viernes, 17 de noviembre de 2017

Retablos del s. XVIII en la iglesia del s. XX de Valle de Cabuérniga

La iglesia de Valle, en Cabuérniga, es del s. XX, igual que la de Sopeña. Pero mientras la de Sopeña está en una explanada, la misma donde se encontraba, a decir de Delfín González, el árbol concejil, árbol sobre el que probablemente pivotaba un espacio de carga simbólica equivalente a la que tenía y en cierto modo mantiene la castañera de Terán, la iglesia de Valle, decía, a diferencia de la de Sopeña, se alza en un promontorio. No se conserva documentación de esta iglesia.



Para foto más en detalle, aquí (punto 2).

La iglesia de Valle presenta tres retablos probablemente del s. XVIII. Dice el cura, y no le falta razón, que las hechuras de la iglesia parecen tomadas para estos tres retablos. Añade que quizá procedan de una iglesia arrasada por una crecida del río. La iglesia de origen no estaría en el promontorio. El emplazamiento actual se explicaría precisamente para evitar las crecidas. Por cierto, el cauce del río a su paso por Valle, el Madriz me parece que es (nombre característico de los cauces que alimentaban ingenios hidráulicos, como el río Madre que divide Colindres de Laredo), está empedrado, una solución antigua para encauzarlo, para domeñarlo.

Los retablos, tres:



Uno por uno:



Perdonad la calidad.

Las imágenes no son de época.

Estos retablos quizá se puedan relacionar con el cuartu del cura de una casa gótica (se adivinan las dovelas del arco de la puerta bajo la pintura, incluso el arquillo que las protege) que se halla al pie del promontorio y del que ya dimos noticia aquí (punto 1). Atentos porque no es "la casa del cura", sino "el cuartu del cura". Que sea el cuartu y no la casa nos hace ver que los cuartos del portal nacieron como primera respuesta a las modificaciones que trajo la modernidad a la casa gótica, primero preservando la distribución interna (diáfana, al menos a nuestros ojos) con el desarrollo de anexos en el portal, como el cuartu del portal, pero enseguida internas, tal que la aparición de la sala, los cuartos de la sala, el balcón o correor, etc. Estos primeros cuartos del portal serían de prestigio. De ahí que el cura tuviera un cuartu, no una casa.

jueves, 16 de noviembre de 2017

martes, 14 de noviembre de 2017

Cinta

A mi abuelo le gustaban mucho las plantas. Ya lo he contado otras veces, por ejemplo aquí.

En el balcón de su casa todavía había, décadas después de su muerte, una cinta. La cogió mi madre y nos dio un hijo. Lo hemos tenido primero en agua, luego en tierra y al sol, protegido del gato por un cartón de caja de galletas. Luego lo hemos llevado a una estantería en penumbra. Le ha venido bien. Ha crecido y empezado a tener hijos.

Nos hemos dado cuenta que la cinta tiene las hojas así para guiar y mantener erguidos a sus hijos.





La segunda foto está robada en la terraza del bar del ayuntamiento de Cabezón de la Sal durante la última olimpiada del tudanco. Son un padre y su hija sentados en el mismo banco que nosotros.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Dos documentos del s. XVI de la torre de Estrada a la venta

El otro día volví a recibir los manuales para lenguaje no sexista del Gobierno de Cantabria, y creo que es la tercera o cuarta vez en mi vida laboral, esta vez prologados no por Gorostiaga sino por Tezanos. Se van dando la vez. El contenido no ha cambiado. De hecho temo se haya quedado anticuado. Pero se aproximan elecciones, esta vez en clave interna (por eso no hago referencia al PP, que peca de lo mismo) y los políticos necesitan hacerse notar, marcar su territorio. El bombardeo no ha hecho más que empezar.

Entradas más atrás, concretamente aquí, informaba de un documento del s. XII cabuérnigo a la venta, que ya no está. Espero que haya caído en buenas manos, como creo.

En la próxima subasta organizada por El Remate (jueves 23 de este mes) se van a poner a la venta dos items interesantes: (1) Nº 546, "Título de avito del Orden de santiago a juan Duque de Estrada, con otros documentos concernientes a ello." El Pardo, 1577 (5 de febrero). Folio. Legajo con 15 h con otros tantos documentos. Con 5 firmas manuscritas del rey Felipe II. Salida: 850 euros. (2) Nº 547. "Testimonio de haver armado de cavallero del Orden de S[a]ntiago a Juan Fran.co Duque de Estrada, y se le dio el avito autorizado a Fran.co de Quevedo, srcibano y oficial mayor de la Ess.nia de Cámara del Consejo". 1624 (12 de diciembre). Folio. 4 h. Con firma de Francisco de Quevedo. Salida: 500 euros.

Los dos están relacionados con el linaje y la torre de Estrada, aquí.

Olvidándonos ya de Cultura, de sus responsabilidades, etc., deberíamos preguntarnos, para ser prácticos, de qué manera podríamos hacer ver a los políticos que la mejor forma de quedar bien es adquiririendo documentos importantes para nuestra historia, por ejemplo: adquisición de documento cabuérnigo del s. XII: rueda de prensa; adquisición de la declaración de guerra de la Junta de los Siete Valles a Francia: rueda de prensa; adquisición de la documentación de la torre de Estrada con firma de Francisco de Quevedo y Villegas: rueda de prensa; adquisición de álbum de fotos de soldado italiano en la toma de Santander: rueda de prensa, etc.

Porque luego parece que todo pasa o ha pasado en otro sitio.

Esto es como en los negocios: si realmente ellos, los políticos, que son quienes deciden, tienen algo que ganar, digamos notoriedad, que lo ganen, qué remedio, pero que al menos el pueblo saque algo relevante a cambio.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Jastial careáu



No son piedras de sillería pero sí están tratadas, no solo para encajar bien, es decir, los laterales, sino también las caras. A este tipo de paredes se las llama careás, careadas. Es una técnica que encontramos en las casas tipológicamente más antiguas, no sabemos si porque las que no estaban careadas eran menos firmes y se vinieron abajo o porque antiguamente todas las paredes de piedra eran careadas. En nuestra opinón, si realmente hubo transición de la madera a la piedra en torno al 1500, probablemente este tipo de paredes sean las primeras.

La foto está tomada en Carmona.

Más aquí (punto 3) y aquí.

viernes, 10 de noviembre de 2017

"Cerval" de cuerna

Entradas más atrás, concretamente aquí, definía y ponía foto de cerval, que es un tronco devastado al que se le dejan las ramas para colgar lo que se quiera, tronco que a su vez pende del techo.

En Carmona encontramos lo siguiente:



Es un cerval en el correor hecho con cuerna de venáu, grado cero del cerval montañés.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Escenas

Me quedo con ésta: Arrimadas pidiendo explicaciones en el Parlament por haber sido declarada persona non grata en Llavaneras, con alcalde de ERC, y el responsable de Transparencia, Relaciones Institucionales e Internacionales en el Gobierno catalán, Romeva, éste calvito de apariencia tan fina, tan en su sitio, diciéndole que en esa localidad el partido de Arrimadas es la segunda fuerza y que algo habrá hecho ella para que la excluyan, que ella sabrá por qué lo hacen, por qué la dejan fuera.

La típica excusa del maltratador.

Ahora Romeva está en la cárcel por haber malversado presuntamente más de seis millones de euros públicos, entre otros delitos. Su encarcelamiento no me apena más que el de cualquier otro preso común, como lo es él.

Pero volviendo a lo primero, el tú sabrás me recuerda a la noción de responsabilidad personal que tienen los católicos, más los jesuítas y los que se encuentran en su onda que otros, no en vano son éstos los que andan metidos en lides precisamente por ser los más influyentes: la responsabilidad personal católica es que cuando tú estás abajo no es porque otro esté arriba, sino porque algo habrás hecho mal para estar abajo. Es una noción jerárquica, que apuntala la desigualdad, acuñada no en la soledad de la celda sino en los círculos de influencia, una noción que, lejos del humanismo que toma como excusa, como pantalla, apunta al yo como factor problemático.

No sé si arriba solo puede haber gente así. Lo que sí sé, y es innegable, es que a día de hoy es así. Romeva es el ejemplo perfecto. Oriol Junqueras, con educación jesuita y ese llamamiento suyo desde la cárcel a luchar desde el bien (donde se sitúa a sí mismo, inefable) contra el mal (el otro), es otro. Pero no están solos. Los hay a un lado y otro. Pero arriba, eso siempre. ¿Y cuál sería el ideal? Que no haya otros en el mismo sitio haciendo lo mismo, sino que no haya nadie arriba. ¿Pero es viable? A lo que respondo, ¿es necesario que lo sea? Pues bien, llegados a este punto me temo que sí. No basta con poner metas que nos motiven, con señalar horizontes de futuro. Entonces, nuevamente, ¿cuál es la solución? Respondo con una palabra que me dijo una vez un tío mío montañés, que creo es nueva, es decir, vieja, pero nueva: sorripiar.

Sorripiar: limpiar, preparar el terreno (cuando más abandonado está) para sembrar.

martes, 7 de noviembre de 2017

Canecillos de Estrada

Estuvimos de visita en la torre medieval de los Estrada, en Val de San Vicente, cuyo nombre procede del camino que partiendo de San Vicente de la Barquera (que, por su parte, da nombre al valle) alcanza Castilla a través del Nansa, buscando el mítico caminu del potru en las alturas, cuando no la ruta lebaniega a través de Lamasón desde La Puente Nansa (oficial Puentenansa), pueblo éste que hace de bisagra o nudo de comunicaciones, también con Cabuérniga (y de nuevo Castilla a través de Palombera, aquí).

La torre de los Estrada es impresionante. Bien merece una vista. Fuera de temporada permanece fatalmente cerrada.

Está construida sobre castru (roca madre), como suele nuestra arquitectura tradicional, aquí (punto uno), pero con la singularidad de que asoma en la misma entrada, casi entorpeciendo el paso, la roca, elemento de indudable potencia metafórica:

"Yo soy la casa de Estrada,
erguida en este peñasco,
más antigua que Velasco
y al Rey no le debo nada."

Que en versión del Gerardo Diego más Hyde queda así:

"Yo soy la torre de Estrada
fundada en este peñasco,
más antigua en la montaña
que la casa de Velasco."

La han restaurado. Es probable que el poste central que a buen seguro sustentaba la estructura interior de madera, como otras, aquí (punto cinco), al estilo de nuestra arquitectura civil más antigua (con alma de madera, el cuadru, pero sin poste, reservado para arquitectura defensiva), apoyara sobre esta roca, acentuando así la idea de que el linaje de Estrada estaba bien afianzado, como reza su lema. La restauración no ha respetado esta estructura interna probable, ni la huella del poste en la roca, que intenté localizar, pero no pude por impedírmelo la rampa de acceso.

La torre está rodeada de muralla y foso, que apenas se percibe (parece una carricava nansa, aquí y aquí), a lo que se suma una capilla familiar en el interior del recinto. Esta capilla conserva una batería de canecillos espectacular. No están estudiados.

Destaca la cabeza de lobo enseñando los dientes, en la vertical de la puerta, cuya sola visión ayuda a entender el porqué de llamarse los canecillos así, o canes en el norte de Burgos, en relación con otros salmantinos de tradición asturleonesa, aquí, cabeza de lobo que quizá también ayude a poner en contexto los dientes de sierra que copan nuestros balcones y aleros, lo mismo que la cenefa que encontramos pintada en la fachada de una casa gótica montañesa, increíble, aquí.



Clicando sobre la foto se hace más grande.

