de 2026

Posesión

"Vinieron por la tarde, aporrearon la puerta. (...) Eran de piedra. Miraban alrededor. A Elena, no. Uno levantó el mantel de la mesa. Otro se puso a girar el jarrón entre las manos. Tocaban los objetos solo para que ella supiera que podían hacer lo que les viniera en gana."

Del capítulo "Silenciosa era la noche" del libro Bucarest: polvo y sangre (La Caja Books, 2019) de Margo Rejmer, p. 23. Es un libro de crónicas fantástico.

Había reunión de gerifaltes en mi planta. Iba a durar mucho tiempo. A media mañana salí de mi despacho para dar una vuelta y comprobar que todo estaba yendo bien. En esas estaba cuando vi salir a uno de ellos, además el más zafio, del baño que tenemos reservado para personal. Hay otros tres. En el nuestro hay un cartel puesto desde la pandemia que indica que está reservado. En ese tuvo que meterse. Me vio y sonrió.

Desde entonces mantengo ese baño cerrado con llave.

martes, 10 de marzo de 2026

La distancia entre fuentes y entre cuevas

Hace tiempo un paisano de Barcenillas me contó que al monte no hacía falta subir con agua, que las fuentes estaban dispuestas a la distancia justa para no pasar sed. Claro, eso implicaba una sintonía con el entorno impresionante. Me pregunto si el uso de las cuevas durante la Prehistoria no respondía a la misma lógica.

De cuando no se sabe de dónde viene

De camino tropecé con las formas que hacía la luz en el suelo tras pasar por los agujeros de una cerca de hormigón:


Pero lo que realmente llamó mi atención fue el reflejo rojo que había al lado:


Pasaba por delante y desaparecía. ¿De dónde vendría? Miré alrededor y arriba, en la casa de al lado, bajo el mismo trayecto del sol, vi un trapo rojo tendido:


Pero era imposible que viniera de ahí.

lunes, 9 de marzo de 2026

sábado, 7 de marzo de 2026

"Edledón"

Ayer una tía mía nonagenaria repitió varias veces edledón, "edredón". En la línea de peseble/-i y el topónimo Fontible.

La radio y el cuerpo

Mi padre tiene muchas radios que compra de segunda mano, algunas buenas, otras da igual, la mayor parte rotas, algunas las arregla pero no siempre. Ha dado una a mi tía para la mesita de noche que nunca apaga y lo que hace al acostarse es subir el volumen pero bajo para que no moleste. 

La radio acumulaba hora y pico de menos. Nos pidió a Raquel y a mí que se la pusiéramos bien y al enredar vi que no tenía antena telescópica sino un cable y ella pensaría que la antena estaba rota y que el cable tenía que ir al suelo, como los pararrayos, que apuntan al cielo y luego el cable que busca tierra, porque tenía el cable enrollado en la pata de la cama. 

Mientras le poníamos la radio en hora dijo: 

Si te acercas el mismo cuerpo hace que suene bien.

Las monedas de Caronte

Hay un antiguo militar que recorre las calles de Santander cargado con una batería de medallas al pecho. El aire libre ha ido apagando su brillo.

viernes, 6 de marzo de 2026

"Nana", cortometraje sobre la escuela de Polaciones

Marcas en las losas de la bolera de Sopeña

Hay en las losas de la pared que circunda la bolera de Sopeña de Cabuérniga muchas marcas que no logro saber a qué responden, aquí. Son antiguas, se ven mal, mejor cuando raya el sol o cuando está la piedra húmeda.

Leyendo un artículo de la periodista Beatriz Muñoz caigo en la cuenta de que quizá sean tableros de juego, aquí.

Un tablero de juego innegable, aquí.

jueves, 5 de marzo de 2026

La abeja negra autóctona

Entrevista a Álvaro Martínez, apicultor cántabro, en Viriditas, aquí.

Pío Baroja y el gusto por el sabor a requemado

"La Juana-Mari era tradicionalista, seguía en su casa las costumbres antiguas; hacía muchas veces tortas de maíz para el desayuno de los chicos, y después de hervir la leche, solía echar en el cazo una piedra de río redonda, calentada al fuego. Esto daba a la leche un gusto un poco a quemado, muy agradable".

