Nos alojábamos al lado de la sede de la CNT y de la CGT. Debieron expropiarles mucho tras la guerra y en la transición se lo compensaron con este edificio que de tan grande da la impresión de hallarse medio vacío.
(por cierto, la CNT está teniendo muchos problemas para que les devuelvan los bienes incautados dada su naturaleza y porque ellos no se pliegan a las normas impuestas - si son pactadas no fue con ellos - durante la transición)
Salíamos del hostal camino de una feria de editores asturianos (Trabe, Satori, Pez de Plata, La Oveja Roja, Colectivo Bruxista, etc.) que se celebraba cerca. Al pasar frente a una puerta abierta del edificio anarquista, Raquel se asomó y propuso entrar.
Sorpresa, era la biblioteca:
Había un señor mayor con barba blanca que nos contó un poco. Nos pusimos a repasar el fondo:
Estaba súper bien seleccionado. Algún libro se les había colado por culpa de la moda de los libros libres (todo vale mientras no valga), pero por regla general en esta biblioteca estaban todos los libros muy bien afinados.
El sistema de préstamo:
Al cabo de un rato se acercó el señor de antes y nos dijo que es que iban a ponerse a bailar. Levantamos la mirada de los libros y efectivamente, habían ido llegando varias personas en chándal que estaban haciendo corro. Eran tan educados que habían evitado hacer ruido para no molestarnos. Una señora nos invitó muy amablemente a bailar con ellos. Dijimos que no. Siguieron preparándose.
Había al lado de la puerta de salida un estante con varios libros a la venta. No lo comprobamos, pero serían duplicados. No pudimos evitar detenernos un minuto. Estaba Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, Dublineses de Joyce, La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza y algunos otros. Compramos El barón rampante de Italo Calvino. Lo queríamos leer desde hacía tiempo y no lo teníamos. Su protagonista es un hombre que se sube a un árbol para no bajar. Echamos en un bote dos euros. El hombre de barba encendió entonces un radiocasete. En la calle lucía el sol. Empezó a sonar un pasodoble. Les oímos romper a reír y aplaudir.




3 comentarios:
El terreno donde se asienta el edificio pertenecía a la CNT desde principios del siglo XX. Aquí había un antiguo edificio de piedra que fué expropiado por el régimen fascista durante la guerra y demolido posteriormente para construir el actual y dedicarlo a las actividades del Sindicato Vertical de la época.
Con la legalización de los actuales sindicatos y la reclamación del Patrimonio Sindical por parte, en este caso, de CNT del susodicho edificio, el ministerio que llevaba el asunto decidió cederlo para su uso a varios sindicatos (CC.OO, CNT, CGT y CSI) y en esas estamos.
Gracias por la información. La devolución de bienes incautados a la CNT no parece estar siendo fácil.
Déjame que remarque que es un bibliotecón lo que tenéis ahí. Hacía falta fijar una misión u objetivo general para impedir que se os llene de novelas actuales insulsas tipo Ruiz-Zafón. Creo importante que mantengáis el espíritu del fondo. Eso es lo que os hace especialmente interesantes. Todo lo que no encaje, fuera o no entra, porque lo único que aporta es ruido. Creo que os deberíais especializar, o mejor dicho, mantener vuestra especialización original (todavía se advierte a simple vista).
También me gusta cómo habéis resuelto la consulta y préstamo, de una manera muy bonita: vas, miras, apuntas el libro en una libreta y pones tu nombre y contacto. La clave está en la confianza en los lectores.
Quizá se podría mejorar la ordenación: fijar grandes categorías (ensayo, narrativa y poesía, puede que con solo eso fuera suficiente), dentro de cada categoría por alfabético de autor (el apellido) y dentro del autor, si tuviera varios títulos, por alfabético de título (prescindiendo de los artículos y preposiciones).
Sin catálogo que el fondo esté bien definido y ordenado es clave. El catálogo es ya mucho lío. Pero respetar misión original (implica selección crítica) y ordenar el fondo de forma clara, es relativamente sencillo y los resultados pueden ser muy buenos.
Publicar un comentario