lunes, 9 de marzo de 2026

sábado, 7 de marzo de 2026

"Edledón"

Ayer una tía mía nonagenaria repitió varias veces edledón, "edredón". En la línea de peseble/-i y el topónimo Fontible.

La radio y el cuerpo

Mi padre tiene muchas radios que compra de segunda mano, algunas buenas, otras da igual, la mayor parte rotas, algunas las arregla pero no siempre. Ha dado una a mi tía para la mesita de noche que nunca apaga y lo que hace al acostarse es subir el volumen pero bajo para que no moleste. 

La radio acumulaba hora y pico de menos. Nos pidió a Raquel y a mí que se la pusiéramos bien y al enredar vi que no tenía antena telescópica sino un cable y ella pensaría que la antena estaba rota y que el cable tenía que ir al suelo, como los pararrayos, que apuntan al cielo y luego el cable que busca tierra. Por eso estaba el cable enrollado en la pata de la cama. Mientras le poníamos la radio en hora dijo:

Si te acercas el mismo cuerpo hace que suene bien.

Las monedas de Caronte

Hay un antiguo militar que recorre las calles de Santander cargado con una batería de medallas al pecho. El aire libre ha ido apagando su brillo.

viernes, 6 de marzo de 2026

"Nana", cortometraje sobre la escuela de Polaciones

Marcas en las losas de la bolera de Sopeña

Hay en las losas de la pared que circunda la bolera de Sopeña de Cabuérniga muchas marcas que no logro saber a qué responden, aquí. Son antiguas, se ven mal, mejor cuando raya el sol o cuando está la piedra húmeda.

Leyendo un artículo de la periodista Beatriz Muñoz caigo en la cuenta de que quizá sean tableros de juego, aquí.

Un tablero de juego innegable, aquí.

jueves, 5 de marzo de 2026

La abeja negra autóctona

Entrevista a Álvaro Martínez, apicultor cántabro, en Viriditas, aquí.

Pío Baroja y el gusto por el sabor a requemado

"La Juana-Mari era tradicionalista, seguía en su casa las costumbres antiguas; hacía muchas veces tortas de maíz para el desayuno de los chicos, y después de hervir la leche, solía echar en el cazo una piedra de río redonda, calentada al fuego. Esto daba a la leche un gusto un poco a quemado, muy agradable".

De la novela La familia de Errotacho (Espasa-Calpe, 1932) de Pío Baroja, p. 24.

En el Neolítico echaban cantos calientes en recipientes de madera para calentar líquidos y en Cantabria se hacía igual. Supongo que el gusto por la leche requemada que apunta Pío Baroja en este párrafo proceda de aquí.

Recuerdo que en la carrera Veceru y yo asistimos a un seminario de etnoarqueología en el que el ponente preguntó con mucha retórica si sabíamos cómo hacían en la Prehistoria para calentar líquidos en recipientes de madera y nos miramos sonriendo.

En Cantabria también gusta mucho (a mi madre, sin ir más lejos, de quien he tomado la palabra) el rasqueru, parecido al socarrat valenciano, es decir, lo que queda requemado en el fondo del puchero y que hay que rascar. En general me parece que el gusto requemado es muy apreciado.

martes, 3 de marzo de 2026

Contradiciendo a Lacan

El pobre soñaba doce horas al día que era rico y el rico doce horas al día que era pobre. Según Lacan no habría diferencias sustanciales entre ambos. Pero el pobre murió seis años antes.

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