De la novela La familia de Errotacho (Espasa-Calpe, 1932) de Pío Baroja, p. 24.

En el Neolítico echaban cantos calientes en recipientes de madera para calentar líquidos y en Cantabria se hacía igual. Supongo que el gusto por la leche requemada que apunta Pío Baroja en este párrafo proceda de aquí.

Recuerdo que en la carrera Veceru y yo asistimos a un seminario de etnoarqueología en el que el ponente preguntó con mucha retórica si sabíamos cómo hacían en la Prehistoria para calentar líquidos en recipientes de madera y nos miramos sonriendo.

En Cantabria también gusta mucho (a mi madre, sin ir más lejos, de quien he tomado la palabra) el rasqueru, parecido al socarrat valenciano, es decir, lo que queda requemado en el fondo del puchero y que hay que rascar. En general me parece que el gusto requemado es muy apreciado.

martes, 3 de marzo de 2026

Contradiciendo a Lacan

El pobre soñaba doce horas al día que era rico y el rico doce horas al día que era pobre. Según Lacan no habría diferencias sustanciales entre ambos. Pero el pobre murió seis años antes.

¿Condición de supervivencia o inseguridad?

¿Por qué me siento impelido a buscar la legitimación de mis cosas, las nuestras, en otro sitio? Es más, ¿por qué buscar nada?

Sillín casero, siemprevivas, valla, desconchón, señal, naturaleza muerta, centro desarbolado, flor, naranjas y fantasmas

(1)

Sillín de bici casero.

En relación, aquí.

(2)

Hay un bar en Calzadas Altas que tiene una maceta en el techo con siemprevivas:

Las siemprevivas nacen en roquedos y acantilados (por ejemplo en el camino que conduce a Cabo Mayor). Las solían llevar los hombres montañeses prendidas en la solapa para hacer bonito. Creo que también como símbolo de bravura. Equivalente a la flor de edelweiss. Las siemprevivas no estaban al alcance de todos. Mi abuelo materno las llevaba.

(3)


Está la sede principal del Gobierno de Cantabria medio tapada por una valla publicitaria.

(4)

Parece de Esteban de la Foz.

En una pared de la C/ Cisneros.

(5)


En una apeadero.

(6)

Estas naturalezas muertas que se montan encima de las placas de hormigón que protegen los contenedores que se dejan al pie de la carretera me encantan.

(7)


Ciudad sin árboles.

(8)



La flor, juego autóctono de cartas.

(9)


Naranjas pejinas que trajeron los Reyes Magos.

(10)


El más allá de aquella mítica serie de fotografía dedicada a carteles electorales de Pedro Palazuelos.

lunes, 2 de marzo de 2026

"Rayar el sol"


Esto es rayar el sol.

Gatas y videntes

Son dos gatas y son hermanas. También había un gato pero murió. Debieron envenenarlo. Tenías que ver la alegría cuando se juntan, dice. Se abrazan, se dan de topetazos. 

Cuando echo comida desde el balcón la una no come sin la otra, se llaman y esperan a estar juntas. Entonces comen. 

Son como las bastianas, dice en referencia a las niñas de Garabandal, que si estaban una aquí y otra allá en cuanto sentían la llamada echaban a correr. Desde lugares distantes, sentían la llamada, echaban a correr y se reunían en el mismo punto.

domingo, 1 de marzo de 2026

"El oso en zapatillas" (A.H.R., 1953) de Marivic Charpentier, fragmento

"Cuando Antonio de Saint-Exupery estuvo en Marruecos en 1941, nos hizo una visita en Rabat.

- Los alemanes están perdidos - me dijo.
- ¿Qué te hace creer eso?
- Solo hace seis meses que están en País, y ya no cruzan las calles por donde está marcado.

Para Saint-Exupery aquello era simbólico.

Lo únicamente peligroso de la libertad es que, cuando se disfruta de ella, solo se ven los inconvenientes que trae consigo y los abusos que permite. Nadie se da cuenta de lo preciosa que es hasta que algo la amenaza. Entonces es cuando se comprende que, sin ella, la vida no merece la pena de ser vivida."

De El oso en zapatillas (Editorial A.H.R., 1953) de Marivic Charpentier, p. 229.

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