Siempre es arriesgado lanzarse a interpretar esta iconografía tan antigua. Así, quizá no se trate de un lobo, sino de un león, que, en este contexto, más que como símbolo de resurrección (para Cantabria creemos que antes águila que león), quizá represente, siguiendo la revelación apocalíptica, al verdadero creyente, aquél que guarda y hace guardar el orden: "No llores; mira, ha triunfado el León de la tribu de Judá, el retoño de David; él podrá abrir el libro y sus siete sellos." Esta carga semántica del león (de apariencia fiera) empalmaría con la producción ideológica emprendida por el antiguo Reino de Asturias en su enfrentamiento con el Islam, en el que el Apocalipsis, en concreto la lectura que de él hizo Beato de Liébana, habría servido como principal fuente de inspiración (si el Islam triunfa el Salvador muere), también iconográfica, evidente en las miniaturas de los beatos, aunque solo sea por simpatía, y no menos en la arquitectura prerrománica asturiana: las ventanas trilobuladas (frente al adopcionismo toledano), la cruz con el alfa y el omega (el principio y el fin), los ángeles que portan las Escrituras sobre la cabeza (ángeles tenantes) en los capiteles de Santa María del Naranco, etc.

"El Comentario al Apocalipsis de San Juan redactado por Beato en 784, era el texto que recogía el trasfondo del combate político y teológico contra un enemigo omnipresente en los momentos históricos posteriores a 711: el invasor islámico en Hispania. (...) Pero ante todo constituiría una respuesta precisa de los cristianos a una incisiva argumentación islámica por la cual la victoria del islam sería una prueba de la protección que recibían de Dios. (...) El recurso al esquema apocalíptico de la historia sirvió en la Asturias / Hispania altomedieval para hacer frente intelectualmente a las invasiones árabes. (...) La superviviencia de los temas apocalípticos es un rasgo característico de la religiosidad popular, el más claro indicio de la resurgencia o supervivencia de formas precristianas de devoción (quizá más que precristianas, añadiría precristianas en plena fase de descomposición, parecido a lo sucedido en el Nuevo Mundo tras el Descubrimiento, que la población precolombina interpretó la invasión europea desde coordenadas internas que no podían ser otras que apocalípticas). Uno de los textos apocalípticos cristianos fundamentales en estos años de mediados del siglo IX lo constituye el Apocalipsis de San Juan, y específicamente el Comentario al Apocalipsis realizado por Beato de Liébana. (...) (Obra) clave para encajar e interpretar con perfección los programas iconográficos del Arte Asturiano."

Lorenzo Arias Páramo en "Iconografía y teología del poder en Santa María de Naranco" (Liño, 2011), libre en internet.

El resto de capiteles quizá responda a esta misma tradición apocalíptica de cuño norteño (más tardoantiguo que altomedieval, si me permitís el matiz tirando de etimología): el guerrero a caballo (sin foto), símbolo de la unión entre el poder terrenal y divino, la figura que toca el cuerno, la mujer tocada alzando sus brazos al cielo o al sol...



Sabido es que la principal influencia asturiana era bizantina pero también que el cristianismo es una religión sincrética (suma de fuerzas) que es probable asumiera (o reformulara) en sus primeras ediciones creencias previas (llevadas al pesimismo en contexto tardoantiguo) para su mejor aclimatación, por ejemplo antiguos cultos solares (como las estelas que cuajan los capiteles de Lebeña o las estrellas hexapétalas, una pintada en rojo, por cierto, en el altar de la capilla). Es solo una suposición.

El sol y las abejas sin rey.

El sábado fuimos Raquel y yo a comprar un jarroncito a la plaza del cuadro para la entrada de casa y nos dijo la propietaria de la floristería que en Cantabria esta planta que cuando se seca las hojas quedan como pergamino, traslúcidas, se llama lunaria.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Manzanas cabuérnigas



Llegó mi madre el otro día con una cesta de manzanas cabuérnigas. Sobre manzanos y sus frutos hay mucho en este blog.

No siempre fue todo prado, bien lo apunta Marcos Pereda en alguno de sus estupendos artículos.

La diversidad de origen es un valor a recuperar. El pueblo de Saja, por ejemplo, era un vergel, como tantos otros. Pero nos superespecializamos en leche. La hierba saltó la pared de las praerias, ocupó las mieses, las llosas, se multiplicaron los agréos. Hoy, fracasado este modelo, el de todos los huevos en un mismo cesto, toca repensar el futuro. Y creo acertado hacerlo, haciendo mía una metáfora de Manuel Rivas, como quien se adentra en la bahía: remando aguas adentro, avanzando, pero con los ojos puestos en la costa que va quedando atrás.

domingo, 5 de noviembre de 2017

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