viernes, 16 de enero de 2026

De los sargos y las cabras en la obra de Claudio Eliano

"Los sargos (nuestros jargos) viven entre las piedras y en los huecos bañados por el sol (...). En general se reúnen en colonias numerosas y se establecen en las zonas bajas del mar, ya que les resulta placentero estar cerca de tierra firme. Por alguna razón curiosa, las cabras los atraen con fuerza. Por ejemplo, si las sombras de algunas cabras que se apacientan cerca del agua se proyectan en el mar, acuden rápidamente y saltan, alegres, como si al saltar fuera del agua dieran rienda suelta a sus ansias de alcanzar a las cabras, aunque por lo común no acostumbran a saltar. Aunque se hallen nadando bajo el agua, captan el olor de la cabra y, al influjo de su propia libidinosidad, se acercan raudos a ella. De modo que, posesos del mal de amores, se convierten en presa de aquello que persiguen: el pescador se cubre con una piel de cabra, provista de los cuernos, y acecha sus presas de espaldas al sol; de inmediato arroja al agua cebada mojada en caldo de carne de cabra y los sargos, ante el olor que los excita, se acercan, tragan los granos y advierten la piel de cabra, que tanto los atrae. Con un anzuelo y un hilo blanco de lino, el pescador captura muchos peces. El hilo de lino no va atado a una caña, sino a una rama de durillo, porque es necesario cobrar rápidamente al pez que muerda el anzuelo, para que los otros no escapen. Incluso, es posible agarrar los peces con las manos, si el pescador consigue que bajen las espinas -que los sargos erizan para protegerse-, acariciándolos con suavidad, desde la cabeza hacia la cola, o bien si procura echarlos fuera de las piedras entre las que se guarecen para no ser vistos."

Punto 23 de la Historia de los animales de Claudio Eliano en traducción de María Otero para la Biblioteca Personal de Jorge Luis Borges.

Se supone que el pez cabra se llama así porque sus espinas se parecen a la barba de las cabras pero no sé si habrá una creencia olvidada en línea con la apuntada por Eliano que explique mejor su etimología.

Porcentajes

Según estadísticas internas mostradas en la expo "Obreras: Las mujeres en la Sniace" el porcentaje de hombres casados era casi el mismo que el de mujeres solteras, siendo aquellos muchísimos más en número. 

Coincidimos con unas antiguas trabajadoras a las que preguntamos la razón y nos dijeron que las mujeres en cuanto se casaban se marchaban, las más. Para que no dijeran que si los maridos no eran capaces de mantenerlas.

Pero nosotras mantuvimos nuestros puestos y con mucho orgullo.

Cuando te casabas te cortabas el pelo, decían con susto.

Teníamos unas trenzas así.

miércoles, 14 de enero de 2026

Centrándonos

El centro de Lisboa para mí sigue siendo una esquina donde siempre había un señor tocando el órgano entre A Brasileira y la plaza de al lado cuyo nombre no recuerdo. Si acaso. Me movía por la ciudad utilizando el metro. Los barrios eran para mí las calles de alrededor de las bocas de metro que podía recorrer andando. En Madrid parecido.

Siempre que se llega a un pueblo se busca la iglesia. No sé si porque se supone que allí se va a encontrar fácil aparcamiento.

En Bucarest no utilizamos el transporte público porque nos parecía demasiado complicado. Nos movíamos andando. Nuestro destino fue el mercado de Obor.

El centro:


Sobre pantalones

"Nosotras nos poníamos bata. Íbamos siempre de falda. Pero las compañeras que tenían que hacer recados y moverse por la fábrica se tenían que cambiar y poner bombachos por si tenían que subir alguna escalera, para que no se las viera."

Una señora con la que coincidimos en la expo "Obreras: Las mujeres en la Sniace", en la sala de exposiciones Mauro Muriedas de Torrelavega.

Mi madre, que vivía en Cabezón de la Sal, fue en verano al pueblo en bici y mi abuela, que estaba haciendo la hierba, la obligó a regresar inmediatamente porque llevaba pantalones, a pesar de que estos se los había comprado ella, cosa que mi madre le recriminó: sí, contestó mi abuela, pero no para aquí.

martes, 13 de enero de 2026

Aprendizaje de Henri Michaux

En Un bárbaro en Asia, de principios de los años treinta, Henri Michaux buscaba razones que hicieran posible un renacimiento de China, India, Japón sin necesidad de occidentalizarse. Pero en el prólogo de la edición de los años sesenta se lamenta de que entonces no previera lo que sucedió después, ni la revolución china ni la independencia india... Lo atribuye a que se fijó en aspectos culturales, cuando era la política la que tenía la clave.

Hay que aprender. Probablemente nada de lo que señala este blog sea importante para el futuro de Cantabria. El verdadero motor se encuentra en la acción política.

Arropado

Sale una camilla aparatosa del ascensor grande. Al señor se le ve asustado, va muy tapado y mirando al techo. Baja de la habitación. Le llevan o a quirófano o a hacerle alguna prueba. Por debajo de la sábana con el anagrama del hospital asoma una mantita a cuadros rojos y negros

de esas suaves que dan gusto

traída de casa.

lunes, 12 de enero de 2026

Desactivados

De Sejos se dice que es un antiguo volcán apagado.

Pero no lo es. Del vigor

ni eso.

En este tramo la calle estrecha y no entra el sol

Un señor de abrigo largo barriendo el portal de la iglesia de la C/ Perines levanta una nube de polvo. Un señor con sombrero espera fumando un puro que humea. Hoy no parece que vaya a llover. El semáforo está en verde y pasamos.

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