En la C/ San Luis de Santander.
miércoles, 1 de julio de 2026
Las picaduras de serpiente y el hospital
Me contaron de dos mujeres a las que picaron sendas culebras, incluso hubo que llevarlas a Valdecilla de lo mal que se pusieron, y que desde entonces siempre que llega el tiempo en que las serpientes se revuelven, que no sé cuál es, pero debe ser por ahora, a estas dos mujeres también se les revuelve, por simpatía, el lugar donde las picaron, todavía años después.
Esta creencia tradicional, por incluir al hospital, ¿deja de serlo?
La vaca con la que aprendió a ordeñar
Llegó al pueblo con 24 años, cuando se casó. Entonces aprendió a ordeñar. Fue con una tudanca. Se llamaba Curra. Era muy blanda, nada dura. Tenía mucha teta, además. Su leche era muy gordu.
La recuerda con mucho cariño, como a una compañera.
Cuando hacían con ella las labores del campo le tapaban la cara con una bolsa vieja de las de hacer la compra para que no se comiera la cosecha.
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