Apenas se puede mover. En casa con bastones y en la calle en silla de ruedas. Sale poco y menos de la ciudad. Pedimos un taxi adaptado para ir a Terán.
En La Castañera quiere dar unos pasos. ¿Te quieres agarrar? No, me basta con los bastones, dice. Entonces la oigo murmurar:
Qué gusto este suelo, la hierba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario